El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la ministra portavoz María Jesús Montero y la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, en un acto en Sevilla.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la ministra portavoz María Jesús Montero y la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, en un acto en Sevilla. EFE

Andalucia Coronavirus

La crisis atropella a la ministra portavoz, la apuesta de futuro de Sánchez para Andalucía

Susana Díaz acaba de incorporarse de su baja maternal y ha insistido en numerosas ocasiones en que dará la batalla y se presentará a las primarias.

26 abril, 2020 03:21
Sevilla

Estar en el ojo del huracán en medio de una crisis sanitaria como la del Covid-19 pasará factura, para bien o para mal. Se puede salir reforzado o terminar atropellado. La presión tiene que ser elevadísima a la hora de salir ante un atril pero los ciudadanos esperan que los representantes políticos estén a la altura y no que los errores sean enmendados horas después, en medio de una situación de incertidumbre como la actual.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, la sevillana María Jesús Montero, se encuentra en esa tesitura. El suyo es uno de los nombres que resuena como posible sustituta de Susana Díaz en el PSOE andaluz, bastión clave para el partido a nivel nacional. Y Pedro Sánchez apostó por ella cuando la elevó de San Telmo a la Moncloa tras la moción de censura a Mariano Rajoy para colocarla al frente del Ministerio de Hacienda.

Médico de profesión, cuenta con una dilatada carrera política en Andalucía en los tres gobiernos socialistas de Manuel Chaves, José Antonio Griñán y la propia Susana Díaz. Sobrevivió a los tres en las carteras de Sanidad y con Díaz en la de Hacienda, pero sus últimas comparecencias ante la prensa le pueden pasar factura. Todo ello justo cuando la actual secretaria del PSOE andaluz, que ya ha dicho en varias ocasiones que se va a presentar a las primarias, ha reaparecido tras nueve semanas de baja maternal.

Las comparecencias

La primera comparecencia que la puso en la picota fue una en la que trató de explicar la vuelta de los ciudadanos a las calles. En una entrevista en Antena 3, la portavoz dijo que los ciudadanos podrían recuperar "su vida normal" a partir del próximo día 26 de abril, aunque la vuelta a la "ocupación de calles y plazas" se realizaría "con instrucciones claras" del Gobierno.

Estas palabras fueron enmendadas el mismo día por el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, al asegurar en una rueda de prensa que no había fecha de vuelta a la "nueva normalidad". Y que, aunque el día 26 se acabara la segunda prórroga del estado de alarma, no quería decir que para “entonces la normalidad en el país sea la que quisiéramos".

La segunda fue cuando descartó la renta mínima temporal anunciada por el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, una semana antes. En esa rueda de prensa, Montero dejó muy claro que el Ejecutivo no tenía ninguna intención de atender las presiones del líder de la formación morada después de que éste anunciara una temporal a espaldas del presidente.

Sin embargo, al día siguiente Pedro Sánchez acordó con Iglesias que esta renta no fuera temporal sino permanente, tras confirmarlo el propio ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, metiéndole un acelerón al asunto, y contradiciendo las palabras de Montero.

Y lo último, lo que ha tenido más repercusión mediática por su importancia, ha sido el anuncio de la salida a la calle de los niños. En su comparecencia, la portavoz aseguró que los menores de 14 años podrán salir a partir de este domingo acompañados por un adulto pero sólo para ir al supermercado, a la farmacia o al banco, y "no para dar paseos cortos".

Las reacciones políticas, de las asociaciones de padres, y los comentarios en las redes sociales no se hicieron esperar en contra de la medida. Pocas horas más tarde, era el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien hacía oficial que el Gobierno permitía finalmente a los niños de hasta 14 años salir a dar paseos acompañados por un adulto.

Hasta 2021

Las prioridades del Gobierno ahora son otras, como paliar el efecto de la crisis socioeconómica y asegurar una estabilidad política que aguante la legislatura. Según fuentes consultadas por este periódico, no es momento de pensar en posibles sucesores al frente de las secretarias generales del PSOE a nivel nacional y en las comunidades.

Cabe recordar que el pasado 27 de enero, a cuatro días de que se conociera el primer infectado de coronavirus en España, Pedro Sánchez trasladó a los miembros de la dirección federal del partido su voluntad de convocar el Congreso Federal de la formación en 2021, tal y como anunció la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, en rueda de prensa desde Ferraz.

La celebración de este cónclave desencadenaría a continuación los respectivos congresos regionales. Algunos socialistas andaluces preferían su celebración cuanto antes para promover la sustitución de Susana Díaz, aunque la sevillana ya ha dejado claro en varias ocasiones que dará la batalla y se presentará a las primarias “con toda la ilusión y las ganas”.

Desde aquellas elecciones del 2 de diciembre de 2018 cuando cambió el color político en Andalucía tras más de 37 años del partido del puño y la rosa, Díaz ha mantenido que ella ganó, pero la suma de PP-A, Cs y Vox impidió que formaran gobierno.

Otros nombres

Junto al nombre de Montero, también suena el del alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, el cual no repetirá como candidato en las lecciones municipales. Espadas aseguró el pasado mes de enero que está "para lo que los compañeros decidan" y que el PSOE andaluz debe volver a ser “un proyecto ganador”. Es más, instó a los periodistas que le preguntarán un poco más adelante.

Pero a Espadas también podría pasarle factura esta crisis sanitaria y las rectificaciones, al igual que a Montero, de cara a los andaluces. Otro nombre que también suena para su relevo es del jienense Felipe Sicilia. Es una persona de confianza de Pedro Sánchez y de Adriana Lastra. Fue diputado del Parlamento andaluz hasta 2011 y pasó al Congreso de los Diputados donde es diputado por su provincia.

Sus últimos años de consejera

Pero Montero tiene otra mochila que también podría pesarle como jefa de la fiscalidad en España. En sus años de consejera de Hacienda, su caballo de batalla frente a Madrid fue el déficit de financiación hacia la comunidad y un nuevo modelo de financiación. De hecho, llegó a pedir al entonces presidente Mariano Rajoy 4.000 millones de euros de recursos adicionales, de los cuales no se ha transferido ni un céntimo cuando ella se convirtió en ministra al no haberse aprobado aún este prometido nuevo modelo. 

El pasado mes de diciembre cayó como una bomba en Andalucía la comunicación de su ministerio de que la comunidad no podría salir a los mercados a captar financiación en 2020 por haber incumplido el objetivo de estabilidad, deuda pública y regla de gasto del ejercicio 2018. Un ejercicio en el que la consejera de Hacienda en la comunidad era ella misma. 

También tiene pendiente la devolución de la liquidación del IVA correspondiente al año de 2017, que se eleva a 537 millones de euros. La Junta anunció a finales de enero que llevaría el asunto a los tribunales por la vía contencioso-adminstrativa.

Incluso, el pasado mes de octubre el Parlamento andaluz la reprobó siendo la primera vez que ocurría con un ministro del Gobierno central, con el añadido de que había sido consejera en el Gobierno andaluz. El motivo, el bloqueo del pago de 1.350 millones correspondientes a las entregas a cuenta de este año y a esa liquidación del IVA de 2017.

Lo último ha sido una carta firmada por los consejeros de Hacienda de las comunidades de Andalucía, Galicia, Murcia, Madrid, Castilla y León y Ceuta, en la que le urgen a que, dada la importancia y gravedad de la situación generada por la crisis sanitaria, convoque de urgencia el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

La gestión del Gobierno

Y finalmente, Montero debe hacer frente a otro asunto, como voz del Ejecutivo central. Según un estudio realizado por el Institute of Certified Management Accountants (ICMA) de Australia, una de las asociaciones de asesores fiscales más relevantes del mundo con presencia en más de 50 países, España ha sido el país del mundo que peor ha gestionado la crisis.

Esta cuestión también podría perjudicar a la ministra portavoz de cara a Andalucía teniendo en cuenta además que varias encuestas reflejan que ya son dos de cada tres (64%) los españoles que evalúan positivamente la gestión regional de la epidemia en comunidades como Andalucía, Madrid y Cataluña. Muy lejos de la percepción que tienen del modo de afrontar la emergencia, tal como queda reflejado en la encuesta de intención de voto que publica EL ESPAÑOL este domingo. Esa valoración podría alargar la permanencia del presidente de la Junta, el popular Juanma Moreno, al frente del Gobierno andaluz.