El expresidente catalán se reunió con el líder de ANC durante el asedio ante la Consejería de Economía el 20-S. Sabía que el 1-O estallarían actos violentos, porque se lo advirtió su Policía. Lo asumió y siguió adelante.

Tras la detención de Carles Puigdemont en Alemania se ha empezado a discutir en ese país -como en España desde que el fiscal general José Manuel Maza presentó las querellas de octubre de 2017- si en los hechos delictivos atribuidos al expresidente catalán concurre el elemento de la violencia que exige el delito de alta traición del Código Penal alemán. Es un tipo delictivo equivalente al de rebelión en España e incluso más amplio, ya que castiga al que "con violencia o con amenaza de violencia" trate de menoscabar la integridad de la República Federal de Alemania o modificar el orden constitucional basado en la Ley Fundamental de Bonn. [En España, la rebelión sanciona a los que "se alzaren violenta y públicamente para (...) declarar la independencia de una parte del territorio nacional"].