Óscar Puente durante la visita al lugar del accidente de los trenes en Adamuz (Córdoba).

Óscar Puente durante la visita al lugar del accidente de los trenes en Adamuz (Córdoba). EFE

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Transparencia niega a Puente: el día del accidente de Adamuz no había jefe de Emergencias y Atención a Víctimas

El Ministerio de Transportes nombró al subdirector encargado del Observatorio 19 días después de la tragedia en la que murieron 46 personas.

La documentación también detalla que se suprimieron las labores ejecutivas de la Unidad de Emergencias y que el nuevo órgano sólo tiene funciones de coordinación.

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Las claves

El Observatorio para la Coordinación y la Gestión de Crisis y Atención de Víctimas estaba sin responsable el día del accidente ferroviario de Adamuz, donde murieron 46 personas.

El nuevo Observatorio, creado tras la supresión de la Unidad de Emergencias, carece de capacidad de gestión directa de crisis, limitándose a funciones de supervisión y coordinación.

La plaza de subdirector general del Observatorio no fue cubierta hasta febrero de 2026, más de seis meses después de la desaparición de la anterior Unidad.

Documentación oficial contradice la versión del ministro Óscar Puente, que negó que la eliminación de la Unidad de Emergencias afectara a la capacidad de respuesta operativa del Ministerio.

El Observatorio para la Coordinación y la Gestión de Crisis y Atención de Víctimas de Accidentes, que sustituyó a la Unidad de Emergencias del Ministerio de Transportes en julio de 2025, se encontraba sin responsable cuando sucedió el trágico accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero.

El ministro Óscar Puente no nombró a la persona encargada, con rango de subdirector, hasta el 6 de febrero de 2026, según la documentación facilitada por Transparencia a preguntas de EL ESPAÑOL.

Este Observatorio era el máximo responsable también de atender a las víctimas del accidente entre los trenes Iryo y Alvia que provocó la muerte de 46 personas.

Transparencia desmiente a Puente: el día del accidente de Adamuz no había jefe de Emergencias y Atención a víctimas

Por otro lado, la Memoria del Análisis de Impacto Normativo (MAIN) que acompañó al Real Decreto 690/2025 de 29 de julio, por el que el Ministerio de Transportes suprimió la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis y creó en su lugar un Observatorio, contradice las explicaciones dadas por Óscar Puente.

Este periódico ha tenido acceso a la Memoria en la que se reconoce expresamente que el nuevo órgano nace con un enfoque distinto y sin capacidad de gestión directa de crisis. Es decir, sin las atribuciones ejecutivas que tenía la Unidad de Emergencias.

El contenido de este documento oficial contradice el discurso del ministro Óscar Puente, que sostuvo que la supresión de la Unidad de Emergencias no tenía implicaciones operativas y que la estructura "no se eliminó", sino que se transformó.

Puente llegó a calificar como "bulo" las informaciones publicadas por este periódico sobre la eliminación de la Unidad de Emergencias.

Óscar Puente, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros

Óscar Puente, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros Europa Press

Sin labores ejecutivas

La Memoria señala que el objetivo es "reorientar la labor de esta Subdirección General hacia la supervisión y coordinación de la gestión de las mismas, pero sin asumir la gestión directa, que debe recaer en los centros directivos competentes". Así consta en el documento fechado el 14 de julio de 2025.

En el MAIN se añade que, "dado el carácter singularizado de cada uno de los sectores del transporte, la solución más eficaz en estos supuestos es afrontar estas situaciones desde el centro directivo competente por razón de la materia, sin participación en la gestión por parte de una unidad de carácter transversal".

La redacción no deja margen a la interpretación. El nuevo Observatorio no puede intervenir directamente en la gestión técnica de una crisis. Su función se limita a supervisar, coordinar y asesorar.

El Real Decreto 690/2025, publicado el 30 de julio de 2025, formaliza esa modificación. En su disposición adicional primera se establece que "queda suprimida la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis" y que sus referencias pasan a entenderse realizadas por el Observatorio.

Cambio estructural

El análisis comparado de funciones revela diferencias sustanciales.

La antigua Unidad tenía carácter transversal y participaba en la gestión operativa de emergencias. Mantenía reuniones periódicas con Adif y Renfe, entre otros departamentos de Transportes, elaboraba mapas de riesgos y elevaba informes diarios a la cúpula del Ministerio.

El nuevo Observatorio, según la memoria y el decreto, asume funciones de impulso de estudios preventivos, aprobación de protocolos y supervisión de su ejecución.

También actúa como enlace con la nueva Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes.

Sin embargo, la gestión directa queda en manos de las direcciones generales sectoriales.

La memoria califica el cambio como una "adecuación de la atribución de funciones" y justifica la supresión de la Unidad como parte de un nuevo enfoque centrado en la prevención y la coordinación.

Ese enfoque implica que la respuesta técnica ante una incidencia, una avería crítica o una emergencia ya no se articula desde un órgano transversal dependiente de la Secretaría de Estado, sino desde cada centro directivo.

Imagen del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe, este domingo, en Adamuz.

Imagen del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe, este domingo, en Adamuz.

Sin jefe en el accidente

A la modificación competencial se suma otro dato relevante que desmonta la idea de continuidad operativa.

La Unidad de Emergencias fue suprimida formalmente el 31 de julio de 2025, tras la entrada en vigor del real decreto.

Sin embargo, la plaza de subdirector general del nuevo Observatorio no se adjudicó hasta el 6 de febrero de 2026.

La convocatoria de libre designación para cubrir el puesto se publicó el 22 de noviembre de 2025. La resolución que designó a Miguel Álvaro Antolín Martínez llegó meses después, ya en febrero de 2026.

Eso significa que el Observatorio 'funcionó' sin un responsable titular durante más de seis meses.

Durante ese periodo se produjo el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, con 46 fallecidos.

El desfase temporal entre la eliminación de la Unidad y el nombramiento del nuevo subdirector cuestiona la afirmación ministerial de que no hubo merma en la capacidad de respuesta.

Una decisión polémica

El debate sobre la decisión tomada por el ministro Óscar Puente no es formal, sino operativo.

Antes de su supresión, la Unidad de Emergencias tenía acceso diario a incidencias ferroviarias, aeroportuarias y marítimas. Participaba en planes como el PDAE de Adif y en foros europeos de seguridad. Reportaba directamente a la Secretaría de Estado.

El Observatorio, en cambio, se define como órgano de supervisión y coordinación sin intervención directa.

La memoria lo expresa con claridad. La gestión de la crisis debe recaer en los centros directivos sectoriales. El órgano transversal no participa en la gestión directa.

Ese cambio de modelo coincide con el periodo previo al accidente de Adamuz y con la retirada, ya en marzo de 2024, de la coordinación mensual entre la Unidad y los departamentos de seguridad de Adif y Renfe.

Las investigaciones sobre el siniestro apuntan a una posible soldadura defectuosa. La capacidad preventiva y de detección de riesgos en la infraestructura ferroviaria ha quedado desde entonces bajo escrutinio.

La documentación oficial ahora conocida demuestra que la estructura que centralizaba esa visión transversal fue suprimida y sustituida por otra con funciones distintas y menor capacidad ejecutiva, tal y como desveló EL ESPAÑOL tras el accidente de Adamuz.

El ministro defendió que la información publicada era un "bulo" y que no se había eliminado la unidad. El BOE y la Memoria interna dicen lo contrario.

El real decreto establece literalmente que "queda suprimida la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis".

La memoria detalla que el nuevo órgano no asume la gestión directa y que su papel se limita a supervisar y coordinar.

La diferencia no es semántica. Es estructural. Esa diferencia, acreditada por los propios documentos del Ministerio, marca el alcance real de una reforma que el Gobierno presentó como un simple cambio de nombre.

En la práctica, el cambio supuso el desmantelamiento de un engranaje operativo clave en la seguridad preventiva del transporte.