Campo de placas fotovoltaicas para la generación de energía solar

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Observatorio de la Energía

La CNMC abre la puerta a que el nuevo servicio de control de tensión con renovables sea obligatorio para evitar apagones

Pide a REE que analice el impacto de revisar su carácter voluntario y también solicita una valoración de los incentivos previstos para participar.

Más información: La directora de Energía de la CNMC dice que REE no avisó de "ningún problema de control de tensión" antes del apagón

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Las claves

La CNMC estudia hacer obligatorio el nuevo servicio de control dinámico de tensión para plantas renovables con el fin de evitar apagones.

Solo 42 de las 335 instalaciones que han solicitado habilitarse para el servicio han superado las pruebas técnicas hasta ahora.

El regulador pide a Red Eléctrica que revise los incentivos y analice el impacto de un posible cambio de voluntario a obligatorio en la participación del servicio.

El procedimiento PO 7.4 permitirá a las renovables ajustar su aporte a la red en tiempo real, ayudando a mantener la tensión eléctrica dentro de los valores deseados.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) pone sobre la mesa nuevas vías para que el futuro servicio de control dinámico de tensión, llamado a ser la solución estructural contra apagones, tenga éxito.

El regulador ha pedido a Red Eléctrica que analice el impacto que tendría convertirlo en obligatorio y que valore una revisión de los incentivos para las instalaciones que se adhieran.

El nuevo servicio de control dinámico de tensión del PO 7.4, que permitirá a las plantas renovables participar activamente en la gestión de la red siguiendo consignas del operador del sistema, sigue en una fase de implantación muy limitada.

Según datos actualizados por REE, 335 instalaciones han solicitado habilitarse para este servicio y 42 han superado las pruebas.

Para que el esquema tenga un impacto real, no basta con unas pocas decenas de plantas.

El número de instalaciones habilitadas, especialmente renovables, debe ser lo suficientemente significativo para que el servicio funcione como un verdadero escudo frente a las variaciones de tensión.

En este contexto, y más allá de la reciente aprobación de nuevas medidas para gestionar los picos de tensión -mediante ajustes en los procedimientos 3.1, 3.2 y 7.2-, la CNMC ha encargado a Red Eléctrica la elaboración de un plan de actuación para avanzar en la estabilidad del sistema.

Dentro de ese encargo, el regulador ha solicitado a REE que valore "el impacto de una posible revisión, en particular, del carácter voluntario de participar en esta modalidad de seguimiento de consignas" del PO7.4, según recoge la resolución aprobada recientemente.

En la práctica, se trata de analizar qué efectos tendría que la participación en el nuevo servicio de control dinámico de tensiones pasara a ser obligatoria.

“Lo que se pretende con estos mandatos es instar al operador del sistema a explorar todas las vías de mejora que pueda haber, sin descartar ninguna posibilidad y trabajándolo con todo el sector (generadores)”, explican fuentes de la CNMC consultadas por este medio.

Aclara que "se está pidiendo un análisis técnico de impacto y de adecuación de incentivos", lo que "no implica que exista una decisión de modificar el régimen ni de anticipar un cambio concreto".

Competencia también insta a REE a que valore, a la luz de las necesidades actuales del sistema y de los precios de la electricidad, "la adecuación de los incentivos previstos en el PO 7.4 para la modalidad de seguimiento de consigna".

Su objetivo es determinar si los pagos contemplados para las instalaciones que participen en el nuevo servicio son suficientes y están bien diseñados para atraer a más promotores a esta modalidad.

"Cuanto antes"

En la reciente resolución de los procedimientos de Operación eléctricos 3.1, 3.2 y 7.2, la CNMC también advierte a REE que es necesario contar "cuanto antes" con "la totalidad" de los recursos disponibles.

Es decir, insta a acelerar las pruebas para que las más de 300 instalaciones pendientes puedan empezar a sostener de manera efectiva la tensión de la red.

Las consignas

La clave del procedimiento 7.4 está en las consignas. Hoy muchas plantas operan con un factor de potencia fijo. Inyectan energía activa y su aportación a la tensión apenas varía. Con el PO 7.4, las instalaciones habilitadas pasan a seguir consignas de tensión o de potencia reactiva enviadas por el operador del sistema en tiempo real, ajustando su inyección o absorción de potencia reactiva para ayudar a mantener la tensión de la red dentro de los rangos deseados.

La meta que se ha repetido en los últimos meses es que el nuevo procedimiento 7.4 este operativo antes de que termine la primavera de 2026.

De hecho, la compañía que preside Beatriz Corredor ha pisado el acelerador en las últimas semanas y ha incrementado notablemente el número de pruebas, tal y como reconoce la propia CNMC.

Hasta ahora se han realizado ensayos a 124 instalaciones. Las 82 que no han superado el examen se encuentran en proceso de ajustes técnicos para poder quedar habilitadas.

Además, según el operador del sistema, de las 334 instalaciones inicialmente contabilizadas, 167 ya cumplen todos los requisitos y han aportado la documentación necesaria para entrar en la fase de pruebas previas a la habilitación.

Problemas habituales

Para participar en el nuevo servicio, las plantas deben tener al menos 5 megavatios (MW) y estar conectadas a la red de transporte. Una vez consideradas viables, se adaptan sus sistemas de control y se realizan pruebas de habilitación, que verifican que la instalación puede responder de manera inmediata a las consignas del operador.

Estas pruebas validan tanto la capacidad de control de tensión como la de potencia reactiva, y comprueban el comportamiento ante fallos o pérdida de comunicación.

La validación es probabilística: si en una hora al menos el 75% de las muestras son válidas y cumplen, se considera que el servicio se ha prestado correctamente. Si más del 25% de las muestras son no válidas, la hora se considera no cumplida.

En este sentido, los problemas más habituales detectados en la habilitación de plantas hasta el momento incluyen errores en la tensión nominal, señales no adaptadas, fallos al iniciar las consignas y dificultades en los cambios de modalidad.