Agentes de los servicios de emergencias trabajan en Adamuz.
El gasto real en mantener la red de alta velocidad cae un 22% respecto a los años anteriores a la liberalización ferroviaria
España invierte menos que las potencias europeas y que la media de la OCDE en mantener cada kilómetro de vías de tren.
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Todavía no se han concretado cuáles son las causas del accidente ferroviario de Adamuz en el que han muerto 45 personas. Sin embargo, todo apunta a un fallo de la estructura ferroviaria. De hecho, desde que sucedió, se han multiplicado los tramos de alta velocidad en los que Adif ha decidido rebajar la velocidad, tras las advertencias de los maquinistas, debido a las vibraciones y botes que sufren los trenes.
A todo esto hay que sumar que, en los últimos años, las incidencias en la red ferroviaria española se han disparado, especialmente los descarrilamientos. ¿Se ha relajado el gasto en mantener las vías de tren en nuestro país? Óscar Puente, ministro de Transportes, lo descarta. Sin embargo, lo cierto es que España dedica menos euros por kilómetro a mantener y conservar las vías de alta velocidad que en 2019. Y, en general, que los países de su entorno.
Pese a que la información de Adif apunta a un incremento constante de la inversión en mantenimiento de la red de alta velocidad, si se introducen todas las variables la evolución de este gasto cambia.
No vale lo mismo un euro en 2019 que en 2025. La inflación se nota en el coste de las materias primas. Y la red ferroviaria, sobre todo la de alta velocidad, soporta un tráfico de viajeros mucho mayor.
"En realidad, si tenemos en cuenta todos los factores, el gasto en mantenimiento ha variado a la baja", explica Santiago Calvo, doctor en Economía de la Universidad de las Herspérides, a EL ESPAÑOL-Invertia.
El economista ha hecho unos cálculos que apuntan a que el gasto real (descontando inflación) en mantenimiento de la red de alta velocidad por kilómetro y viajero estaba en los 3,2 céntimos en 2019, antes de que se disparara el tráfico por la liberalización de la alta velocidad.
Esta cantidad aumenta en 2020 por la caída de viajeros debido a la explosión de la Covid. Pero con el aumento gradual del tráfico vuelve a reducirse. De hecho, con los últimos datos disponibles, que son los de 2023, esta medida acaba en los 2,5 céntimos. Es decir, un 22% menos que en 2019.
Los cálculos de Calvo tienen en cuenta tanto la inflación como el incremento de viajeros (que prácticamente se han duplicado), de kilómetros de vías de alta velocidad (que han aumentado un 21%) y de intensidad de uso, "que obliga a una mayor inversión".
De esta manera, "lo que han hecho los incrementos nominales del gasto ha sido tratar de compensar la inflación y la frecuencia de la red, pero no hay un aumento real de la inversión en mantenimiento".
"El problema es que a lo largo de los últimos años la red también ha envejecido. Y se requiere más inversión, no la misma", matiza el experto.
Calvo denuncia que esta situación no es razonable en un contexto en el que "se han disparado las aportaciones y la recaudación del Estado" para mantener inversiones y gasto público.
Por otro lado, España no destaca por lo que invierte en mantener su red en el panorama internacional en términos brutos. Así lo indican los datos a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL-Invertia. Concretamente, los de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Con la información más reciente en la mano (que data de 2023), España gasta menos en mantener su red ferroviaria que la media de la OCDE. También menos que locomotoras económicas europeas como Italia o Francia.
Según esta información, España gasta más de 64.000 euros anuales en mantener y conservar cada kilómetro de red ferroviaria. Cantidad que está por debajo de la media de la OCDE, que está en los 79.304 euros por kilómetro.
Por delante de España (cuya red ferroviaria depende de Adif) en inversión en mantenimiento de las vías hay países como Italia, que gasta más de 260.000 euros por kilómetro al año, según los datos de la OCDE. Le siguen Noruega (más de 203.000 euros) y Países Bajos (más de 161.000 euros).
Por otro lado, el Ministerio de Transportes ha proporcionado cifras más recientes de la evolución del gasto en mantenimiento. Pero no permiten la comparación, ya que los datos de la OCDE no están tan actualizados
Concretamente, los datos de los años 2024 y 2025, en los que el gasto por kilómetro ferroviario supera los 1.000 millones de euros y los 1.119 millones, respectivamente. Esto significa subir a 67.000 euros por kilómetro y a 71.000 euros por kilómetro. Con todo, ambos años siguen por debajo de la media OCDE de 2023.