La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante su rueda de prensa de este jueves en Fráncfort

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante su rueda de prensa de este jueves en Fráncfort Reuters

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Lagarde (BCE) acerca una subida de tipos en septiembre: "Algunos gobernadores sugirieron aumentarlos ahora"

La presidenta trata de frenar las especulaciones sobre su marcha asegurando que no abandonará su cargo antes de 2027.

Más información: El BCE deja los tipos en pausa en el 2,25% justo cuando el petróleo vuelve a empujar al alza la inflación

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Las claves

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El BCE mantiene los tipos de interés en el 2,25%, pero Lagarde señala una posible subida en la reunión de septiembre.

Algunos gobernadores defendieron aumentar los tipos ya en julio, pero se alcanzó el consenso de esperar a nuevos datos económicos.

El BCE vigila el impacto de la crisis energética y la guerra en Irán sobre la inflación, aunque aún no se han materializado efectos de segunda ronda.

Lagarde confirma que seguirá al frente del BCE hasta 2027, descartando su salida anticipada para la campaña electoral francesa.

Aunque el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves dejar los tipos de interés en el 2,25%, su presidenta, Christine Lagarde, ha apuntado durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno a una nueva subida del precio del dinero en la reunión del 10 de septiembre ante el previsible repunte de la inflación provocado por la persistencia de la guerra de Irán.

Lagarde ha revelado que algunos gobernadores -sin precisar cuáles ni cuántos- defendieron subir los tipos ya en la reunión de este jueves. Sin embargo, finalmente se sumaron al consenso de esperar hasta el próximo encuentro de septiembre, cuando el BCE dispondrá de nuevos datos sobre la evolución de los precios y de unas previsiones actualizadas de inflación y crecimiento.

La presidenta ha admitido que "Los riesgos para las perspectivas de inflación apuntan al alza" debido a la reanudación y agravamiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. "La perturbación energética podría intensificarse aún más y sus efectos sobre otros precios y sobre los salarios podrían ser mayores de lo previsto actualmente".

"Cuando más tiempo se mantengan los precios de la energía en niveles elevados, mayor es la probabilidad de que impulsen al alza la inflación general a través de efectos indirectos y de segunda ronda", ha señalado. Al mismo tiempo, el BCE todavía no tiene ninguna prueba de que estos efectos de segunda ronda se estén materializando.

"Hemos aplicado el método que habíamos acordado para afrontar un shock de estas características: tratar de entender su intensidad, su persistencia y los efectos de propagación derivados de ese shock de oferta. Eso es lo que nos ha llevado a adoptar la decisión de mantener, por el momento, los tipos de interés sin cambios", ha relatado Lagarde en la rueda de prensa.

"Ha sido una decisión unánime, aunque con un matiz. Hubo algunos gobernadores que se plantearon si no deberíamos considerar una subida de los tipos de interés, es decir, aumentar los tres tipos oficiales ya en esta reunión", admite la presidenta del BCE.

"Hemos analizado de forma exhaustiva los datos y la evolución de la situación y, finalmente, todos decidimos por unanimidad que estábamos bien posicionados para esperar y seguir muy atentos, durante las próximas semanas, tanto a la evolución de la situación como a los nuevos datos que iremos recibiendo", ha concluido.

En todo caso, Lagarde reconoce que "la incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionista de la perturbación energética no se ha materializado aún plenamente".

"Por tanto, vigilamos de cerca la intensidad y la duración de la perturbación, así como sus efectos indirectos y de segunda ronda. Tenemos el compromiso de definir la política monetaria de manera que asegure que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2% a medio plazo", ha insistido.

Las próximas decisiones sobre los tipos de interés se seguirán adoptando reunión a reunión, en función de los últimos datos disponibles y sin que el BCE se comprometa de antemano con ninguna senda. No obstante, Lagarde ha dejado entrever que los mercados -que anticipan una nueva subida de un cuarto de punto en septiembre, hasta el 2,5%- están interpretando correctamente los mensajes que llegan de Fráncfort.

En un nuevo intento por frenar las especulaciones sobre una posible salida anticipada del BCE para participar en la campaña electoral francesa, ya fuera como candidata o como asesora, Lagarde ha asegurado este jueves que no abandonará el cargo antes de 2027. Su mandato al frente del BCE expira el 31 de octubre de ese año.

"Cuando hay nubes en el horizonte, el capitán permanece al mando del barco. Y este capitán seguirá al mando porque hay nubes en el horizonte", ha zanjado.