El abogado Gonzalo Boye.

El abogado Gonzalo Boye. CG

Tribunales

Gonzalo Boye renuncia como profesor del Centro de Estudios del Colegio de Abogados de Madrid

"Ante todo coherencia y dignidad", publicaba el letrado que defiende a Puigdemont tras la querella contra él por manipular las palabras de Llarena.

El abogado Gonzalo Boye ha renunciado a su plaza como profesor en el Centro de Estudios del Colegio de Abogados de Madrid. Boye forma parte del equipo de letrados que defienden al expresident de la Generalitat Carles Puigdemont y a sus exconsejeros huidos a Bélgica, y toma esta decisión después de que este organismo se haya negado a ampararlo por los ataques que denunció haber sufrido a cuenta de la presentación de una demanda en Bélgica contra el instructor de la causa del 'procés' en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, y también después de que se haya presentado una querella contra él por haber manipulado las palabras de Llarena.

La noticia la ha anunciado el mismo Boye en Twitter, donde afirma que "los acontecimientos recientes, públicos y notorios, que han culminado interponiendo una querella en mi contra por varios colegiados, me obligan a terminar mi colaboración con este Centro de Estudios".

Boye impartía clases de Derecho Procesal en el Centro de Estudios del Colegio de Abogados de Madrid. "Me resulta incompatible, y éticamente inasumible, impartir clases bajo la dirección de Jesús Andujar a quien he considerado siempre un amigo y que, hasta ahora, dirigía estos cursos pero que aparece como uno de los promotores o sustentadores de la falaz querella que se me ha interpuesto por parte de otros miembros de esta institución".

El eurodiputado Enrique Calvet, del grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, había presentado en el Colegio de Abogados de Madrid una denuncia contra Boye. La denuncia consideraba que la alteración de las palabras del juez para hacerle decir lo que no dijo y acusarle, así, de violar derechos de los procesados es una "ofensa grave a la dignidad de la profesión de abogado, a las reglas éticas que la gobiernan y a los deberes establecidos en el Estatuto General de la Abogacía española". El Estatuto de la Abogacía establece como obligación de los letrados para con los órganos jurisdiccionales "la probidad, lealtad y veracidad en cuanto al fondo de sus declaraciones o manifestaciones".

"Ante todo coherencia y dignidad", publicaba Boye en la citada red social.