Economía

BASF gana 7.866 millones de euros hasta junio, un 149 % más

25 julio, 2019 10:54

El grupo químico alemán BASF tuvo en el primer semestre un beneficio neto atribuido de 7.866 millones de euros, un 149 % más, por su participación en la compañía de petróleo y gas Wintershall DEA, y pese a la caída del resultado operativo.

BASF informó hoy de que la facturación se mantuvo entre enero y junio en 31.335 millones de euros y el beneficio operativo bajó un 45 %, hasta 2.306 millones de euros.

El grupo químico alemán tuvo en el primer semestre unos extraordinarios negativos de 471 millones de euros (-84 millones de euros un año antes), principalmente por los gastos del recorte de 6.000 empleos anunciado y los costes de la integración de los negocios adquiridos a Bayer en el tercer trimestre de 2018.

BASF ha fusionado Wintershall con el grupo ruso DEA, que agrupa las mismas actividades de exploración y extracción de petróleo y gas de Letter One y que anteriormente eran de la compañía alemana RWE, que las vendió a los rusos en 2015.

Ahora los resultados de BASF incluyen su participación en Wintershall Dea.

BASF y LetterOne quieren sacar a Bolsa Wintershall Dea en la segunda mitad de 2020.

Pero el entorno macroeconómico se ha vuelto desafiante para BASF en el segundo trimestre.

"Hay en estos momentos una elevada incertidumbre, baja visibilidad y una pobre predictibilidad", dijo el presidente de BASF, Martin Brudermüller.

Todos los segmentos registraron volúmenes de ventas más bajos, excepto el de nutrición y cuidado.

La caída de las ventas fue más pronunciada en los segmentos de productos químicos y de soluciones agrícolas por las condiciones meteorológicas desfavorables en Norte América.

Los conflictos comerciales globales, particularmente entre EEUU y China, son una seria preocupación para la compañía.

"Compartimos la valoración general de que se podría encontrar una solución a mediados de año, pero ahora parece que la situación no se va a relajar durante algún tiempo" y la industria automovilística, un cliente muy importante, no se va a recuperar, dijo Brudermüller.

BASF adelantó a comienzos de julio cifras preliminares de los resultados del segundo trimestre y revisó a la baja sus pronósticos para este año.

La facturación bajó en el segundo trimestre un 4 %, hasta 15.200 millones de euros, y el beneficio operativo se redujo un 71 %, hasta 500 millones de euros.

Esta caída del resultado operativo se debe a la bajada en el segmento de materiales, químicos y soluciones agrícolas y por los costes del programa de ahorro, así como depreciaciones no previstas en una inversión de gas en la costa del Golfo de México.

BASF dijo que la producción industrial subió en el primer semestre un 1,5 %, mucho menos de lo esperado, y lastra los márgenes de beneficio.

Ahora prevé que su facturación bajará en 2019 un poco en comparación con 2018, frente a la subida entre un 1 y un 5 % que pronosticaba anteriormente.