Los ministros de Economía de la eurozona, durante la reunión de este viernes en Dublín
El Eurogrupo pide frenar el gasto ante el alza del coste de la deuda, sobre todo a los países más endeudados como España
Cuerpo admite el "alto coste presupuestario" de las ayudas energéticas por la guerra de Irán, pero mantendrá al menos parte de ellas más allá de septiembre.
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Los Gobiernos de la eurozona deben extremar la prudencia presupuestaria ante el encarecimiento de la financiación provocado por las subidas de tipos derivadas de la guerra de Irán, ya que, de lo contrario, quedarán más expuestos a cualquier turbulencia en los mercados. Una advertencia dirigida en particular a los países más endeudados, como España, que son los más vulnerables.
Este es el mensaje que sale de la reunión informal de los ministros de Economía de la eurozona celebrada este viernes en Dublín: si hacen falta nuevas ayudas para amortiguar el alza de los precios de la energía, deberán ser selectivas, temporales y compatibles con las reglas de disciplina fiscal.
"Nuestro objetivo debe ser proteger a los ciudadanos cuando las condiciones se vuelven más difíciles, sin crear nuevas cargas para el futuro. Actuar pronto y con eficacia, preservando al mismo tiempo la estabilidad de nuestras economías. Proteger hoy, sin hipotecar el mañana", ha dicho el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, al término de la reunión.
Euro area government #debt at 88.9% of GDP in Q1 2026 (compared with 87.7% in Q4 2025) https://t.co/hL0uPkUjdy pic.twitter.com/so1qCj6gPp
— EU_Eurostat (@EU_Eurostat) July 21, 2026
"En tiempos de incertidumbre, la credibilidad se convierte en un activo económico. Protege nuestras economías y amplía las opciones que tenemos a nuestro alcance".
"Por eso debemos mantenernos en la senda fiscal que hemos acordado. Es esencial para preservar unas condiciones de financiación favorables y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de nuestras finanzas públicas", ha insistido Pierrakakis.
También el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha advertido de que la prioridad absoluta en este momento es "salvaguardar la sostenibilidad de nuestras finanzas públicas".
"En las últimas semanas, los rendimientos de la deuda soberana han aumentado de forma significativa en la mayoría de las economías avanzadas. Es un fenómeno global y su impacto se dejará sentir de forma gradual en Europa, especialmente en los Estados miembros con una mayor deuda pública".
"Esto debería hacer reflexionar. Los Estados miembros deben dar prioridad a unas políticas fiscales prudentes, cumplir los objetivos fijados en sus planes a medio plazo, aplicar medidas de apoyo energético selectivas y temporales, calibrar cuidadosamente el uso de la flexibilidad disponible para las medidas de defensa y seguridad y mejorar la calidad de sus finanzas públicas", ha reclamado Dombrovskis.
"El margen fiscal es limitado y los Gobiernos deben actuar con cautela. Los países más endeudados y aquellos con mayores necesidades de refinanciación son los más expuestos", ha coincidido el economista jefe del Mecanismo Europeo de Estabilidad, Rolf Strauch.
La deuda de la eurozona en relación con el PIB alcanzará previsiblemente el 90% este año y los pagos de intereses superarán el 2% del PIB. "El aumento de las rentabilidades a largo plazo se traducirá en una mayor factura de intereses y en una refinanciación de la deuda a tipos más altos", advierte Strauch.
"En este contexto, mantener unas políticas fiscales creíbles y recomponer los colchones fiscales siempre que sea posible sigue siendo la mejor protección frente a futuras tensiones en los mercados".
Lo que más inquieta ahora mismo en Bruselas es la situación en Francia, cuyo coste de financiación se ha disparado en plena negociación presupuestaria: el bono a 10 años llegó esta semana al 4,5%, máximo desde 2008, mientras que la prima de riesgo frente a Alemania alcanzó niveles no vistos desde 2012.
"Diría que estamos preocupados pero no ansiosos", ha dicho el presidente del Eurogrupo al ser preguntado por la situación francesa. "No estamos viendo fragmentación en la eurozona. Los diferenciales de los bonos de las economías de la eurozona están evolucionando igual de bien o mejor que los de otras grandes economías".
También la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha tratado de quitar hierro a los problemas de París. "No vemos ningún movimiento desordenado en los mercados. No vemos tensiones. Consideramos que se trata de un movimiento global que afecta a todos los bonos, especialmente a los vencimientos más largos de la curva, por múltiples razones".
En todo caso, tras haber ejecutado dos subidas en los últimos meses -hasta situar en el 2,5% la tasa de referencia-, Lagarde ha querido dejar claro que "los tipos de interés no se mueven al mismo ritmo que los precios de la energía".
Por su parte, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha admitido el "alto coste presupuestario" de las ayudas energéticas que el Gobierno viene aprobando desde marzo y ha vuelto a reclamar -como también hacen Alemania o Portugal- un impuesto a escala de la UE sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas para que no todo el coste recaiga sobre los contribuyentes.
Cuerpo ha confirmado además que el Gobierno tiene previsto prorrogar al menos parte de estas ayudas. "Ya hemos empezado los contactos con agentes sociales, con las distintas organizaciones también sectoriales a partir de la semana que viene para ver cuál es su situación, cómo están funcionando también las medidas que hemos puesto en marcha y por lo tanto decidir qué es lo que vamos a hacer a partir de septiembre".
"Pero ya lo hemos anticipado: seguiremos ayudando, seguiremos apoyando en estas circunstancias difíciles", ha asegurado.