Una pescadería.

Una pescadería.

Economía

La crisis sin fin del pescado: su consumo sigue bajando tras caer un 26% en 5 años y pese a costar la mitad que la ternera

El sector trata de sacudirse el estigma de 'lujo' y defiende que es cuestión de percepción: el kilo de algunas especies cuesta menos que un kilo de aguacates.

Más información: La ternera, los huevos, los frutos secos y el café anotaron en 2025 sus mayores encarecimientos de este siglo

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Las claves

El consumo de pescado en hogares españoles ha caído un 26% en los últimos cinco años, a pesar de que su precio medio es la mitad que el de la ternera.

La percepción de que el pescado es un producto de lujo persiste, aunque existen especies como la sardina, caballa o mejillón con precios competitivos frente a carnes blancas.

El sector atribuye la caída al abandono de la cocina y la falta de marketing, más que a los precios, y reclama la eliminación del IVA para fomentar el consumo.

Las pescaderías lanzan campañas y promociones para revertir la tendencia y buscan nuevas vías de negocio, como la elaboración de comida para mascotas.

Los pescaderos empiezan a hartarse de ser los malos en la película de la inflación que golpea a la cesta de la compra. Saben que son vistos como el 'lujo' alimentario para muchos hogares, y no lo entienden: el precio medio del kilo de pescado fresco cuesta algo menos de 11 euros, la mitad de lo que vale el kilo de filetes de ternera.

También es una cantidad idéntica a lo que vale ahora mismo en grandes cadenas de supermercados un kilo de filetes de pavo, por citar otro producto reconocido por ser saludable. Entonces, ¿por qué no deja de caer el consumo de pescado?

Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, en el último año los hogares han vuelto a reducir un 2% su consumo en un nivel general, en que unifica frescos, congelados y mariscos. Especialmente se desploma la ingesta en casa de pescados frescos: cae un 5,6%.

Llueve sobre mojado para ellos, sobre todo desde la pandemia. En estos cinco años, las familias han comido en casa un 26% menos de pescado, una circunstancia que se ha asociado tradicionalmente a su coste: según Agricultura, en este periodo sus precios medios han aumentado un 22,5%.

¿Es esta subida más agresiva que la de otros productos? Según datos de inflación del INE, no. Entre el cierre de 2020 y el de 2025, la ternera se ha disparado un 57% y las carnes de ave, como pollo y pavo, se han encarecido un 30%.

Percepción

Esta evolución provoca ya curiosas comparaciones. El kilo de algunas especies de pescado que recoge el ministerio es ya igual al coste de un kilo de filetes de pavo en grandes supermercados, y otras son incluso más económicas.

Pero persiste la idea de que son 'lujo' para bolsillos modestos. "Hay percepciones negativas en torno al pescado", lamenta a EL ESPAÑOL-Invertia María Luisa Álvarez, directora general Fedepesca, la patronal española de las pescaderías.

Parte de esas percepciones es que no deja de encarecerse el producto. "Al pescado le ha ido especialmente bien el año pasado", responde mirando los datos del IPC: el fresco y el congelado se han encarecido un 2,3% en 2025, siete décimas inferior a la subida general de alimentos.

Álvarez asegura que "intentar ahorrar no comiendo pescado es muy difícil", porque hay suficiente variedad de especies en el mercado para encontrar opciones que son tan competitivas como las de carnes blancas.

Detalle de una pescadería.

Detalle de una pescadería. Europa Press.

Es el caso de sardina o boquerones, que ronda los 6,4 euros el kilo, según datos de Agricultura, o la caballa fresca, a 6,2 euros el kilo; son precios inferiores a los que presenta un kilo de filetes de pollo.

El kilo de trucha fresca se puede encontrar por menos de diez euros, y en algún caso, incluso, hay especies con precios inferiores a los de un kilo de aguacates. Como el mejillón, que cuenta con precios medios de unos 4 euros por kilo.

Es decir, no se tiene que traer de la pescadería un rodaballo (16,6 euros el kilo) o un salmón (14 euros), apunta Álvarez.

Su conclusión es que siempre hay una posibilidad adaptada a los bolsillos, así que las pescaderías entienden que los problemas que atraviesa el consumo de pescado están atravesados por más factores.

Menos tiempo en cocina

Señalarlos es parte de una batalla que están iniciando para intentar contener su desaparición de los hogares. El primero es que falta marketing para dar a conocer toda esta variedad, especialmente entre los jóvenes.

Sobre ellos también pesa una diferente organización del tiempo que ha restado presencia a la cocina y, por consiguiente, pereza ante un producto que se considera laborioso de preparar.

Entienden que este punto es clave, y se revuelven. "Las pescaderías lo limpian todo y lo preparan para solo tener que ponerlo al horno o a la plancha o airfrayer", esgrime Álvarez.

En Fedepesca están convencidos que el abandono de la cocina es lo que más está afectando al consumo pesquero, también cargado en proteínas.

Si no pueden competir con huevos, mucho más económicos, o legumbres, sí que tienen algo que decir frente a otros productos que pese a dispararse no retroceden tanto como ellos.

Parte de esa batalla la dan con una reclamación que lleva tiempo en marcha: que se elimine el IVA al pescado.

El sector lo solicitó hace veinte años para alimentos saludables y cuando en 2023 el Gobierno redujo de forma extraordinaria el tributo para los alimentos básicos de la cesta de la compra se sorprendieron –y desilusionaron– al verse excluidos.

"Vemos como se va deteriorando el estilo de vida y nadie hace nada. Esto tiene que ser política de Estado", insiste Álvarez. Pero mientras eso sucede, el sector se las ingenia para tratar de no retroceder más.

Un par de ejemplos: el sector realiza campañas especiales para reivindicarse, la próxima en San Valentín, y también aprovechan el Black Friday para dar un impulso a sus ventas mediante promociones.

Actualmente incluso trabajan para sacar adelante un convenio que facilite su participación en la elaboración de comida para mascotas. Es otra forma de ganar peso en los hogares españoles.