En los últimos años los niveles de estrés hídrico en España han experimentado aumentos significativos y hay dos motivos fundamentales. "El primero es el efecto del cambio climático en un país árido", pero hay "otra causa menos conocida que es que invertimos poco en agua". "Es decir, España es el país de Europa más vulnerable al estrés hídrico y uno de los que menos invierte en agua".

Así lo ha asegurado Ciril Rozman, CEO de Agbar, en su intervención en la IV edición de Wake Up, Spain!, evento organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y Disruptores, con el patrocinio de EMT Madrid, EY, Microsoft, Oesía y Oracle. 

"En la última década los organismos de Cuenca han programado inversiones anuales de 4.000 millones de euros para este problema, pero apenas se ha ejecutado un 30%", ha apuntado."Hay que situar el agua en el centro de las políticas públicas de este país y hay que impulsar la colaboración público-privada", ha reclamado el CEO de Agbar.

22. Conversación con Ciril Rozman, CEO de Agbar

Actualmente, los embalses nacionales se encuentran al 66% de su capacidad total, un nivel coherente con el histórico en un momento que empieza la temporada de regadíos. "Pero es una falsa percepción", ha asegurado Rozman, quien ha recordado que un 30% del territorio, especialmente en el arco del mediterráneo, está en una situación de alerta.

Desde la compañía ven el panorama con mucha preocupación. "La borrasca Nelson nos permite llegar a otoño, pero esto de ir llegando de estación en estación nos indica que no estamos bien". "Si hoy Barcelona no ha sufrido cortes de agua es gracias a la reutilización de la misma, por eso desde Agbar abogamos por esta solución en las zonas de estrés hídrico", ha defendido.





El Perte de digitalización del ciclo del agua se configuró en su redacción como un proyecto estratégico con la previsión de movilizar en los próximos años 3.060 millones de euros en inversiones públicas y privadas. "Pero no hay que olvidarse del mundo físico y real. Habría que aprovechar los fondos que quedan en la modernización de regadíos y para impulsar la regeneración de agua en las ciudades con estrés hídrico", ha afirmado Ciril Rozman.

"En la gestión de infraestructuras no hay ideologías. España tiene 370 embalses con una capacidad importante de agua, acuíferos, capacidad de desalación y regeneración de agua. Hay que ir a un mix de soluciones equilibrado", ha propuesto el CEO.

En lo que al precio del agua se refiere, Rozman ha reconocido la importancia de subir el precio del agua para disponer de este recurso en el futuro. "Estamos pagando menos de 10 euros al mes por habitante de media. En la canasta familiar es menos del 1%, menos que el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco", ha señalado.

"Hay que adoptar esquemas de protección de los colectivos vulnerables y nosotros trabajamos de manera intensiva, no sólo con subsidios, sino también con programas sociales de formación", ha apuntado. "Pero también hay que proteger el propio servicio del agua".

Según Rozman, "la regulación hace menciones genéricas a incorporar en el precio del agua costes operacionales, ambientales y sociales, pero al final del día el que pone el precio es el ayuntamiento". "Hemos visto rebajas de precios populistas que no cubren ni los costes ambientales", ha alertado.