Rodrigo García, cofundador de Notpla, startup con sede en Londres, creadora de envases biodegradables y comestibles a partir de algas marinas para ofrecer una alternativa a los plásticos de un solo uso.
Donde dije sostenibilidad, digo salud y futuro: la receta de Notpla para 'comerse' las incertidumbres geopolíticas
La flexibilidad estratégica para adaptarse a los cambios geopolíticos y la percepción variable de la sostenibilidad en mercados como EEUU está detrás del éxito de esta startup, cofundada por un español en Londres, que es referente mundial en el mercado de los envases comestibles.
Más información: El primer español en ganar un Óscar 'de la sostenibilidad': "La crisis ya no es una excusa"
Decía Charles Darwin en El origen de las especies, uno de los trabajos que sustentan la teoría de la biología evolutiva, que no sobrevive la especie más fuerte ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio.
En pleno siglo XXI, en plena era de la inteligencia artificial, la computación cuántica y la eclosión de la robótica humanoide, este principio científico no podría ser más válido e, incluso, podría ayudarnos a entender muchos fenómenos que se producen en nuestro tiempo en el ecosistema emprendedor a escala global.
Convertir una idea en un proyecto rentable, con un buen modelo de negocio que llegue al mercado, escale y acabe impactando en la vida de la gente no es un proceso sencillo, ni rápido. Requiere talento, mucho talento, un conocimiento exhaustivo del terreno que se pisa, buenos compañeros de viaje y aliados en cada punto del camino y... capacidad de adaptación ante los cambios y la adversidad. En concreto, ingentes cantidades de esta última cualidad.
Sabe bien de lo que hablamos Rodrigo García, recientemente nombrado ganador del premio Food Changemakers 2026 -galardones impulsados por KM ZERO Food Innovation Hub- en la categoría de Global Impact por su aportación innovadora para transformar el sistema alimentario con alcance global.
Sus envases comestibles elaborados a partir de algas han cosechado en su haber un extenso listado de distinciones y premios, entre ellos, el Premio Earthshot, el galardón más prestigioso del mundo impulsado por la Corona británica, conocido como los Premios Óscar 'de la sostenibilidad', que Notpla, la startup cofundada en Londres por el emprendedor español, recibió en 2022.
El Príncipe William visitó Notpla tras ganar en 2022 el premio Premio Earthshot, considerado el 'Óscar de la Sostenibilidad'.
Rodrigo conoce cómo avanzar en la adversidad y encontrar siempre al final del callejón -sin salida para muchos- esa puerta entreabierta por la que seguir adelante.
Nos atiende amablemente durante la celebración en Madrid de la segunda convocatoria del colectivo The Food Changemakers, el mayor think tank de innovación alimentaria de Europa, con grandes temas sobre la mesa, como el desafío geopolítico y la incertidumbre climática.
El emprendedor reconoce que Londres le brindó un entorno más propicio que el español en 2019 para poner en marcha Notpla junto al también cofundador Pierre Paslier.
Con la perspectiva que da el paso de los años y el conocimiento atesorado, García explica que la compañía tiene su base en Londres debido a que allí encontró un "ecosistema más favorable y proclive a ayudar a empresas" como la suya, con foco en la innovación, la sostenibilidad y la alimentación, especialmente en sus inicios "cuando el camino es más difícil".
"En Londres encontramos un ecosistema más favorable y proclive a ayudar a empresas como la nuestra, con foco en la innovación, la sostenibilidad y la alimentación, especialmente en los inicios cuando el camino es más difícil"
Además, Londres le ha permitido consolidar un equipo muy global, multicultural y diverso, con talento proveniente de países como India, Chile o Finlandia.
"Creo que el ecosistema español ha cambiado mucho en este tiempo. En la actualidad hay eventos como este en el que estamos hoy de KM ZERO que evidencian esa evolución".
"Pero hay temas que se pueden mejorar", indica. Y es que, a pesar de los avances experimentados en España, Rodrigo García considera que aún existe "cierta resistencia", principalmente "debido a la burocracia, las dificultades de escala y el hecho de que los casos de éxito suelen provenir de empresas más tradicionales en lugar de startups disruptivas".
La sostenibilidad es uno de los sectores del emprendimiento innovador y tecnológico más expuestos a la situación geopolítica y los cambios en la percepción de este concepto en mercados como EEUU.
Rodrigo García en el laboratorio.
Rodrigo García es muy consciente, pero lejos de verlo como un obstáculo insalvable, lo sitúa como un elemento más para adaptarse a la incertidumbre y seguir buscando esta puerta entreabierta por la que seguir su propio camino.
"La capacidad de supervivencia y adaptación de una startup es fundamental". Y no lo dice en abstracto, sino con conocimiento de causa. Notpla ha experimentado esa necesidad, casi urgencia, de adaptarse a un giro inesperado del guion.
En concreto, en el mercado de Estados Unidos Notpla asistió al cambio radical en el panorama político tras la llegada de la Administración Trump justo después de cerrar una ronda de financiación de 20 millones de dólares para expandirse en ese país. Rodrigo señala que la palabra sostenibilidad se convirtió en casi 'maldita'.
"Hay que tener mucha cintura", nos expresa al tiempo que profiere una sonrisa en la que queda claro que no han sido tiempos fáciles. "Nosotros conseguimos una ronda de financiación bastante grande, de 20 millones, para conquistar Estados Unidos y justo cuando la cerramos cambió el panorama político completamente".
"La palabra sostenibilidad se convirtió en algo muy divisor dependiendo del sesgo político de cada persona o de cada grupo", reconoce. Y fue justo en ese momento, cuando afloró toda la capacidad de Notpla de adaptarse a las nuevas circunstancias con una estrategia brillante que permitiera no dar por perdido todo el esfuerzo realizado por el equipo en ese mercado.
"Sigue habiendo palabras o conceptos que unen a la gente, y es cuestión muchas veces de enfocarlo en esa línea. Por ejemplo, el tema del futuro o la salud es compartido por todo todo el mundo. Pues ahí es donde hay que poner el foco con nuestra propuesta".
"Se trata de, en lugar de hablar de sostenibilidad, enfocarse en la salud, especialmente en la preocupación por los microplásticos en la comida, un tema que resuena con fuerza en el consumidor estadounidense"
En esencia, se trata de "en lugar de hablar estrictamente de sostenibilidad, enfocarse en la salud, especialmente en la preocupación por los microplásticos en la comida, un tema que resuena con fuerza en el consumidor estadounidense", insiste. También utilizan el concepto de "futuro", "ya que es algo en lo que todo el mundo cree y desea mejorar".
No ha sido el primer obstáculo que ha tenido que salvar Notpla. La empresa también tuvo que navegar en mares revueltos como el Brexit, lo que requirió altas dosis de flexibilidad para gestionar el talento y mantener un equipo multicultural y global con base en Londres.
Equilibrio entre la resistencia y la reinvención
Asimismo, la situación geopolítica actual y los diferentes modelos de crecimiento enfrentados que hay en Europa, EEUU y Asia obligan a las compañías como Notpla a replantearse constantemente su posicionamiento.
De alguna forma, Rodrigo defiende que Europa tiene que encontrar el punto de “equilibrio entre la resistencia y reinvención”: “Es un momento crítico donde hay que aguantar y reinventarse a la vez. Esto incluye absorber conocimientos de otras geografías y aprovechar nuevas herramientas como la inteligencia artificial para navegar la incertidumbre actual”.
Pierre y Rodrigo, cofundadores de Notpla.
En cuanto a áreas geográficas, pese a que su mercado es global, Europa sigue una prioridad para la startup de envases comestibles. "Trabajamos mucho con los materiales locales. Por ejemplo, ahora con papel y cartón en combinación con algas y la mayor fuente que tenemos de celulosa normalmente son los países escandinavos".
"De ahí que la mayor parte de la financiación que ha entrado en la empresa proceda de Escandinavia y estamos intentando trabajar con papeleras que son de allí", añade.
En el presente más inmediato, Notpla está centrada este 2026 en su proyecto de vasos de café, con el objetivo de desarrollar una alternativa sostenible a estos envases convencionales que representan un problema ambiental de primer orden porque son muy difíciles de reciclar.
Notpla ha recibido una beca de la Unión Europea de cuatro millones de euros específicamente destinada al desarrollo de estos vasos de café que presentan una alta complejidad técnica dado que “la mezcla de materiales suele impedir su procesamiento habitual”.
Según explica el emprendedor, la empresa está trabajando junto con distintos socios en este proyecto para llevar la solución al mercado cuanto antes.
Sin duda, un ejemplo de resiliencia y capacidad evolutiva que desafía 'la teoría del emprendimiento evolutivo' al más puro estilo darwiniano.