El ministro de Economía y vicepresidente Carlos Cuerpo este martes en el Senado.

El ministro de Economía y vicepresidente Carlos Cuerpo este martes en el Senado. Víctor Lerena Europa Press

Macroeconomía

El Gobierno promete a Bruselas recaudar 10.300 millones más este año sólo con el impuesto sobre la renta y tributos directos

El Ejecutivo español fía el aumento de los ingresos presupuestarios al mayor despliegue de tributos aprobados recientemente.

Más información: El Gobierno avanza a Bruselas que no ajustará el IRPF a la inflación e ingresará 2.200M anuales extra por esta vía

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Las claves

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El Gobierno español se compromete con Bruselas a recaudar 10.300 millones de euros adicionales en 2026, principalmente a través del IRPF y otros impuestos directos.

La presión fiscal alcanzará el 38,7% del PIB, con un crecimiento de 1,8 puntos porcentuales desde 2023, impulsada por la subida de impuestos directos.

El aumento de recaudación se basa en no ajustar el IRPF a la inflación y en medidas como el impuesto mínimo para multinacionales y el aumento del gravamen sobre rendimientos del capital.

Las previsiones apuntan a un déficit fiscal del 2,1% en 2026, debido tanto al aumento de ingresos como a mayores gastos públicos, incluyendo ayudas por inundaciones.

El Gobierno español se ha comprometido con la Comisión Europea a elevar la recaudación del impuesto sobre la renta (IRPF) y otros tributos directos en al menos 10.300 millones de euros. Solo para este año 2026.

¿El objetivo? Cuadrar las cuentas para compensar la caída de otros ingresos y el aumento del gasto público. Así consta en el Informe de Progreso Anual entregado por el Ejecutivo español a Bruselas al filo de la madrugada del 1 de mayo, festivo en prácticamente todo el continente.

Esto supone también elevar la presión fiscal (el porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB) que un Estado recauda a través de impuestos y cotizaciones sociales) hasta el 38,7%.

De esta manera, desde el comienzo de la legislatura (el año 2023) la presión fiscal ha crecido 1,8 puntos porcentuales, equivalente a unos 30.600 millones de euros de aumento en solo tres años.

Unos ingresos que crecen, básicamente, por el peso de los impuestos directos. Es así como, desde 2023, su recaudación ha crecido en 1,5 puntos de PIB, 25.500 millones de euros más desde el comienzo de la legislatura.

El documento, que recoge los compromisos fiscales y de política económica incluidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo de España y las previsiones para el año en curso, indica que los ingresos del Estado se situarán en el 42,6% del PIB, el 42,2% excluyendo los ingresos de la Unión Europea.

Esto supone un crecimiento del 6,5% (sin ingresos de la UE) que representa medio punto más, pero que es inferior a los 0,8 puntos de aumento registrado en 2025.

Una cifra que solo se logrará elevando la recaudación por impuestos directos desde el 13,1% en 2025 hasta el 13,7% del PIB en 2026. Esto implica un alza de 0,6 puntos que, considerando que el PIB del próximo año debería estar en 1,7 billones, se traduce en un total de 10.300 millones de euros.

Un aumento que se consigue por dos vías principales. La primera es la que ya había advertido este periódico y pasa porque el Gobierno renuncie explícitamente a ajustar el IRPF a la inflación.

A través de la no aplicación de esta fórmula -conocida como deflactación- espera ingresar más de 2.200 millones de euros anuales hasta 2028, incluyendo este 2026.

Y aquí el crecimiento se debe en gran parte a un IPC disparado por el efecto de la guerra de Irán en los combustibles, la energía y los alimentos. Hablamos de una media del 3% de inflación, según las estimaciones, que podría ser más si la guerra se prolonga.

Una medida controvertida (la no deflactación del IRPF) que muchos economistas critican. Los salarios suben para compensar el alza de los precios, pero, al no adaptarse los tramos de IRPF a la evolución de la inflación, el contribuyente pasa a un tramo superior.

Y paga más en este impuesto sin tener una mejora real de poder adquisitivo. Muchos economistas advierten que esta medida erosiona el poder adquisitivo de las clases medias y las familias con hijos a través de la no deflactación de las bases tributarias del IRPF.

El Gobierno promete a Bruselas recaudar 10.300 millones más este año solo con el impuesto sobre la renta y tributos directos.

Impuestos de 2024

Respecto del resto del montante para elevar estos ingresos tributarios en 10.300 millones, el Ministerio de Economía y el de Hacienda incluyen la adopción de medidas incluidas en la norma sobre tributos aprobada a finales de 2024.

En concreto, se refiere al establecimiento del Impuesto Mínimo Complementario (tipo mínimo global para grupos multinacionales) o el aumento del tipo sobre los rendimientos del capital mobiliario en el impuesto sobre la renta (IRPF).

Con todo, los economistas consultados por este diario advierten que es difícil recaudar 10.300 millones más solo con estos impuestos y la deflactación. De hecho, el tipo mínimo global ingresaría solo 1.708 millones al año, según el Gobierno.

Por lo que -insisten- podría ser necesario introducir nuevas figuras tributarias o subidas, para cumplir con el objetivo con el que se ha comprometido el Ejecutivo ante Bruselas.

Récord de recaudación

En cualquier caso, Economía y Hacienda advierten que este 2026 se producirá una ralentización en el aumento de los ingresos ya que "las medidas discrecionales de ingresos serán considerablemente inferiores a las de 2025".

Ello, principalmente por la adopción de las medidas para paliar los efectos de la guerra en Irán que, al igual que las desplegadas en su momento por la crisis de precios derivada de la guerra rusa en Ucrania, "tienen una naturaleza temporal".

En cualquier caso, este aumento de los ingresos tributarios prometidos a Bruselas se produce en medio de una nueva recaudación tributaria récord. Sólo mediante impuestos las Administraciones Públicas ingresaron 325.356 millones de euros el año pasado, un crecimiento interanual del 10,4%.

Y como viene siendo habitual en los últimos años, el IRPF fue el tributo con mejor comportamiento, con una mejora del 10,1% hasta los 142.466 millones. El IVA fue la segunda mayor fuente de ingresos fiscales con un 9,9% de crecimiento hasta los 99.532 millones.

Déficit fiscal

En cuanto a los gastos de 2026, su peso sobre PIB aumentará ligeramente hasta el 44,2%, excluyendo los gastos financiados por la Unión Europea (UE).

El aumento se explica fundamentalmente por el paquete extraordinario de medidas aprobado por el Real Decreto-ley 5/2026 para hacer frente a las extraordinarias inundaciones que España experimentó a principios de año, valorado en 0,4% del PIB.

Esto llevará las previsiones a cerrar con un déficit fiscal del 2,1% en 2026 (1,6% sin incluir el impacto de las ayudas de la Dana), frente al 2,4% y 2,2%, registrados respectivamente en 2025.