Embarcación en el Estrecho de Ormuz.

Embarcación en el Estrecho de Ormuz. Europa Press

Mercados

El bloqueo estadounidense de Ormuz frena el optimismo del mercado, encarece el crudo un 4% y amenaza a las empresas

En la campaña de resultados, las claves serán las expectativas sobre el segundo trimestre así como el desempeño de la banca como gran termómetro macro.

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Las claves

El bloqueo estadounidense del Estrecho de Ormuz ha provocado una subida del precio del petróleo de hasta un 4%, superando los 100 dólares por barril.

La incertidumbre por el conflicto entre EE.UU. e Irán afecta la mentalidad inversora, con especial atención a la inflación, los tipos de interés y el crecimiento económico.

Los resultados empresariales del primer trimestre, especialmente en tecnología, banca y sector energético, serán clave para tranquilizar a los mercados.

Industrias como consumo, aerolíneas, viajes y lujo se ven especialmente afectadas por el encarecimiento del crudo debido a la crisis geopolítica.

Nuevo giro de guion en el conflicto en Oriente Próximo. Si antes del fin de semana el final de la guerra se postulaba como uno de los escenarios más probables para los analistas, tras el fracaso de las negociaciones entre EEUU e Irán, el modo aversión al riesgo vuelve a focalizar la mentalidad inversora.

El bloqueo de Ormuz por parte de Donald Trump, el mandatario estadounidense, ha entrado en vigor. Con él vuelven algunas amenazas que parecían haberse diluido hace apenas unos días, encabezadas por el factor más determinante del conflicto: el shock energético.

Como explica Antonio Castelo, analista de iBroker, el mercado ve en los últimos movimientos "un canal de transmisión muy concreto hacia inflación, tipos de interés y crecimiento". Sin embargo, hay un factor que puede hacer que la mentalidad inversora resista: la llegada de la campaña de resultados.

Las cuentas del primer trimestre de las compañías pueden aportar algo de luz si ratifican un buen comienzo de año, pero ni siquiera en ellas está el foco de la temporada de resultados.

Castelo explica que si las empresas confirman que márgenes, demanda y previsiones del segundo trimestre y el conjunto del año aguantan a pesar de la incertidumbre global y el encarecimiento de la energía, tranquilizarán a los inversores. Aunque hay matices.

Por buenas que sean las cifras, los factores más críticos siguen latentes. Los precios del crudo rondan aún los 100 dólares por barril y esto hace que se diluyan las expectativas de final de conflicto y por ende de sus consecuencias en el contexto económico.

De hecho, desde que Trump anunció el bloqueo de Ormuz tras no alcanzar la paz en sus conversaciones con Irán, el crudo de calidad Brent, la referencia europea, se ha encarecido en torno a un 4%.

El barril terminó la semana en los 95 dólares. En la reapertura de los mercados tras el parón del sábado, el petróleo ha vuelto a superar la barrera de los 100 dólares.

También lo ha hecho el West Texas Intermediate (WTI). La calidad estadounidense se ha revalorizado sobre un 2%.

El foco, en las cuentas

¿Pero qué son unos buenos resultados? Pues depende del sector del que se hable bastará o no un saldo u otro en las cuentas.

La tecnología sigue siendo una de las industrias más exigentes. Pero también es la que más capacidad tiene para mover el sentimiento en los parqués. Castelo explica que las expectativas de los analistas pronostican un crecimiento de beneficios superior al 40%, aunque advierte: "Aquí no basta con cumplir".

Como ya pasó antes de la última presentación de resultados de Nvidia, las compañías de inteligencia artificial deberán demostrar que la inversión en esta tecnología vale lo que cuesta. De lo contrario, el golpe bursátil puede tambalear aún más los ánimos en los parqués.

Hay otro sector al que también se mirará con lupa durante la oleada de cuentas: la banca. Como explican desde XTB, los resultados bancarios sirven como ventanas a la economía. Serán el gran termómetro macroeconómico, por diferentes razones.

Por un lado, los bancos ofrecen datos sobre la calidad crediticia de los prestatarios individuales y gastos. Por otro, el desempeño de la banca de inversión demostrará la confianza de los clientes corporativos en la realización de transacciones y la captación de capital.

La expectativa ante las cuentas bancarias es alta. Como comentan desde la plataforma de inversión XTB, "los resultados de los bancos han reflejado un desempeño excepcional en los principales negocios de Wall Street".

Hay otro sector cuyas cuentas también serán determinantes: el energético, especialmente en Europa. Castelo apunta a que esta industria puede estar actuando como "amortiguador de la crisis geopolítica" y las previsiones para el Stoxx 600 apuntan a un crecimiento del beneficio del 4%.

Por el lado contrario, las industrias más castigadas por la guerra también contarán con gran expectación a la hora de hacer públicos sus resultados. Algunas como el consumo, aerolíneas y viajes o industria y lujo han sido de las sensibles al encarecimiento del crudo.