El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023, Pablo Bustinduy, tras el Consejo de Ministros este martes en Madrid.

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023, Pablo Bustinduy, tras el Consejo de Ministros este martes en Madrid. Zipi EFE

Distribución

Los grandes supermercados desconocen cómo se articulará la nueva tarjeta de ayuda a las familias vulnerables

Cruz Roja tendrá que licitar en menos de tres meses qué comercios participarán en la iniciativa. 

24 enero, 2024 02:41
Arturo Criado Eduardo Ortega Socorro

Desconcierto entre los supermercados sobre cómo se articulará la nueva distribución de ayudas a la comida para las familias vulnerables. El Consejo de Ministros ha dado luz verde a una tarjeta canjeable en el 'súper', pero las grandes cadenas desconocen por completo cuál va a ser el papel que van a jugar. 

Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia explican que esta cuestión ya les había llegado antes del final de la pasada legislatura a través de las comunidades autónomas, pero que nadie se ha puesto en contacto con ellas para ver de qué manera se puede abordar. Es más, no esperaban que se aprobara con tanta premura en este nuevo ciclo político.

Desde el Ministerio de Asuntos Sociales apuntan que no les corresponde a ellos la organización, que dependerá directamente de Cruz Roja. Será ella, explican, la que tendrá que hacer una licitación y, por tanto, cerrar los acuerdos que correspondan con los supermercados que se presenten a la misma. 

[Así son las tarjetas monedero para familias vulnerables: desde 130 euros al mes y hay que pedirlas en Cruz Roja]

Se tratará, explican, de un proceso abierto en el que se impondrán algunos de los requisitos que exige la Comisión Europea en este tipo de ayudas. Entre ellos, que se pueda elegir productos o que las tarjetas se puedan recargar. De hecho, insisten en el Ministerio, si no se cumplen con todos los condicionantes, Cruz Roja perdería la subvención que va a percibir por poner en marcha el programa de ayuda en 2024.

Para ello, Cruz Roja cuenta con sólo tres meses. El Gobierno cuenta con tener esta iniciativa en marcha en abril. 

Unas personas recogen comida en un Banco de Alimentos, en Lugo.

Unas personas recogen comida en un Banco de Alimentos, en Lugo. Carlos Luján / Europa Press

Con este nuevo programa destinado a familias vulnerables con hijos a su cargo, el Gobierno pretende acabar con las llamadas colas del hambre. El objetivo es alcanzar a 70.000 familias. Serán los servicios sociales de las comunidades autónomas las que establezcan los beneficiarios. 

La idea es que a partir del 1 de enero de 2025 sean las propias autonomías las que asuman esta nueva percepción. 

Por tipología de hogar, aquellos formados por un adulto y un menor recibirán 130 euros al mes; los de tres personas (dos menores y un adulto, o dos adultos y un menor), 160 euros; los de cuatro personas, 190 euros, y los formados por cinco o más miembros, 220 euros.

Según señalan fuentes ministeriales, estas cuantías son superiores a las que recibían estas familias a través de la entrega de alimentos, ya que calculan que percibían seis euros por persona al mes, una cantidad que, según advierten, no cubre las necesidades de atención más básicas.

No llega a tiempo

La decisión de encargar a Cruz Roja el programa se ha tomado porque existía el riesgo de no llegar a tiempo, ya que la última compra de alimentos se hizo el pasado mes de octubre de 2023 y durará hasta el próximo mes de abril. En esa fecha, se dejarán de entregar cestas de alimentos y deberán estar ya operativas las tarjetas monedero, según han precisado las mismas fuentes.

El importe máximo de la subvención es de 100,2 millones de euros (95,5 millones se destinan a los gastos en alimentos y resto de productos básicos y 4,7 millones a los gastos técnicos para establecer el programa) y se implantará en el conjunto del Estado.

Con este nuevo modelo, cesará la colaboración con la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) -que se encargaba junto a Cruz Roja de hacer llegar los alimentos comprados por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA)-. Si bien, desde el Ministerio han precisado que los bancos de alimentos van a seguir funcionando y recibiendo apoyos públicos para suministrar alimentos a población no beneficiaria como, por ejemplo, las familias sin menores a cargo. 

Precisamente Fesbal ha sido muy crítica con esta medida pues, aseguran, resultará mucho más gravosa para las arcas públicas. Discuten la visión de Derechos Sociales y estiman que dejará desprotegidas a cerca de 350.000 personas, puesto que el nuevo programa puesto en marcha por el Gobierno sólo es para familias con hijos a cargo. 

Fesbal

No sólo eso, es que consideran que el hecho de que haya que acudir al supermercado a hacer la compra encarece la compra y, por tanto, las familias percibirán menos. Hasta ahora, el sistema funcionaba mediante una compra centralizada a través de una licitación que, posteriormente, se repartía entre los distintos bancos de alimentos. 

Una situación que, según el Gobierno, no va a ser así. Desde Asuntos Sociales insisten en que a través de este programa las organizaciones de Fesbal sólo perciben el 30% de sus ingresos. Es decir, que el 70% restante seguirá vigente, pues procede de otro tipo de subvenciones públicas.