Pantalla con información en el Nasdaq.

Pantalla con información en el Nasdaq. Reuters

Mercados

Las grandes compañías de chips resisten en bolsa pese a las dudas sobre la IA y esperan a la reunión de Trump y Xi Jinping

El Nasdaq es el selectivo de Wall St. que menos ha sufrido desde el debate.

El índice de semiconductores de Filadelfia aguanta en el terreno positivo.

Más información: La posible ralentización del desarrollo de la IA pincha las exigentes expectativas sobre la tecnología y sacude las bolsas

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Las claves
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Las grandes compañías de chips han resistido en bolsa pese a las dudas sobre el futuro de la inteligencia artificial.

El índice Nasdaq, muy expuesto al sector tecnológico, ha repuntado un 2% tras el debate sobre la IA, mientras el S&P 500 y el Dow Jones han tenido peores resultados.

El índice de Semiconductores de Filadelfia ha subido un 3,8% en el mismo periodo, mostrando la fortaleza del sector.

Los inversores esperan la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, donde la IA será un tema central y se busca reducir la incertidumbre en las inversiones tecnológicas.

El último debate que ha generado la IA ha copado gran parte de la atención de los inversores en los últimos días. Y pese a que las dudas por el futuro de la tecnología han hecho sufrir momentáneamente a las grandes compañías de chips en bolsa, los índices más dependientes de estas empresas han paliado el bache inicial.

De hecho, entre las tres principales referencias de Wall Street, el Nasdaq Composite -el principal selectivo tecnológico- es el que menos ha sufrido desde que estalló la polémica.

Teniendo como referencia el día en el que Jacob Coxon -un exinvestigador de Anthropic y OpenAI- alertó a través de la red social X de que la IA puede "acabar con todos nosotros antes de que acabe la década" y que quienes se encargan de desarrollar esta tecnología son conscientes de ello, el Nasdaq ha repuntado un 2%.

En el mismo periodo, el rendimiento de las otras dos grandes referencias del parqué neoyorquino ha sido bastante menor e incluso negativo. El S&P 500 ha avanzado un 0,74% mientras que el Dow Jones ha caído un 1,7%.

Es cierto que no todas las empresas de tecnología han sufrido por igual las expectativas de que el desarrollo de la IA pueda ralentizarse. Y, en este sentido, es verdad que el Nasdaq no sólo está compuesto por compañías de chips, aunque sí que representan uno de los segmentos más pesados dentro del selectivo.

Aun aislándolas, el sector de los semiconductores ha resistido bastante bien en el parqué por sí sólo a la oleada de dudas por la tecnología. El índice de Semiconductores de Filadelfia -considerado como el gran termómetro global de la industria de los microchips- ha avanzado un 3,8% en este tiempo.

Tampoco las consideradas 7 Magníficas han notado el golpe. Dentro de ellas, Nvidia es la más expuesta a estos nuevos interrogantes sobre el futuro de la tecnología.

Aunque en un primer momento su cotización sí que sufrió el punto más crítico del debate -concentrado en la sesión del pasado lunes 14 de octubre, en la que se dejó un 3,3%- el gigante de chips se ha ido recuperando poco a poco del revés.

Desde el día de la publicación del post que catalizó el debate, el rendimiento de la compañía es prácticamente plano. Apenas ha retrocedido un 0,15%.

El resto de Magníficas acumulan un desempeño positivo desde dicho momento. De media han subido sobre un 4,5% en este tiempo y entre ellas la que firma un rendimiento más destacable es Meta.

Los títulos de la matriz de Facebook han avanzado casi un 20% en algo más de diez días, todo contando con las importantes alzas de este lunes. Meta estrenaba la semana subiendo casi un 10% en el Nasdaq y los inversores disparaban su optimismo de manera previa al evento anual de la compañía, Meta Connect, en el que se presentarán sus novedades más importantes a partir del próximo miércoles.

Con todo, este no es el único evento marcado en el calendario para el mercado. Los inversores esperan a mediados de semana el encuentro de Donald Trump y Xi Jinping, en el que la IA copará un papel importante.

El mandatario estadounidense y su homólogo chino se reunirán en Washington y de dicho encuentro los inversores buscan básicamente una cosa: saber si la conversación entre los líderes de las dos potencias mundiales reduce o no la incertidumbre que rodea a las inversiones tecnológicas.

Todo porque la carrera por la IA cuenta con un gran factor geopolítico. Y hacer caso a los padres de esta tecnología que han pedido ralentizar su desarrollo también supondría perder dicha competición.

Sin embargo, y a pesar de que EEUU sí que valora hablar con Pekín para establecer un diálogo sobre IA en búsqueda de amenazas comunes y para evitar que las tecnologías creadas por ambos países sean divergentes, se espera que las conclusiones que se obtengan del encuentro de esta semana sean bastante preliminares.