Instalaciones de Renfe en Villaseca de la Sagra.

Instalaciones de Renfe en Villaseca de la Sagra. Renfe

Observatorio de la movilidad

La CNMC dicta que Renfe dé acceso a Iryo a su taller en Toledo y el operador público valora presentar un recurso

Estima parcialmente la denuncia de Iryo sobre acceso a instalaciones de mantenimiento pesado de Renfe.

Más información: Renfe nombra como nuevo director de Emergencias Operativas a un consultor de comunicación de empresas

L. Broche
Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

La CNMC obliga a Renfe a permitir el acceso de Iryo a su taller de La Sagra (Toledo) para operaciones de mantenimiento pesado de trenes.

Renfe denegó el acceso a Iryo poco antes del inicio de sus operaciones, sin justificación objetiva suficiente, tras 18 meses de negociaciones.

La decisión afecta a 19 trenes y limita el acceso específicamente al uso temporal del bajabogies en La Sagra, según lo negociado previamente.

La CNMC recuerda que Renfe debe ofrecer servicios de mantenimiento de forma transparente y no discriminatoria cuando los pone en el mercado.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha estimado parcialmente la denuncia de Iryo sobre el acceso a instalaciones de mantenimiento pesado de Renfe.

Competencia dicta que el operador pública permita el acceso de la compañía italiana a su taller de la La Sagra en Toledo para el desmontaje y montaje de sus bogies. Renfe valora recurrir esta decisión.

La CNMC ha resuelto la denuncia presentada por Iryo en relación con la denegación de acceso de su material rodante a los talleres de mantenimiento pesado de Renfe.

En esta línea, ha concluido que este lo rechazó a solo unos días del inicio previsto de las operaciones y "sin justificación objetiva suficiente".

El organismo explica que Renfe Mantenimiento ofertó servicios de mantenimiento pesado al mercado y, tras haber negociado con Iryo durante más de 18 meses las condiciones de acceso de los trenes de este operador a los talleres y la prestación de servicios de mantenimiento.

También que comunicó que no los prestaría "a solo dos semanas del inicio de las operaciones", "sin justificación objetiva suficiente y sin haber seguido los procedimientos de coordinación y priorización de solicitudes incompatibles".

En un comunicado, expresa que esta retirada de la oferta por parte de Renfe dejó a Iryo "sin alternativas viables para ejecutar a tiempo" el mantenimiento pesado de sus trenes, "con el consiguiente riesgo de inmovilización" de los mismos.

Pluralidad de la oferta

Así, considera que dicha inmovilización le "impediría cumplir" con sus compromisos de reserva de capacidad con el administrador de las infraestructuras e "impactaría en la pluralidad de la oferta de servicios de transporte disponible" para los usuarios.

Por ese motivo, la CNMC requiere ahora a Renfe Mantenimiento que "facilite el acceso" de los trenes de Iryo al taller de La Sagra, en Toledo, para las operaciones de desmontaje y montaje de 'bogies', "en los términos previamente negociados por las partes y sin perjuicio de que ambas puedan alcanzar una solución alternativa de mutuo acuerdo".

Sin embargo, aclara que esta obligación se circunscribe a los 19 trenes objeto de las negociaciones y no obliga a Renfe a prestar el servicio de mantenimiento de los 'bogies' en el taller Valladolid, al haberse acreditado que Iryo "dispone de alternativas" para realizar esas operaciones.

Tampoco estima la pretensión de Iryo de que Renfe facilite el acceso a sus instalaciones para la ejecución en autoprestación de todas las operaciones asociadas a la intervención "R2" de los trenes del operador, pues la oferta de Renfe Mantenimiento "no incluyó este elemento", añade.

Finalmente, el organismo público explica que el mantenimiento pesado del material rodante es una actividad "crítica" para las empresas ferroviarias, ya que su no realización en plazo puede suponer la inmovilización de los trenes.

Además, recuerda que la normativa obliga a los prestadores de servicios de mantenimiento pesado a prestarlos a todos los operadores de forma "transparente y no discriminatoria", una vez que los ofrecen al mercado.

Ante solicitudes incompatibles, continúa, el prestador "debe intentar acomodarlas, entablando negociaciones con los operadores y maximizando la capacidad de los talleres y, solo si eso no es posible, aplicar criterios de priorización de objetivos para adjudicar la capacidad".

Renfe ha afirmado que está "analizando en detalle" la resolución del regulador.

Fuentes de Renfe han indicado a Europa Press que la empresa "actuará, como siempre, dentro del marco legal y atendiendo a las decisiones administrativas o judiciales que resulten aplicables".

Además, ha indicado que la resolución de la CNMC descarta "buena parte de las pretensiones de Iryo" y que "mantiene únicamente una obligación concreta" en La Sagra: el uso temporal del bajabogies de dichos talleres, en régimen de autoprestación y conforme a determinadas condiciones, recogidas en la oferta que realizó Renfe Ingeniería y Mantenimiento el 3 de julio de 2025.

También ha resaltado que esta "no establece una apertura general ni permanente de La Sagra" y que dicha propuesta de Renfe Ingeniería y Mantenimiento "no llegó a formalizarse y las conversaciones concluyeron sin acuerdo entre las partes ni compromiso contractual de acceso".