El 6x6 Ferox expuesto en FEINDEF.

El 6x6 Ferox expuesto en FEINDEF. Izan González Omicrono

Empresas

El sector de la Defensa ofrece a Moncloa “colaborar” con Indra para unir al sector tras el adiós de los Escribano

Los empresarios del sector hacen borrón y cuenta nueva con el objetivo de que ahora “todo sume y el país pueda competir con su industria a escala global”.

Más informacion: Los Escribano se marchan de Indra: venden su 14,3% y salen del consejo tras dos meses de guerra con el Gobierno.

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Las claves

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El sector de defensa español urge al Gobierno y a Indra a coordinarse tras la salida de los hermanos Escribano y apuesta por una reestructuración ordenada en torno a la tecnológica.

Empresas del sector ofrecen su colaboración leal para aprovechar las capacidades ya instaladas y competir a nivel europeo, descartando una nueva compra o fusión con Escribano.

Se prevén inversiones públicas de hasta 30.000 millones de euros en planes de modernización, impulsando a medianas y pequeñas empresas a integrarse en una estrategia común liderada por Indra.

Empresas como Santa Bárbara, Urovesa y grupos tecnológicos buscan aportar tecnología y capacidad productiva, proponiendo aprovechar la infraestructura existente en vez de crear nuevas plantas industriales.

Las empresas de la industria de defensa reclaman al Gobierno una reestructuración ordenada del sector en torno a Indra. Lo hacen tras la salida de los hermanos Escribano del capital y la gestión de la tecnológica en un año convulso para el sector.

Frente a la opción de que se retome la compra de la empresa familiar, algunos de los principales responsables empresariales de defensa han ofrecido su “colaboración leal” a Indra y a Moncloa para crear una alianza que aproveche todo el potencial del sector de cara a Europa.

La idea es poner al servicio de los grandes proyectos en España y en la UE la capacidad tecnológica y de producción que ya hay instalada, de forma que “todo sume y el país pueda competir con su industria de defensa a escala global”, indican fuentes empresariales conocedoras de la situación.

En pleno auge del negocio de la defensa, en el sector español se ha instalado la sensación de que se ha perdido un año con los planes de Escribano para Indra, sobre los que había un recelo generalizado.

La venta acelerada del 14,3% que tenían en Indra, valorado en 1.320 millones de euros, no se interpreta entre los empresarios del sector sólo como una condición para eliminar el conflicto de interés que frenaba la compra de EM&E por parte de Indra.

Al contrario. Creen que todo apunta a que la tecnológica controlada por el Estado reformulará su plan estratégico con un giro importante, con Ángel Simón al frente, y más alineada con los requerimientos de Moncloa.

Es decir, están convencidos de que se terminará abortando la opción de fusionarse o comprar Escribano. Una operación que ha hecho saltar las alarmas en la industria por los beneficios que obtendrían los hermanos por este movimiento.

A los casi 1.000 millones que ya han recibido por la venta de sus acciones en Indra, se sumaría ahora lo que recibieran por la venta o fusión de una empresa valorada en 1.500 millones de euros.

Incluso en la parte política. Desde el PP se va a pedir la comparecencia de la ministra de Defensa, la presidenta de la SEPI y el responsable económico de Moncloa, ante el pelotazo millonario de los Escribano.

El vicesecretario de Economía, Alberto Nadal, cree que deben explicar qué información tenían los hermanos Escribano sobre los contratos de defensa para Indra antes de entrar en la compañía y, por supuesto, de nombrar presidente a uno de ellos.

Borrón y cuenta nueva

Más allá de entrar en polémicas políticas, desde el sector se reclama un nuevo esfuerzo de coordinación al Gobierno y a Indra que permita aprovechar las capacidades reales con las que cuentan muchas de sus empresas.

Hay que tener en cuenta que desde el ámbito público está previsto poner en marcha nuevos Planes Especiales de Modernización por valor de cerca de 30.000 millones de euros este año, para cumplir con la inversión en defensa del 2% del PIB que piden la OTAN y los socios comunitarios.

Todo ello sin haber terminado todavía de cerrar y poner en marcha los más de 34.000 millones de los planes que se lanzaron a finales del año pasado y que están en liza.

Esas expectativas son las que han lanzado a las empresas medianas y pequeñas del sector a preparar planes de inversión. Para su desarrollo necesitan una estrategia en torno a Indra, o a otras grandes empresas tractoras, como Navantia o Airbus, que sea realista y cuente de verdad con su aportación.

Eso puede suponer que se revise el plan de Indra de abrir cuatro o cinco nuevas plantas industriales para acaparar todos los contratos pendientes. Desde el sector se entiende como una alternativa más práctica contar con las capacidades que ya desarrollan otras empresas.

Indra nunca ha entrado en el negocio de ensamblar y producir blindados de forma integral. Para ello necesitaría partir casi de cero, cuando otras compañías, como Santa Bárbara (filial del gigante americano General Dynamics), ya tienen esos procesos en marcha y cuenta con cadenas de valor consolidadas en las que participan miles de pymes españolas.

A la espera de que Simón presente su plan estratégico tras el verano, sin los Escribano en la empresa, muchos grupos ya han hecho planes para integrar capacidades, sobre todo tecnológicas, que les permitan ser opciones únicas y válidas en el entorno europeo.

El Grupo Oesía o firmas como Amper ya se han marcado una hoja de ruta para alcanzar los mil millones de facturación a cinco años. Eso les colocaría, junto a otras como Sener, Aernova, GMV, ITP Aero, en un grupo selecto de empresas especializadas e innovadoras con capacidad para acceder a nichos de mercado en el campo de la investigación y la nueva guerra electrónica, fundamentales en los grandes proyectos europeos.

Como plataformas para montar blindados y artillería pesada se cuenta en España con las instalaciones de Santa Bárbara y sus más de mil empleados, todos ellos especializados en este sector. Desde la empresa se ha ofrecido además a colaborar con el Gobierno con la cesión de tecnología que sea necesaria.

Esta filial forma parte, además de la plataforma Tess Defence, junto a la propia Indra, EM&E y SAPA, y desarrolla grandes proyectos como el 8x8 Dragón o el VAC de cadenas, pendiente de adjudicar y renovar.

Pero el Gobierno e Indra pueden contar además con empresas de la solera de la gallega Urovesa en el montaje de vehículos para el Ejército. Incluso ampliar la colaboración tecnológica en este ámbito a muchas empresas de automoción, que son potencia tecnológica en España y pueden aportar mucha innovación en cuestiones como la conducción autónoma.

“Lo que hay que hacer es ponerse a trabajar ya y aprovechar bien lo que tenemos delante”, aseguran desde una de esas compañías, deseosas de que se desbloquee la parálisis actual e Indra lidere un sector que crece a pasos agigantados.