Eduardo Muga, director financiero de Bodegas Muga, y Pedro Ruiz Aragoneses, CEO de Alma Carraovejas.
Grupo Hotusa pone el foco en el enoturismo como motor de destino y desarrollo territorial
Eduardo Muga y Pedro Ruiz Aragoneses reflexionaron sobre el auge del enoturismo y la autenticidad de las experiencias en los destinos.
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Grupo Hotusa defiende el papel del vino como motor turístico y creador de destino. La compañía pone el foco en el creciente papel del vino como motor cultural y económico, subrayando su capacidad para dinamizar territorios, generar valor y crear experiencias únicas.
Hotusa celebró en el Eurostars Madrid Tower la 52ª edición de su ciclo de desayunos La Industria de la Felicidad, con Eduardo Muga, director financiero de Bodegas Muga, y Pedro Ruiz Aragoneses, CEO de Alma Carraovejas, como protagonistas.
Para empezar, Muga subrayó que una bodega se transforma cuando abre sus puertas y permite comprender "todo lo que hay detrás de una botella", desde los espacios de producción hasta el paisaje y la historia familiar que rodean a cada vino.
Ruiz Aragoneses, por su parte, destacó que quienes visitan una bodega buscan autenticidad y territorio, y que el verdadero impacto del enoturismo reside en su capacidad para convertir un entorno rural en un destino singular.
Ambos coincidieron en que el enoturismo debe profesionalizarse sin perder cercanía ni autenticidad. También pusieron el acento en la hospitalidad como parte esencial de la experiencia, junto con la arquitectura, el entorno, la gastronomía y la atención personalizada.
Atracción turística
A su vez, Ruiz Aragoneses advirtió de que "el enoturismo no es una simple atracción turística; no debemos entenderlo así, sino que es un viaje cultural y humano, algo mucho más profundo que tiene la capacidad única de conmover y fijarse en la memoria", planteando la necesidad de construir propuestas capaces de emocionar y generar un vínculo real con el visitante".
El debate también destacó el impacto territorial del vino y en su capacidad para dinamizar entornos rurales, generar empleo y contribuir a la desestacionalización turística.
Ambos participantes han coincidido en que el enoturismo actúa como motor económico para hoteles, restaurantes, productores locales y servicios vinculados al territorio, favoreciendo además un modelo turístico más equilibrado y sostenible.
Respecto a los retos de futuro del sector, entre ellos la sostenibilidad, la innovación, la captación de nuevos públicos y la proyección internacional de España como destino enogastronómico.
En este sentido, Muga indicó que "España tiene una posición extraordinaria, con algunas de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del mundo, una gran diversidad de paisajes y una gastronomía reconocida internacionalmente".
Muga concluyó que "el vino y el enoturismo son una de las grandes fortalezas de la Marca España: generan riqueza, preservan nuestro patrimonio y proyectan nuestra identidad al mundo. Tenemos que avanzar en colaboración, innovación y captación de nuevos públicos, y abordar de forma conjunta los desafíos que plantea el futuro".
Por su parte, Ruiz finalizó señalando que "nuestro mayor patrimonio es nuestro territorio y eso no se puede deslocalizar; si somos capaces de poner el alma, el respeto al entorno y la diferenciación en las experiencias, no solo seremos un destino líder, sino que seremos ejemplo para otros".