Programa de Detección Precoz del cáncer de pulmón.

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Observatorio de la sanidad

El cáncer le cuesta a España 425 millones de euros al año en productividad laboral

Esto supone el 63% del gasto total destinado a esta enfermedad (incluyendo costes directos e indirectos).

Más información: Extender el cribado del cáncer de mama desde los 45 a los 74 años a toda España costará 534 millones de euros hasta 2029

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Las claves

El cáncer cuesta a España 425 millones de euros anuales en pérdida de productividad laboral, lo que representa el 63% del coste total de la enfermedad.

Un 20% de los pacientes con cáncer pierden su empleo tras el diagnóstico, y un 30% se reincorpora en condiciones diferentes o necesita adaptación del puesto.

El cáncer tiene un fuerte impacto psicosocial: el 45% de los pacientes experimenta malestar emocional clínico y más del 30% desarrolla trastornos psicopatológicos.

España invirtió más de 12.170 millones de euros en cáncer en 2018, pero el gasto por habitante es menor que en países como Alemania o Francia.

El cáncer le cuesta a España 425 millones de euros al año sólo en pérdida de productividad laboral (bajas, incapacidades, despidos o muertes prematuras), lo que supone el 63% del coste total de esta enfermedad.

En los últimos años, los avances en el diagnóstico precoz han logrado que cada vez más personas superen un cáncer y convivan con él. No obstante, esta evolución positiva plantea retos tanto para el Sistema Nacional de Salud (SNS) como para la sociedad.

Una vez superada la enfermedad, los pacientes se enfrentan a otros retos como a la reincorporación al trabajo, adaptar su entorno laboral y manejar las secuelas físicas, emocionales, psicológicas y sociales. El peso de estos factores continúa en aumento, ya que está impulsado por el envejecimiento poblacional y la persistencia de estilos de vida poco saludables.

Así lo señala el Estudio del impacto laboral, psicológico y social del cáncer en el marco del Sistema Nacional de Salud (SNS), que se presentará en el próximo Consejo Interterritorial del 9 de abril y al que ha tenido acceso este periódico.

El informe indica que, en nuestro país, el cáncer ocasiona un gran impacto en la esfera laboral, con altas tasas de incapacidad temporal (IT), pérdida de productividad y consecuencias económicas tanto para pacientes como para familiares, cuidadores y empresas.

Según datos de asociaciones de pacientes recogidos en este informe, el 20% de las personas enfermas son despedidas o no se les renueva el contrato tras el diagnóstico. Un 30% se reincorpora a su trabajo en condiciones distintas y un 14% requiere adaptación del puesto laboral.

El derecho al olvido oncológico regulado recientemente (en junio de 2023) constituye un avance frente a la discriminación. Sin embargo, el documento precisa "que aún hay retos pendientes como la reinserción laboral, la conciliación, la formación y el reconocimiento de incapacidades permanentes".

El problema se acentúa entre los supervivientes jóvenes y los cuidadores, quienes enfrentan dificultades adicionales para equilibrar las exigencias asistenciales y laborales.

En el caso del cáncer infantil, el 90% de los cuidadores son los propios padres. "De ahí la necesidad de impulsar medidas de flexibilidad, conciliación y programas de reinserción laboral específicos".

Impacto psicosocial

Más allá de las consecuencias médicas, el cáncer tiene un profundo impacto psicosocial sobre los pacientes y sus familias.

"A menudo implica una ruptura con la vida cotidiana, una sensación de vulnerabilidad y la necesidad de reconstruir proyectos vitales". El estudio estima que el 45% de los pacientes experimentan malestar emocional clínico, y más del 30% desarrolla trastornos psicopatológicos. "Con cifras notablemente superiores a las de la población general".

Gastos clínicos y prestaciones

Por otro lado, el informe calcula el presupuesto destinado al cáncer en España que superó los 12.170 millones de euros en 2018 (últimos datos actualizados).

Esto supone la mitad del gasto sanitario con un desembolso de 261 euros por habitante, cifras que están por debajo de países de su entorno como Alemania (478 euros) o Francia (346 euros).

Por otro lado, destaca el impacto de los costes indirectos por prestaciones y ayudas a familias. El gasto medio individual ascendió a los 2.859 millones en 2023 (datos más recientes).

De esta manera, el documento determina que es imprescindible profundizar en estudios que analicen el impacto del cáncer en el entorno laboral, a nivel psicológico y social.

"Se debe prestar especial atención a las diferencias entre comunidades autónomas, de manera que se disponga de información sólida para orientar políticas públicas y diseñar intervenciones adaptadas a las necesidades reales de las personas afectadas".