Fotomontaje del presidente de EEUU, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el fondo de un barco metanero (gas natural licuado o GNL).

Fotomontaje del presidente de EEUU, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el fondo de un barco metanero (gas natural licuado o GNL). Invertia

Observatorio de la Energía

Trump hace que EEUU dependa de Europa al venderle el 60% de su gas pero solo supone el 27% de la demanda total de la UE

El aumento de las exportaciones de gas natural de Estados Unidos subirá su índice Henry Hub y encarecerá la factura energética del consumidor nacional.

Más información: Trump obliga a la UE a triplicar sus importaciones de energía de EEUU, algo “inviable” al depender de las empresas

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Las claves

EEUU vende el 60% de su gas exportado a Europa, pero esto solo cubre el 27% de la demanda total de la UE.

La UE ha reducido su dependencia del gas ruso del 45% en 2021 al 12%, diversificando proveedores como Noruega, Argelia y Qatar.

El mercado europeo sigue ampliando proveedores y busca reducir el consumo de gas mediante electrificación y eficiencia energética.

Una guerra comercial sobre el gas perjudicaría tanto a EEUU como a Europa, debido a contratos a largo plazo y riesgos de litigios.

Las sanciones al petróleo y al gas ruso por la guerra en Ucrania desde 2022 están virando la dependencia energética de la Unión Europea a otros países. Si antes la cuota rusa de las importaciones de gas de la UE se situaba en el 45% en 2021 (incluyendo gasoducto y GNL), ahora es del 12%.

Un vacío que ha sido ocupado, entre otros proveedores, por el gas de Estados Unidos, que ya representa el 27% del total de la demanda gasista europea.

Sin embargo, para EEUU, el Viejo Continente se ha convertido en su principal cliente, llegando a venderle el 60% de sus exportaciones, y que podría llegar a ser el 80% en 2030 por las políticas energéticas de Donald Trump, según un informe de IEEFA (Institute for Energy Economics and Financial Analysis).

Entonces ¿quién depende más del intercambio comercial de gas? ¿Europa, que representa un 27% del total de su consumo, o Estados Unidos que ya es su principal cliente con un 60% de las ventas?

"Los países de la UE tienen muy diversificado el suministro, hay muchos proveedores, de hecho, el principal exportador es Noruega, seguido de EEUU y Argelia, además de otros muchos más como Rusia, Reino Unido, Azerbaiyán o Libia", señalan fuentes del sector gasista europeo a EL ESPAÑOL-Invertia.

Y en los próximos años se espera ampliar a proveedores emergentes y de menor peso como son Egipto, Nigeria, Angola, Omán, Trinidad y Tobago y Emiratos Árabes Unidos, entre otros.

"Eso sin contar con que las políticas europeas van encaminadas a bajar el consumo de gas natural sustituyéndolo por electrificación de procesos industriales o en edificios o por medidas de eficiencia energética", añaden las mismas fuentes.

La UE ha reducido su consumo de gas en torno a un 18‑20% respecto a la media de los cinco años previos a la guerra, entre 2017‑2021.

Y aproximadamente un 25‑26% si se toma como referencia el año 2021, justo antes de la invasión, según un análisis de la empresa de investigación Enerdata.

Dos perdedores

"Aún así hay que decir que si hay una guerra comercial sería perjudicial para las dos partes, porque ninguno puede hacer nada unilateralmente sin consecuencias", continúan las mismas fuentes a este diario.

"Detrás de esos suministros hay empresas con compromisos contractuales a largo plazo, algunos firmados por más de 27 años, con energéticas de mucho peso, como TotalEnergies, ENI o Shell".

El incumplimiento de contratos iniciaría una “ola” de litigios y arbitrajes, aunque los analistas hablan de gran incertidumbre sobre el resultado de las reclamaciones, si como ocurre con las sanciones al gas ruso, se aludiera a fuerza mayor y sería difícil cuantificar los potenciales daños y perjuicios.

"Además, no nos debemos quedar con una declaración política, hay que mirar al mercado. El gas estadounidense a día de hoy tiene precios muy competitivos, aunque a medida que aumenten las exportaciones, empujarán a una mayor subida del índice Henry Hub, el de referencia en EEUU, que también marca el mismo precio para la demanda doméstica".

"Al final, ese objetivo anunciado por Trump de obligar a comprar a Europa unos 750.000 millones de dólares adicionales en productos energéticos estadounidenses durante los próximos tres años, perjudicará más a sus ciudadanos que a los europeos", puntualizan.

"Pero al mismo tiempo, hay ciertos sectores industriales en Europa a los que si les cortas el suministro de gas, no sería una declaración de guerra pero se le acercaría mucho", añaden.

El gas de Qatar

Europa ha comenzado a avanzar de manera más explícita hacia la diversificación como cobertura estratégica: reduciendo la exposición a un solo proveedor, ampliando las asociaciones y fortaleciendo la resiliencia interna.

Y uno de los países que se está posicionando como decisivo es Qatar. "Mientras que el gas de EEUU está indexado al Henry Hub, el de Qatar está al crudo Brent, que ya está siendo más competitivo y que no se prevé presión de precios al alza", añaden las mismas fuentes gasistas.

Qatar planea consolidarse como uno de los principales suministradores de GNL a la UE a partir de la expansión del North Field, mediante contratos de muy largo plazo (hasta más allá de 2050) con varias energéticas europeas y utilizando Europa como mercado “de equilibrio” frente a Asia.

"Las empresas que se dedican a la compraventa de gas natural no tienen solo contratos acordados con EEUU, y los informes hablan de una sobreabundancia de gas en los mercados internacionales en los próximos años, así que, con este escenario, si yo fuera Trump no estaría muy tranquilo si se inicia una guerra comercial con la UE", concluyen.