La vicepresidenta Teresa Ribera y la comisaria de Energía, Kadri Simson, durante una reunión en Bruselas

La vicepresidenta Teresa Ribera y la comisaria de Energía, Kadri Simson, durante una reunión en Bruselas CE

Energía

Bruselas rechaza la propuesta de Ribera de reformar el mercado eléctrico y apunta a impuestos y costes de red

El Ejecutivo comunitario recomienda al Gobierno medidas específicas para ayudar a los hogares en riesgo de pobreza energética.

14 septiembre, 2021 03:05
Bruselas

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En las horas previas a la aprobación en Consejo de Ministros de un nuevo paquete de medidas para bajar el precio de la luz, Bruselas ha vuelto a rechazar la demanda de la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, de reformar el mercado eléctrico europeo con el fin de amortiguar el impacto del encarecimiento de los combustibles fósiles. En su lugar, la Comisión Europea apunta a una revisión de costes de red, impuestos y gravámenes y a proteger específicamente a los hogares más vulnerables en riesgo de pobreza energética.

"Estamos por supuesto disponibles para discutir con las autoridades españolas la compatibilidad con la legislación de la UE de cualquier medida que puedan proponer. Tanto el vicepresidente ejecutivo Frans Timmermans como la comisaria de Energía, Kadri Simson, han hablado recientemente con la vicepresidenta Ribera y han discutido en estos encuentros la situación actual en España", explica a EL ESPAÑOL un funcionario comunitario.

Ribera envió a finales de julio una carta al Ejecutivo comunitario en la que reclamaba modificar el diseño actual marginalista del mercado eléctrico europeo, que se traduce en que es la tecnología más cara (en estos momentos el gas) la que fija el precio mayorista de la luz. "Los combustibles fósiles, crecientemente caros, no pueden lastrar ni distorsionar los beneficios de la transición energética", sostiene Ribera.

"Queremos asegurar que la señal de coste de CO2 siga siendo un vector central para orientar decisiones de inversión. Pero debemos evitar que se convierta en una factura inasumible e injusta para familias e industria eficiente", alegaba la vicepresidenta cuarta.

Sin embargo, los argumentos de Ribera no han convencido a la Comisión de Ursula von der Leyen, que sigue defendiendo las bondades del mercado eléctrico europeo.

"Los elevados precios observados son el resultado de una combinación de factores entre los que se incluye la recuperación de la actividad económica y una elevada demanda estacional atribuible a condiciones climáticas de calor", asegura la comisaria de Energía en una respuesta parlamentaria al eurodiputado de Ciudadanos José Ramón Bauzá.

"Este aumento de la demanda, junto con el aumento de los precios del régimen de comercio de derechos de emisión y del precio del gas debido principalmente al incremento de la demanda de gas natural licuado procedente de Asia (entre otros factores), ha repercutido en los precios al por mayor de la electricidad en Europa", señala Simson.

"Esto puede tener un efecto en las facturas de electricidad. No obstante, debido a la creciente penetración de las energías renovables, los contratos en los que el precio de la electricidad sigue al precio al por mayor tienden a ser más baratos para los consumidores durante todo el año", prosigue la comisaria de Energía. Es decir, Bruselas considera que los precios récord de la luz actuales son un fenómeno pasajero y no ve necesario cambiar el sistema marginalista. 

En particular, el Ejecutivo comunitario rechaza cualquier intervención de los precios como la que reclama Unidas Podemos en España. Considera que se trata de una herramienta cara e ineficaz que consagra el dominio del mercado por parte de los grandes operadores tradicionales y dificulta la entrada de nuevas tecnologías y empresas en el mercado.

Bruselas defiende el sistema marginalista de fijación de los precios eléctricos porque garantiza que todos los productores de electricidad (incluyendo los de renovables) reciban el mismo precio por el mismo producto, la electricidad. Además, mantiene bajos los costes de la luz para los consumidores en toda Europa ya que las diferentes energías entran en el mercado por orden de precio, empezando por las más baratas. 

España, isla energética en la UE

"Cada vez vemos más en la UE que las energías renovables están marcando el precio y reemplazando la generación de energía con combustibles fósiles durante algunos días u horas durante el día", resaltan fuentes comunitarias. El problema es cuando las renovables no cubren toda la demanda y es el gas, mucho más caro, el que acaba fijando el precio mayorista. La Comisión responde que estas reglas también crean señales de precios para impulsar las inversiones en tecnologías nuevas y flexibles con el fin de acelerar la transición a la neutralidad climática. 

El mercado eléctrico común, defiende el Ejecutivo comunitario, permite asimismo que la electricidad fluya desde las áreas con precios más bajos hacia aquellas con precios más altos. Sin embargo, España sigue siendo una isla energética en la UE ya que su nivel de interconexión con el resto del sistema eléctrico europeo del 5% respecto a la potencia de generación instalada, una cifra aún muy lejana del objetivo marcado por la Unión Europea, de alcanzar el 15% para 2030 para cada país.

Precios mayoristas de la electricidad en la UE este martes, en euros por megavatio hora (Energylive)

Precios mayoristas de la electricidad en la UE este martes, en euros por megavatio hora (Energylive)

En todo caso, en la actual situación de precios disparados, Bruselas dice que la prioridad debe ser proteger a los hogares en riesgo de pobreza energética. Algo que sí permite la legislación de la UE, con medidas como intervenciones públicas en la fijación de precios para el suministro de electricidad a clientes domésticos vulnerables en determinadas condiciones. 

"La legislación de la UE permite a los Estados aplicar salvaguardias para los hogares vulnerables o en situación de pobreza energética".

Sin embargo, "es importante señalar que la factura de la electricidad no solo refleja el precio de la producción de electricidad sino también los costes de transporte y distribución (costes de red), así como los impuestos y gravámenes"

"Por ello, un diseño del mercado de la electricidad eficiente en términos generales es la mejor manera de conseguir que los costes totales del sistema —y las facturas de la electricidad— sean lo más bajos posible", concluye.