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El gran consumo activa su escudo contra la inflación: subidas de precios para cumplir objetivos y márgenes

Heineken, Nestlé, Coca-Cola Europacific Partners y Danone mantienen sus previsiones de crecimiento. 

1 mayo, 2022 02:58

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La inflación es una realidad innegable en todo el mundo y en España -donde alcanza el 8,4%, según el dato adelantado de abril-. Tanto que las grandes multinacionales y empresas de gran consumo ya no ocultan su preocupación y su impacto en las cuentas trimestrales en sus negocios. Si en un principio la premisa era asumir de puertas para dentro un recorte de márgenes en sus beneficios, ahora las empresas activan sus planes de contingencia para poder mantener objetivos de cara al cierre de su año fiscal. 

¿Qué significa este cambio? Pues que muchas empiezan a anunciar medidas para no perder márgenes que se traducen en subidas de precios. Tal es el caso de Heineken, que ante la presión sobre los costes anunció que adoptará medidas adicionales, incluida la fijación de precios. 

Todo ello a pesar de que la cervecera holandesa registró un beneficio neto de 417 millones de euros en los tres primeros meses de 2022, lo que representa una mejora del 148% en comparación con el resultado de 168 millones contabilizado por la compañía en el primer trimestre del año anterior. 

Caso parecido ocurre con Coca-Cola Europacific Partners (CCEP). La embotelladora de Coca-Cola alcanzó unas ventas de 543 millones de euros en España y Portugal durante el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 29,5%. Y ante las tensiones inflacionistas ven un escenario “incierto”. 

Por ello, “seguimos gestionando nuestras palancas clave de precios, de gasto promocional y eficiencias en todo nuestro negocio”, explicó el consejero delegado de Coca-Cola Europacific Partners, Damian Gammell.

Así, mantienen los objetivos de beneficio operativo y liquidez, la previsión del crecimiento del beneficio operativo comparable de entre el 6 y el 9%, y se proponen obtener un free cash flow de al menos 1.500 millones de euros a final de año.

En Nestlé los objetivos también se mantienen. De cara al conjunto de 2022, la multinacional espera lograr un crecimiento orgánico de las ventas de alrededor del 5% y un margen de beneficio operativo subyacente de entre el 17% y el 17,5%.

"La inflación de costes sigue aumentando considerablemente, lo que requerirá más fijación de precios y medidas de mitigación a lo largo del año", advirtió.

EP

Danone es otra de las que salvará márgenes. Tras anunciar hace meses subidas de precios en sus productos, la compañía avanzó que sus ventas aumentaron un 10,2% hasta los 6.236 millones de euros. La compañía reconoce que se debe al impacto del tipo de cambio reflejando la apreciación de la libra esterlina y el dólar frente al euro, así como la “contribución orgánica positiva de la hiperinflación”.

En 2022, la empresa de lácteos sigue esperando un crecimiento de las ventas comparables basado en el precio entre +3 y +5 % y un margen operativo superior al 12%.

El coste de la inflación

Para entender el posicionamiento de algunas multinacionales basta con fijarse en los datos aportados por otras. Por ejemplo, P&G prevé asumir en sus resultados anuales un impacto negativo de 2.500 millones de dólares (más de 2.300 millones de euros) por la subida de los costes de los productos básicos, elevando así en 200 millones de dólares (185 millones de euros) su previsión de hace tres meses.

Y aquí en España, en este escenario de incertidumbre, Ebro Foods sitúa la inflación de costes para este ejercicio en 234,4 millones de euros, que se unen a la inflación ya soportada durante 2020 y 2021.

Una factura que el fabricante arroz Brillante no quiere trasladar al consumidor. Uno de los pocos. "En el actual contexto inflacionista no favorece la eventual necesidad de nuevas subidas de precios, pues vemos una fuerte oposición tanto de los distribuidores como de los consumidores, que vuelven a fijarse en el precio como variable muy importante en sus decisiones de compra", señalan.

Marca blanca

Pero al hilo de las decisiones para llenar la cesta de la compra, los fabricantes tienen un as en la manga para que sus subidas de precios no sean rechazadas por el consumidor. Y es que la marca blanca, con la que históricamente ha perdido la batalla del precio, también ha sucumbido a la inflación

Así, las marcas blancas han subido un 18% sus precios desde enero hasta mediados de abril, ocho puntos porcentuales más que las marcas de fabricantes, que incrementaron sus precios un 10%, según un estudio realizado por la plataforma Gelt.

Leche Hacendado de Mercadona.

Leche Hacendado de Mercadona.

Entre enero y marzo, las marcas de fabricantes aumentaron sus precios en un 18%, con un especial incremento en productos como la harina (+28%) o el aceite (+19%), mientras que las marcas blancas subieron sus precios solo un 7%, con mayores aumentos en el aceite (+35%) y el atún en lata (+17%).

En el mes de abril, los precios de las marcas de fabricante disminuyeron un 8%, con una caída en el precio del papel higiénico (-8%) y la harina (-1%), pero con un incremento aún notable en el aceite (+9%).

En el caso de las marcas blancas, el incremento fue del 11%, con subidas en productos como el arroz (+19%) y caídas solo en la leche (-2%) y el papel higiénico (-1%). 

Y aunque la batalla del precio siga viva entre fabricantes y marcas propias de los supermercados, lo que está claro es que el principal perjudicado sigue siendo el consumidor final.