La inflación de la eurozona baja al 2,8% en julio

La inflación de la eurozona baja al 2,8% en julio Reuters

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La inflación de la eurozona cae al 2,8% en junio y quita presión al BCE para volver a subir los tipos de interés

La presidenta Christine Lagarde ha vuelto a repetir en el foro de Sintra que no ve necesaria una respuesta más contundente a la guerra de Irán, aunque los halcones sostienen que harán falta más incrementos del precio del dinero.

Más información: Lagarde aleja otra subida de tipos en julio: "No vemos indicios que justifiquen una respuesta más contundente"

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La inflación de la eurozona cayó al 2,8% en junio, favorecida por la bajada de los precios de la energía tras el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.

La inflación subyacente también descendió al 2,4%, mientras que los servicios y los alimentos moderaron su avance.

El BCE, liderado por Christine Lagarde, descarta una nueva subida de tipos en julio, aunque parte del Consejo de Gobierno sigue defendiendo nuevos incrementos.

España registra la inflación más alta entre las grandes economías de la eurozona, con un 3,6%, frente a la media europea del 2,8%.

La inflación de la eurozona dio un respiro en junio al caer cuatro décimas, hasta el 2,8%, gracias a la relajación de los precios de la energía tras el alto el fuego entre Irán y los Estados Unidos de Donald Trump, según el dato adelantado difundido este miércoles por Eurostat.

Por su parte, la inflación subyacente -que excluye los alimentos, la energía, el alcohol y el tabaco, los elementos más volátiles-, también retrocede desde el 2,6% registrado en mayo al 2,4% en junio.

Este buen dato de junio quita presión al Banco Central Europeo (BCE) para volver a subir tipos en su próxima reunión del 23 de julio, tras el primer incremento en tres años ejecutado el pasado 11 de junio.

La propia presidenta, Christine Lagarde, ha repetido en el foro de Sintra que no ve necesaria una respuesta tan contundente al conflicto en Irán como la que se produjo en respuesta a la invasión rusa de Ucrania, cuando el BCE encadenó diez subidas consecutivas de los tipos de interés por un total de 450 puntos básicos.

Sin embargo, el ala más dura del Consejo de Gobierno, encabezada por la alemana Isabel Schnabel, sigue defendiendo que serán necesarios nuevos aumentos del precio del dinero para contener el impacto inflacionista derivado del conflicto en Oriente Próximo.

Por componentes, la energía siguió siendo el principal motor de la inflación en junio, aunque moderó su avance del 10,8% al 8,7%. También se desaceleraron los servicios (del 3,5% en mayo al 3,2% en junio) y los alimentos, el alcohol y el tabaco (del 1,9% al 1,6%), mientras que los bienes industriales no energéticos se mantuvieron estables en el 0,9%.

Entre las grandes potencias económicas de la eurozona, España es la que registra un índice de precios al consumo armonizado más alto -el 3,6%, estable respecto a mayo y 8 décimas por encima de la media de la eurozona-, lo que se traduce en una pérdida de competitividad.

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.- Eurostat

A continuación se situó Italia, donde la inflación se moderó una décima, hasta el 3,1%; Alemania, con una caída de tres décimas, hasta el 2,4%; y Francia, que volvió a figurar entre los países con menor inflación de la eurozona al reducir su tasa del 2,8% al 2%.

En su discurso de este lunes en el foro de Sintra, Lagarde defendió la subida de un cuarto de punto que aprobó el BCE en junio, que deja los tipos de referencia en el 2,25%, pero al mismo tiempo alejó las perspectivas de un nuevo incremento en el Consejo de Gobierno del 23 de julio.

La presidenta niega que el movimiento de junio fuera una "subida preventiva" o "de seguro". "Esa descripción no es correcta. Nuestros análisis mostraban que mantener los tipos de interés sin cambios habría dejado la inflación por encima del 2% tanto en 2027 como en 2028".

En paralelo, Lagarde se esforzó en dejar claro que no se trata del inicio de un ciclo prolongado de incrementos abruptos como el que siguió a la guerra de Ucrania. "Ya no necesitamos actuar con la misma contundencia. Podemos realizar ajustes graduales de los tipos de interés, calibrados en función de los shocks a los que nos enfrentamos".

Sin embargo, la representante alemana en el directorio del BCE, Isabel Schnabel, que lidera el bando de los 'halcones' en política monetaria, ha asegurado en una entrevista reciente que "desde la perspectiva actual, será necesario seguir elevando los tipos de interés para devolver la inflación a nuestro objetivo del 2% a medio plazo".

"No obstante, el alcance y el calendario de futuras medidas dependerán de cómo evolucionen el conflicto, la economía y la inflación", concede Schnabel.