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El organismo de control de auditorías de Hong Kong investiga las cuentas de Evergrande y a PwC

La consultora fue la encargada de hacer la auditoría.

16 octubre, 2021 20:23

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El organismo de control de auditorías de Hong Kong ha puesto en marcha una investigación sobre las cuentas de Evergrande Group relativas a 2020 y a la primera mitad de 2021, así como sobre la auditoría realizada por PwC. La razón de este análisis radica en las dudas del propio órgano sobre las informaciones acerca de la capacidad de la empresa china para seguir operando con normalidad.

Evergrande, con problemas de liquidez, ha estado intentando desprenderse de algunos activos para pagar a los acreedores. Con más de 300.000 millones de dólares de pasivo, ya ha incumplido tres rondas de pagos de intereses de sus bonos internacionales.

Este organismo de control -que anunció este viernes la investigación- ha señalado que Evergrande informó a finales de 2020 que contaba con efectivo por valor de 159.000 millones de yuanes (24.730 millones de dólares), que no cubría su pasivo corriente de 1,5 billones de yuanes, y que, además, tenía préstamos de 167.000 millones de yuanes con vencimiento en 2022.

Sin embargo, las cuentas no hacían ninguna declaración explícita sobre si existían incertidumbres acerca de la capacidad de la empresa para seguir operativa.

Por su parte, PwC expresó una opinión no modificada en su informe de auditoría sobre las cuentas anuales de 2020, pero no hizo referencia a las incertidumbres sobre si Evergrande estaba en una situación preocupante, según las explicaciones del organismo de control de auditorías que recoge Reuters.

China prepara la caída de Evergrande

Fue este viernes cuando el banco central chino rompió su silencio sobre la inminente caída de Evergrande. El máximo responsable, Zou Lan, ha asegurado que están monitorizando la situación y que los riesgos para el sistema financiero que puedan derivarse de una posible quiebra son "controlables".

Lan ha explicado que se trabaja bajo medidas "orientadas al mercado", y que la institución ha pedido a los bancos que mantengan el crédito al sector inmobiliario para que éste sea "estable y ordenador". Es decir, evitar que se pueda originar una crisis de deuda.