El exgerente del CNIO, José Manuel Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, junto a otros directivos de la entidad.

El exgerente del CNIO, José Manuel Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, junto a otros directivos de la entidad. Europa Press

Observatorio de la sanidad

Nuevas salidas y temor a una paralización total: la falta de un gerente impide al CNIO renovar su acuerdo marco de compras

El actual vence este martes y no podrá ser renovado ya que el director científico carece de la capacidad de firma.

Más información: El CNIO, al borde del colapso al extinguirse los contratos del personal administrativo firmados por la trama corrupta

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Las claves

La falta de un gerente impide al CNIO renovar su acuerdo marco de compras, poniendo en riesgo la adquisición de materiales esenciales para la investigación.

El centro ha sufrido la salida de varias secretarias y empleados de soporte, lo que podría paralizar la actividad investigadora por falta de apoyo administrativo y técnico.

El CNIO atraviesa una crisis institucional con polémicas por denuncias de acoso y presunta corrupción en contratos, que ha provocado la salida de varios directivos y empleados.

El Senado ha aprobado una moción que propone un plan de reestructuración y mejora de la gobernanza del CNIO, incluyendo auditorías y mecanismos de control reforzados.

La falta de un gerente impide al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) renovar el acuerdo marco para las grandes compras, que vence este martes, poniendo en riesgo el funcionamiento del centro.

Es a través de este acuerdo que se adquieren elementos esenciales para la investigación, como los animales de experimentación o las líneas celulares con las que trabajan los distintos grupos.

"Sin acuerdo marco, no podemos comprar y el centro se puede colapsar", comentan fuentes del centro. "Si no se resuelve el tema, el día 31 estamos out".

El viernes 27 de febrero, José Manuel Bernabé, gerente del CNIO desde el 1 de septiembre del año pasado, presentó su renuncia tras la queja por acoso de una extrabajadora.

Esto dejó al centro sin alguien con capacidad de firma para cosas tan básicas como el pago de las nóminas de los empleados.

El patronato del CNIO, órgano rector del centro conformado por representantes del Gobierno, agencias públicas, comunidades autónomas y fundaciones privadas, se reunió el 9 de marzo para otorgar poderes de firma a Fernando Peláez, director científico en funciones.

Peláez asumió esta dirección hace algo más de un año, cuando el mismo patronato destituyó a María Blasco de la misma.

Tras un concurso internacional para cubrir el puesto, fue seleccionado Raúl Rabadán, pero no se incorporará hasta dentro de varias semanas.

El vacío gestor provocado por la salida de Bernabé no dejó más remedio que dar más poderes a Peláez, que hasta su ascenso era el director del Programa de Biotecnología del centro.

Sin embargo, los poderes de firma del director científico no abarcan las grandes contrataciones. La falta de una persona con esa capacidad aboca a la no renovación del acuerdo marco de adquisiciones.

"Es un acuerdo entre distintas empresas para tener precios más competitivos", señalan fuentes conocedoras.

Pero el precio no es el único factor, sino que también se consideran "factores de tipo ético, medioambiental, etc. La gran mayoría de productos que compra el CNIO es a través de este acuerdo".

Estas fuentes se quejan de la pasividad de los órganos directivos para solventar la cuestión con rapidez.

"Nos seguimos preguntando qué se estaba haciendo. Tras la salida de Bernabé se esperó casi 20 días para abrir una plaza", se quejan, temiendo que el nombramiento de un nuevo gerente no va a llegar a tiempo.

A esta situación se añaden nuevos vencimientos de los contratos de empleados subcontratados a empresas de la presunta trama de fraude asociada al entorno de Juan Arroyo, gerente anterior a José Manuel Bernabé.

"Disrupciones"

Según la denuncia presentada por un exempleado y que está siendo investigada por la Fiscalía Anticorrupción, esta trama habría beneficiado a empresas relacionadas con el entorno de Arroyo mediante contratos por servicios no realizados o inflando precios, entre otras cosas.

Para una de estas empresas, Gedosol, trabajaban nueve secretarias que realizaban las tareas administrativas de los grupos de investigación, como la gestión y envío de muestras, viajes a congresos, etc.

El contrato de estas secretarias venció el 9 de marzo sin que se renovara, dejando al CNIO en una situación delicada, pues la falta de apoyo administrativo podía paralizar la actividad investigadora de los grupos.

Se temía que estas no fueran las únicas salidas. Tres empleados que se encargaban de tareas del software de gestión del centro también han salido sin ser renovados.

A principios de este mes, Fernando Peláez reunió a los empleados del centro para pedirles confianza y paciencia por los tiempos difíciles que se avecinaban, al tiempo que admitía que podía haber "disrupciones" por la salida de las secretarias y otros empleados.

Este medio ha podido saber, por fuentes cercanas al centro, que, si bien la situación respecto al personal de apoyo informático, trabajadores de una de las empresas vinculadas a la presunta trama corrupta, parece haberse solucionado, al menos habría un despido más.

En total, serían 13 las personas que trabajaban para el CNIO subcontratadas por estas empresas y que han salido ya o acabarán saliendo en las próximas semanas.

Lejos de calmarse, como pedía Peláez, los investigadores cada vez están más preocupados. El centro, otrora buque insignia de la ciencia biomédica española, lleva más de un año protagonizando una polémica tras otra.

La mala situación económica del centro, que lleva más de una década con la asignación pública congelada, hizo que muchos de los directores de programa pidieran la dimisión de María Blasco, a la que acusaban de mala gestión.

Blasco respondió acusando a Juan Arroyo, que llevaba como gerente del centro desde mediados de la primera década del 2000, de los males del centro.

El patronato destituyó a ambos de sus puestos y abrió un proceso de selección. En septiembre de 2025 todo parecía haber quedado atrás con los nombramientos de Rabadán y Bernabé.

Sin embargo, en noviembre se desvelaba que un exempleado del centro había estado reuniendo pruebas para presentar una denuncia por fraude contra Arroyo y su entorno.

Esta vez, el patronato respondió despidiendo a Arroyo (que tras su salida de la gerencia ocupada la vicedirección de asuntos económicos) y a dos personas cercanas.

Entre ellas, quien presentó una queja contra Bernabé por acoso.

La situación del centro ha llegado hasta el Senado, donde este jueves se aprobaba, en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades, una moción impulsada por el PP que propone un plan de reestructuración y mejora de la gobernanza del CNIO.

Esto incluiría revisar los órganos de dirección, la implantación de mecanismos de control interno reforzados y la realización de auditorías externas independientes de carácter periódico.