Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, durante el evento.

Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, durante el evento.

Banca

Los siete deberes que el Banco de España, la EBA y el BCE le ponen a la banca

Mejorar la rentabilidad, tener cuidado al revertir provisiones y vigilar el riesgo de crédito deben estar entre las prioridades del sector.

3 octubre, 2021 02:27

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Mejorar la rentabilidad, tener cuidado al revertir provisiones, vigilar el riesgo de la financiación concedida... Los supervisores bancarios han puesto esta semana una ristra de deberes a las entidades financieras, que a los retos que le ha dejado la pandemia debe sumar aquellos a los que se enfrentaba previamente.

Mejorar la rentabilidad. El de la baja rentabilidad es, en opinión de los supervisores, uno de los más urgentes. De hecho, es "el reto y el riesgo número uno" al que se enfrenta la banca, en opinión de José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que hace unos días participó en el XXVIII Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte, ABC y la Sociedad de Tasación.

La banca achaca esta situación, que para Campa es ya un "reto estructural", a los tipos de interés negativos que reinan en la zona euro, pero los supervisores siguen presionando con la necesidad de reducir costes y mejorar la eficiencia, un reto en el que los bancos, especialmente los españoles, están poniendo toda su atención"Los bancos tienen que ser rentables si quieren asegurar su existencia", resumió en el mismo foro Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España.

Cautela al liberar provisiones. La banca sacrificó el pasado ejercicio su beneficio a cambio de reforzar su escudo protector frente a los impagos, las provisiones. Eso sí, tras un esfuerzo grande en los primeros meses tras la llegada de la pandemia, las entidades dan por superada esa fase y confían en que las provisiones ya dotadas les sirven ante cualquier aumento de la morosidad, una ratio que por el momento está contenida gracias a las medidas de apoyo del Gobierno y del sector (moratorias, carencias...).

Para los supervisores, sin embargo, es necesario rebajar este "excesivo optimismo". Delgado, del Banco de España, enviaba en el mismo foro un mensaje muy claro al sector: "No hay que tener prisa a la hora de revertir las provisiones dotadas el año pasado hasta que no se tenga plena confianza de que la cartera crediticia evoluciona según lo previsto".

José Manuel Campa, presidente de la EBA.

José Manuel Campa, presidente de la EBA.

No caer en la autocomplaciencia en solvencia. En la opinión de Delgado, que comparte el resto de los supervisores, es mejor mantener la cautela hasta que la incertidumbre se despeje por completo. Y también en el caso de la solvencia.

Aunque se valora el esfuerzo realizado por la banca para mejorar su posición de capital desde 2014, que le ha permitido afrontar desde una posición mejor esta crisis, y a la mejora vista en 2020 (que los supervisores achacan a las medidas de soporte aprobadas por las autoridades, así como al veto al dividendo), piden no ser demasiado optimistas.

"No hay que ser autocomplacientes. Las entidades españolas tienen que seguir haciendo esfuerzos para continuar fortaleciendo su posición de solvencia porque el diferencial con el resto de entidades europeas no solo sigue existiendo, sino que ha aumentado", apuntó la subgobernadora Delgado.

Edouard Fernández-Bollo, miembro del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo.

Edouard Fernández-Bollo, miembro del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo.

Vigilar el riesgo de crédito. Otra tarea esencial en la que deben enfocarse los bancos es vigilar el riesgo de impago, especialmente de los créditos concedidos en el marco de la pandemia. Y, particularmente, de los llamados créditos ICO, es decir, los que tienen aval del Estado.

Desde el BCE han sido particularmente claros al señalar que las entidades financieras están obteniendo resultados distorsionados de sus valoraciones de riesgo porque sus modelos están teniendo en cuenta dos años en los que prácticamente no ha habido impagos, algo que es especialmente preocupante en el caso de la hostelería.

Invertir en digitalización. La transformación más fuerte que está viviendo la banca viene por la parte de la digitalización, que está llevando al sector a reducir drásticamente sus redes de sucursales y, consecuentemente, a acometer fuertes reestructuraciones de plantilla.

Para la subgobernadora, las entidades deben tomar "una decisión estratégica de inversión en capital tecnológico y humano en el corto plazo que dará sus frutos en el medio y largo", por lo que insistió en la necesidad de reducir costes. Una tarea que debe ir acompañada de formación a los empleados en tecnología y manejo de datos.

Una tarjeta Mastercard.

Una tarjeta Mastercard. rupixen.com, Unsplash.

Transparencia al cobrar comisiones. También desde el Banco de España exigen a las entidades que hagan "un esfuerzo de transparencia y cumplimiento estricto de la normativa" a la hora de cobrar comisiones, una partida que genera cada vez más ingresos a los bancos.

Y eso que la subgobernadora considera que el cobro de comisiones por servicios que antes eran gratuitos ha venido para quedarse. "A nadie le gusta que le cobren comisiones. Pero hay que reconocer que, al recibir un servicio financiero, las entidades incurren en unos costes", apuntó.

Apuntalar la reputación. Precisamente este tema es clave para la reputación de la banca. "Una gobernanza robusta es clave, entre otros cometidos, para afianzar una buena reputación. También lo es hacer un trabajo de autoevaluación para ver cómo y en qué sentido se puede reforzar. El cumplimiento estricto de la normativa existente, unido al ejercicio de las mejores prácticas es esencial para construir una sólida reputación. Confío en que las entidades son conscientes de ello", señaló.