Aviones de Iberia y Air Europa en una foto de archivo.

Aviones de Iberia y Air Europa en una foto de archivo. Europa Press.

Turismo

Iberia y Air Europa se dan más días de plazo para cerrar el acuerdo de venta tras un fin de semana de infarto

Las aerolíneas no consiguen cerrar un acuerdo que sea distinto al anterior para esquivar la oposición de la Comisión Europea.

1 febrero, 2022 05:30
Sandra Tobar Arturo Criado

Noticias relacionadas

Iberia y Globalia agotaron ayer el plazo que fijaron para alcanzar un acuerdo de venta de Air Europa alternativo al inicial (suspendido en diciembre) y no hubo entendimiento. Hecho que no supone una ruptura de las negociaciones, sino más bien una prórroga de “más días” que las aerolíneas se dan, según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia. 

“Se van a necesitar más días”, aseguran fuentes cercanas a la negociación, que no precisan ni fijan un nuevo plazo. Esta decisión se tomó este fin de semana cuando las tres partes interesadas (Iberia, Globalia y Gobierno) se reunieron para alcanzar un acuerdo que finalmente no cuajó, tal y como ha podido saber este medio. 

Al parecer, se está buscando la fórmula para que el acuerdo sea distinto al anterior y poder de esta forma esquivar la oposición de la Comisión Europea. “La entrada con porcentajes parecidos entre las tres partes permitiría que los requisitos de la CE fueran menores que comprando el 100% de la compañía aérea”, explica el analista aéreo Miguel Sánchez.

Hablamos de encuentros a tres bandas que no niega en público la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. “Están teniendo lugar conversaciones a distintos niveles”, señaló ayer durante la presentación del nuevo centro europeo de I+D de Vodafone en Málaga.

“Son varias las opciones que se abren para el futuro de Air Europa y el Gobierno quiere ser parte de la solución contribuyendo a ese futuro, la solvencia, la prosperidad y el crecimiento de esta empresa en los próximos años”, afirmó.

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia.

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia. EFE

Por lo que a día de hoy, tal y como aseguran a este periódico, “continúan las conversaciones” entre las aerolíneas a pesar de que el presidente de Globalia, Juan José Hidalgo -más conocido como Pepe- haya asegurado a este medio que “ya no hay negociaciones con Iberia porque ya está todo terminado”. Pepe Hidalgo ha salido en los últimos días a defender a la que en su día fue el buque insignia de Globalia. Este no está dispuesto a malvender Air Europa.

De hecho, ha llegado a generar dudas al asegurar que él no está en esa mesa de negociación. Su propio hijo Javier y su director general, Richard Clark, podrían ser los interlocutores. Algo no confirmado por ninguna de las aerolíneas que mantienen su silencio sobre el contenido de las negociaciones.

Otras fórmulas para el Estado

Sin embargo, la clave de la operación está en la entrada del Estado, que es quien parece que tiene la llave para desatascar el acuerdo entrando a participar de alguna forma en el accionariado. El reparto sobre el control de las tres partes implicadas (Iberia, Globalia y Estado) no está cerrado a pesar de que ‘Bloomberg’ aseguró que el Estado se quedaría con un 40% de Air Europa

Lo único cierto es que tanto la participación de Iberia como la del Gobierno (que podría ser a través del préstamo participativo de 240 millones que la compañía recibió dentro del rescate de 475 millones) será inferior al 50%, tal y como confirmaron fuentes cercanas a la operación a este medio en diciembre. 

Avión de Air Europa.

Avión de Air Europa.

No obstante, se abre también otra posibilidad, que es la de convertir los créditos ICO por valor de 140 millones en préstamos participativos, según señalan fuentes cercanas a la negociación. Se trata de una fórmula que permitiría evitar un preconcurso o concurso de acreedores ya que Air Europa podría enfrentarse a este con el fin de la moratoria concursal el próximo 30 de junio. 

El interés por salvar la operación también es evidente en el Gobierno. Hay que tener en cuenta que ha puesto a disposición de la aerolínea de Globalia más de 600 millones de euros en préstamos en plena Covid-19: el rescate de 475 millones de euros aprobado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y el crédito ICO.

Situación de Air Europa

La más interesada en cerrar ya un acuerdo o no es Air Europa, cuya situación es más complicada por su elevada deuda (cerca de 800 millones), las pérdidas que arrastra del pasado año (428 millones de euros) y el dinero público que debe (más de 600 millones).

Tanto es así que hasta la propia aerolínea barajó la posibilidad de pedir un segundo rescate en la auditoría de las cuentas de 2020. Una auditoría que revelaba que debido al “alto grado de exposición del sector” y sus problemas de tesorería, existía “una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como empresa en funcionamiento”.

Además, la evolución de la pandemia no presagia un futuro mejor a corto plazo. “Los elevados precios del combustible y los bajos niveles de tráfico aéreo, en un contexto en el que siguen vigentes las restricciones relacionadas con la pandemia, continúan ejerciendo presión sobre las finanzas de las aerolíneas, especialmente de las pequeñas y medianas de Europa, donde la competencia sigue siendo feroz”, señala Azza Chammem, analista de Scope Ratings.

La estrategia de Iberia

Si la estrategia de Globalia pasa ahora por dar un golpe en la mesa y defender la viabilidad de Air Europa, la de Iberia en las últimas semanas ha sido la de presionar al Gobierno con la idea de salvar el aeropuerto de Barajas para convertirlo en un gran hub internacional, especialmente para atraer a turistas del sudeste asiático.

La aerolínea de IAG es consciente de que se juega mucho en esta operación. El fracaso de la misma es un “riesgo” que es importante tener en cuenta, según fuentes cercanas a la negociación, ya que otro competidor podría beneficiarse y entrar en escena.

Dicho fracaso no sería el fin de la filial de Globalia. “Air Europa podría sobrevivir con una restructuración, recortando rutas de largo radio, cediendo aviones a los lessors o dando entrada a otro inversor o comprador”, señala Miguel Sanz, quien ve esa opción “más complicada”.

En definitiva, más de dos años después la mayor operación aérea en España sigue abierta y con mucha incertidumbre en las negociaciones.