Exteriores de la Bolsa de Nueva York.

Exteriores de la Bolsa de Nueva York. Reuters

Mercados

Las grandes compañías de chips sufren en Wall Street por los interrogantes que genera el futuro de la IA: Nvidia cae un 3%

Los selectivos europeos también sufren las inquietudes por la tecnología.

Los líderes de las grandes tecnológicas piden que se frenen los avances.

Más información: Los padres de la IA se asustan y OpenAI no saldrá a bolsa pero Trump no quiere frenar ante China: "Quien gane la IA, gana"

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Las claves
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Las principales compañías de chips como Nvidia, Oracle y AMD lideran las caídas en Wall Street ante dudas sobre el futuro de la inteligencia artificial.

El Nasdaq Composite es el índice más afectado, con una caída del 1,26% en la apertura, mientras que el Dow Jones y el S&P 500 también registran pérdidas.

Directivos de empresas como Anthropic, OpenAI y xAI instan a desacelerar el desarrollo de la IA por posibles riesgos, en contraste con la postura de Donald Trump, que apuesta por mantener el liderazgo de Estados Unidos.

La tendencia bajista se ha extendido a los mercados asiáticos y europeos, afectando especialmente a compañías tecnológicas y de chips, con la excepción del FTSE 100 británico, que sube un 1,08%.

Las últimas dudas por el futuro de la IA presionan a la baja a las bolsas mundiales. Y el tono pesimista, después de sacudir los parqués de bolsa asiáticos y arrastrar a números rojos a los selectivos del Viejo Continente se extiende este lunes a la Bolsa de Nueva York.

Entre las principales referencias de Wall Street, el Nasdaq Composite -el principal selectivo tecnológico- es el más perjudicado. El índice caía un 1,26% en la apertura del parqué neoyorquino, materializando los pronósticos de un mercado de futuros que ya anticipaban un inicio de sesión bajista.

Dentro de él, algunas de las grandes referencias tecnológicas sufrían de manera especial. Entre ellas, Nvidia, cuyos títulos, caían un 3,25%; Oracle, que cedía un 4,3% o AMD, que se dejaba algo más de un 6%.

El resto de indicadores tampoco escapaba a las pérdidas, aunque moderaban algo más las caídas. El Dow Jones cedía un 0,31% y el S&P 500 restaba un 0,71%.

La tónica negativa viene principalmente motivada por el revuelo formado en torno al progreso de la IA. Los líderes de tres de las compañías que capitanean los avances en esta tecnología (Anthropic, OpenAI y xAI) han pedido poner freno a su desarrollo.

Lo hacen después de que hace prácticamente una semana un exinvestigador de Anthropic -que también trabajó para Open AI- reconociese a través de X que la IA puede "acabar con todos nosotros antes de que acabe la década" y que quienes desarrollan esta tecnología son conscientes de ello.

El post en la red social X ha sido el principal catalizador de un nuevo debate alrededor de los avances en inteligencia artificial. Una controversia que ha llegado a las altas esferas de algunas de las principales compañías que desarrollan esta tecnología, como Anthropic.

Su director ejecutivo y cofundador, Dario Amodei, ha reclamado -a raíz de esta cuestión- que se desacelere el ritmo en el que mejoran las capacidades de los modelos de IA y ha pedido al gobierno que intervenga en esta cuestión. Lo hace después de advertir de que la tecnología avanza hacia una dinámica de "automejora recursiva" que podría provocar catástrofes de ciberseguridad a escala global.

A la petición se han sumado Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI y Elon Musk, dueño de Tesla y X, un hecho bastante infrecuente en el sector.

Sin embargo, la reclamación de los directivos choca con los planes y la voluntad de Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos. Porque la evolución de la IA es también una carrera tecnológica entre los estados y el mandatario estadounidense quiere seguir liderándola.

Así lo ha manifestado este fin de semana Trump. El presidente de EEUU denominó como "fuerzas negativas" a quienes piden regular la inteligencia artificial porque considera que su país "lidera ante China en IA" y así quiere que siga siendo.

El objetivo es claro. "Quien gane con la IA, gana", sentenció Donald Trump.

Las nuevas dudas sobre el futuro de la IA se suman a una narrativa bursátil de la tecnología ya puesta bastante en entredicho. La inversión en IA ha escalado de forma exponencial a pesar de que el mercado asume que lo invertido tardará en retornar.

Repercusión bursátil

Y ahora, "las nuevas inquietudes expresadas por varias de las figuras más destacadas de la inteligencia artificial empiezan a poner nerviosos a unos inversores acostumbrados a apostar por un crecimiento aparentemente limitado al sector", como explican desde MarketScreener.

Las dudas se han materializado en los parqués de bolsa a nivel mundial. Las primeras señales ya se sentían en la sesión asiática esta madrugada.

Como señalan los analistas de XTB, algunas de las grandes compañías que suministran chips y otros componentes esenciales para la infraestructura de la IA han sido las mayores perjudicadas dentro de los selectivos asiáticos. SoftBank, accionista de OpenAI, ha llegado a caer un 13%, mientras que SK Hynix, Samsung Electronics, Kioxia y TSMC también han registrado descensos destacados.

La tendencia bajista se ha extendido al Viejo Continente, donde las caídas han sido las protagonistas en este inicio de semana. Y el Ibex 35 tampoco ha escapado a las mismas.

El selectivo nacional cedía un 1,15% pasada la media sesión y retrocedía hasta los 19.614,07 puntos. Entre el resto de referencias, el Dax alemán caía un 0,49%; el Cac francés, un 0,81% y el FTSE Mib italiano, un 1,5%.

La gran excepción de la jornada era la Bolsa de Londres. El FTSE 100 británico se desmarcaba de los números rojos y repuntaba un 1,08%.

La caída del sector tecnológico es relevante dentro de la narrativa general de las bolsas porque, como explican desde MarketScreener, "la IA es actualmente uno de los pocos focos de optimismo en un entorno macroeconómico complicado". Y por esta misma razón la respuesta bursátil al revuelo con la tecnología ha sido tan acusada.

Con todo, habrá que esperar a ver si estas propuestas se traducen en retrasos de lanzamiento, menores inversiones o mayores costes, factores que serían "decisivos" para los mercados según los analistas de XTB.