Uno de los vagones del Iryo accidentado en Adamuz es transportado por una grúa.

Uno de los vagones del Iryo accidentado en Adamuz es transportado por una grúa. Europa Press

Observatorio de la movilidad

ArcelorMittal replica a Puente y pide esperar al informe final del accidente de Adamuz para saber si hubo "defecto de fábrica"

El ministro de Transportes ha declarado que, aunque la multinacional siderúrgica "es puntera", investigarán esta posible hipótesis.

Más información: Óscar Puente descarta dimitir tras el informe que apunta a la 'rotura previa de la vía' mientras el jefe de Adif ofrece su cabeza

Nerea Vizoso | Agencias
Publicada
Actualizada

Las claves

ArcelorMittal pide esperar al informe final de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios para determinar si hubo defecto de fábrica en el accidente ferroviario de Adamuz.

La empresa asegura estar dispuesta a colaborar plenamente con la investigación, aunque aún no se le ha solicitado información sobre el carril fabricado en su planta de Gijón.

El presidente de Adif y el ministro de Transportes destacan los estrictos controles de calidad y trazabilidad de los carriles suministrados por ArcelorMittal, así como la exhaustiva revisión de las soldaduras en el tramo afectado.

Las soldaduras del tramo fueron inspeccionadas por varias empresas de primer nivel, con controles visuales, líquidos penetrantes, pruebas geométricas y ultrasonidos, cumpliendo todos los parámetros exigidos por la normativa.

La multinacional siderúrgica ArcelorMittal ha solicitado esperar al informe final del accidente ferroviario del pasado domingo en Adamuz (Córdoba) que debe elaborar la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) antes de obtener conclusiones.

De este modo, responde al ministro de Transportes, Óscar Puente, que apuntó este viernes a un posible defecto de fábrica del carril como "una de las razones que pueden estar en la hipótesis" del accidente. Sin embargo, explicó que es necesario un análisis de laboratorio para confirmarlo.

Un portavoz de la compañía ha informado a EFE que la voluntad de la empresa es colaborar con la CIAF "en todo lo que sea preciso", aunque, por el momento, no se les haya solicitado ninguna información sobre el carril, cuya producción en España por parte de ArcelorMittal se realiza en su planta de Gijón.

El presidente de Adif, Marco de la Peña, ha explicado que el suministrador del carril es la empresa ArcelorMittal, "que es top y que suministra el 99% del carril utilizado por Adif, con estándares totales".

Asimismo, Puente subrayó que esta multinacional siderúrgica "suministra carril desde tiempo inmemorial, que está absolutamente contrastada y que tiene sus controles de calidad".

Por ello, ha dicho que tienen certificada, "con toda la numeración", esa remesa de acero de la que forma parte el tramo del accidente, al igual que la soldadura. Las autoridades tienen también toda la trazabilidad, la identidad del trabajador que la soldó y la colada que se empleó: "Además, fue revisada por ultrasonidos y visualmente, y recibió el visto bueno".

El ministro también ha señalado que estudiarán si el carril sufre más en " vehículos más pesados ", como es el caso del Iryo, que podrían "hacer bajar más el carril y producir una mayor muesca en los bogies (el eje al que se fijan las ruedas de un tren, que soporta un vagón) de cada uno de los trenes que pasaban por ahí".

El ministro de Transportes, Óscar Puente, junto a Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif en la rueda de prensa de este viernes.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, junto a Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif en la rueda de prensa de este viernes. Efe

Empresas "de primer nivel"

Las soldaduras de los carriles, otro de los puntos de debate tras el accidente, fueron adjudicadas a una unión temporal de empresas (UTE), con cuatro empresas de " primer nivel " y "la flor y nata" del sector que tienen división ferroviaria, ha dicho de la Peña.

En ese tramo se hicieron controles a 114 soldaduras, con un informe por cada una de ellas, con inspección visual y utilización de líquidos penetrantes, prueba geométrica y evaluación por ultrasonidos.

Después, como refuerzo, se volvieron a revisar otras 36 soldaduras (el 30 % del total) por una empresa distinta, Ayesa -"otra ingeniería de primer nivel española"-, y ahí se constata que cumplen todos los parámetros que exige la normativa.