Una gasolinera en el centro de Teruel.

Una gasolinera en el centro de Teruel. Efe

Macroeconomía

El INE revisa una décima al alza el IPC de marzo y lo sitúa en el 3,4%, su mayor subida en casi 4 años por la guerra de Irán

El IPC subió 1,1 puntos respecto a febrero debido al encarecimiento de los combustibles. El gasóleo se elevó en marzo un 17,9% y la gasolina, un 4,8%.

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Las claves

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El IPC de marzo sube al 3,4%, su mayor incremento en casi cuatro años, impulsado por la subida de los carburantes debido al conflicto en Oriente Próximo.

El gasóleo subió un 17,9% y la gasolina un 4,8%; el transporte disparó su tasa anual al 5,3% por el encarecimiento de combustibles.

La recogida de basuras lidera las subidas con un 28,5% por la nueva Ley de Residuos; también aumentaron los precios de joyería, relojes y transporte combinado.

Entre los alimentos, huevos, legumbres y bayas frescas destacaron por sus subidas, mientras que frutas tropicales y aceites vegetales bajaron de precio.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó 1,1 puntos su tasa interanual en marzo, hasta el 3,4%, por la subida de los carburantes derivada del conflicto en Oriente Próximo. Se trata del mayor incremento registrado desde junio de 2022, es decir, en casi cuatro años.

Los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) no coinciden con los avanzados a finales del mes pasado. El organismo estadístico ha tenido que elevar una décima la estimación publicada hace dos semanas.

El repunte de los precios se produce tras haberse mantenido estables en febrero y la tasa del 3,4% es la más elevada desde junio de 2024.

Tal y como explica el INE, el repunte de la inflación de marzo se debió a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. El gasóleo se elevó un 17,9% y la gasolina, un 4,8%.

También lo hizo, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, que en marzo fue menor al registrado un año antes. Asimismo, contribuyó el aumento de los precios del gasóleo para calefacción y del vestido y el calzado por la nueva temporada primavera-verano.

A su vez, el transporte disparó su tasa anual en marzo más de cinco puntos, hasta el 5,3%, por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, frente a la bajada en marzo del año anterior.

El grupo de vivienda situó su variación anual en el 3,7%, casi dos puntos por encima de la del mes pasado, por el comportamiento de los precios de la electricidad y de los combustibles líquidos.

Asimismo, el grupo de vestido y calzado presentó una tasa anual del 2,6%, más de 3,5 puntos por encima de la del mes anterior, debido a que los precios aumentaron más que en marzo de 2025 por el inicio de la temporada de primavera-verano.

Por el contrario, la inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas se moderó cinco décimas, hasta el 2,7%, frente al dato de febrero por las frutas frescas y los huevos. Este dato establece un mínimo desde hace un semestre.

El paquete anticrisis del Gobierno

El INE ha elevado también el dato avanzado para la inflación subyacente, que excluye del cálculo los alimentos no elaborados ni productos energéticos.

En marzo subió un 2,7%, dos décimas más de lo avanzado y dos décimas más que en febrero. Como en el caso de la tasa general, es el porcentaje más alto desde junio de 2024. De este modo, la subyacente se sitúa cinco décimas por debajo del índice general.

En marzo la tasa de variación mensual del IPC general fue del 1,2%, dos décimas más de lo inicialmente comunicado.

Los datos de inflación facilitados este martes por el INE tienen en cuenta la rebaja de impuestos a los carburantes incluida en el paquete anticrisis del Gobierno, pero su efecto sólo ha influido en la última semana del mes.

El departamento dirigido por Carlos Cuerpo subraya que “el plan de respuesta del Gobierno, aprobado en el Congreso a finales del mes pasado, está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo”.

En este sentido, consideran que “los efectos de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza”.

Lo que más sube y lo que más baja

La recogida de basuras lidera la lista de los bienes y servicios cuyo precio subió más en marzo. El alza fue del 28,5%.

Este repunte se debe principalmente a la entrada en vigor de la nueva Ley de Residuos, que obliga a los ayuntamientos a repercutir el coste real total del servicio a los ciudadanos a través de una tasa no deficitaria, eliminando las subvenciones municipales que hasta ahora amortiguaban el precio del recibo.

En segundo lugar se sitúa la joyería y relojes de pulsera con un incremento del 27,9%, seguida del transporte combinado de pasajeros, que se encareció un 26,5%, y los combustibles líquidos, con un aumento del 22,9%.

Entre los alimentos, destacan las subidas de los huevos (21,2%), las legumbres verdes, frescas o refrigeradas (19,6%), las hortalizas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas (13,2%), y finalmente las bayas frescas (10,6%).

Por el contrario, destacan los descensos de las frutas tropicales, dátiles e higos, que sufrieron el mayor descenso con un -14,7%.

El segundo producto que más se abarató fueron los aceites vegetales, con una reducción del 10,6%, seguidos de cerca por los hidrocarburos licuados, que bajaron un 9,7%.

Completa esta lista de mayores descensos el equipo para la recepción, grabación y reproducción de sonido e imagen, cuyo precio disminuyó un 6,1%.