La presidenta del BCE, Christine Lagarde, conversa con el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, durante una reunión del Eurogrupo

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, conversa con el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, durante una reunión del Eurogrupo Unión Europea

Macroeconomía

Bruselas y el BCE reclaman a Sánchez "recortes adicionales del gasto" para poner en orden las cuentas públicas

Los 'hombres de negro' avisan de que la recaudación tributaria se está desacelerando, lo que pone en riesgo el cumplimiento del déficit.

22 diciembre, 2023 02:40
Bruselas

Apenas un día después de la aprobación de las nuevas reglas de disciplina fiscal de la UE, la Comisión de Ursula von der Leyen y el Banco Central Europeo (BCE) reclaman al Gobierno de Pedro Sánchez "recortes adicionales de gasto" para poner en orden las cuentas públicas y reducir el abultado nivel de deuda pública.

El ritmo de recaudación tributaria se ha ido ralentizando a lo largo del año 2023, lo que pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos de déficit prometidos por España a la UE, destaca el informe de vigilancia que realizan los hombres de negro de Bruselas (en denominación acuñada por el ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro) cada semestre desde el rescate bancario de 2012.

El informe examina en detalle la situación presupuestaria en España porque de ella depende su capacidad de devolver el rescate bancario, que de momento se considera intacta. De los 41.300 millones de euros que pidió a Bruselas el Gobierno de Mariano Rajoy, nuestro país ya ha devuelto 25.000 millones. El último pago de 3.600 millones se realizó el pasado 11 de diciembre y el reembolso debe completarse en 2027.

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"España sigue reduciendo su déficit público, aunque a un ritmo más lento, ya que los ingresos fiscales se están desacelerando. Se espera que el déficit de las Administraciones públicas disminuya hasta el 4,1% del PIB en 2023, después de haberse recortado a la mitad, del 10,1% al 4,7% del PIB, en el periodo 2020-2022. Después de un crecimiento boyante durante varios trimestres, la recaudación tributaria muestra signos de moderación", alertan los inspectores de la Comisión y el BCE.

Los ingresos fiscales acumulados hasta julio registraron un crecimiento del 4,7%, por debajo de las previsiones del Gobierno de Sánchez para el conjunto de 2023 (7,6%). El factor principal que explica esta desaceleración es un crecimiento menor del esperado de los impuestos indirectos. En particular, el incremento de los ingresos por IVA se ha reducido más de 11 puntos en comparación con 2022.

El menor dinamismo del consumo privado parece ser la razón fundamental, pero también contribuyen la caída de la inflación de los productos importados, en particular los productos energéticos. También cae la recaudación por el impuesto de sociedades debido a una moderación de los beneficios, que refleja una demanda menos dinámica.

Sólo resiste el impuesto sobre la renta (con un crecimiento de recaudación del 9,7%), gracias a la creación de empleo, la caída del trabajo en negro y el aumento de salarios y pensiones. En total, los ingresos tributarios hasta septiembre arrojan un crecimiento interanual del 4,5%, tras el 14,4% en 2022.

La vicepresidenta Nadia Calviño, durante el Ecofin virtual celebrado este miércoles para aprobar las reglas fiscales

La vicepresidenta Nadia Calviño, durante el Ecofin virtual celebrado este miércoles para aprobar las reglas fiscales Ministerio de Economía

Al mismo tiempo, el gasto corriente está aumentado más rápidamente de lo previsto debido a los diversos paquetes de medidas aprobados por Sánchez para combatir la inflación en los sectores de la energía y de los alimentos. También sube el gasto en salarios públicos (6,2% hasta julio frente al 5,7% previsto en el plan presupuestario de Sánchez), pensiones y pago de intereses. En paralelo, la inversión financiada con fondos nacionales se reduce.

De cara a 2024, la única manera de que el Gobierno se acerque al objetivo de 3% de déficit prometido a la UE es suprimiendo totalmente las ayudas energéticas (cuyo coste asciende al 1% del PIB en 2023). O bien realizando ajustes alternativos que no se han presentado en Bruselas porque debido al adelanto electoral todavía no hay Presupuestos.

En todo caso, el Ejecutivo comunitario prevé que el déficit de España se sitúe en el 3,2% en 2024 y vuelva a subir al 3,4% en 2025. "Dado que la Comisión prevé que tanto el déficit nominal como el estructural permanezcan por encima del 3%, se requieren medidas adicionales de consolidación en el lado del gasto en el futuro para alcanzar una situación presupuestaria sólida", señala el informe.

De hecho, Bruselas avisa de que "a menos que se ejecuten nuevas medidas para situar la deuda en una senda claramente descendente", la ratio se estabilizará a partir de 2024 en niveles muy altos de alrededor el 106%. El elevado nivel de deuda externa, pública y privada sigue siendo una de las principales vulnerabilidades de la economía española, sobre todo tras el impacto negativo de la fuerte subida de tipos y la incertidumbre resultante de las tensiones geopolíticas, apunta el informe.