Corinna y el rey Juan Carlos, junto en los Premios Laureus de 2006.

Corinna y el rey Juan Carlos, junto en los Premios Laureus de 2006.

España CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Villarejo: "Me encargaron robar las pruebas de que inyectaron a Juan Carlos I hormonas femeninas"

El excomisario asegura en el Congreso de los Diputados que la idea de inyectar al Emérito sin su conocimiento fue del director del CNI.

21 octubre, 2021 06:06

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El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha revelado este miércoles en el Congreso de los Diputados los detalles de una de sus misiones policiales más sorprendentes: sustraer de una clínica privada las pruebas que demostraban que el Rey emérito Juan Carlos I había recibido -sin saberlo- un tratamiento de hormonas femeninas e inhibidores de testosterona "para rebajarle la libido".

Los constantes devaneos amorosos del Monarca, que acabarían causando un daño irreparable a la imagen de la Corona, se habían convertido en un permanente quebradero de cabeza para la Casa del Rey y para los máximos responsables del Estado.

Durante su comparecencia ante la comisión del caso Kitchen, el comisario Villarejo ha atribuido a su archienemigo, el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán, la idea de inyectar al Emérito "hormonas femeninas e inhibidores de testosterona para rebajarle la libido, porque se entendía que era un problema de Estado que este señor fuera tan ardiente".

"Sanz Roldán ha cometido muchos errores", ha reprochado, "pero no se puede envenenar a un señor con hormonas femeninas, porque se puede morir". Cuando el portavoz de ERC Gabriel Rufián se ha interesado por esta cuestión, Villarejo ha precisado que "hay una grabación de la señora [Corinna] Larsen que lo acredita y unos informes en una clínica, que me encargaron recuperar para que no quedara rastro".

La cuenta Soleado

Al respecto, ha explicado que cuando Juan Carlos I ingresó en una clínica para tratarse de un tumor, en las analíticas aparecieron restos del tratamiento de hormonas que había recibido. Villarejo asegura que recibió de sus superiores instrucciones de sustraer esos partes médicos para que no trascendiera lo ocurrido.

El comisario se ha mostrado convencido de que acabó en la cárcel -a raíz de una denuncia anónima impulsada por el CNI- porque se acercó demasiado al objetivo que le habían marcado: ganarse la confianza de la princesa Corinna, para recuperar la documentación que conservaba, y que finalmente han hecho tambalearse los cimientos de la Monarquía.

Con todo, ha querido reconocer la contribución que el Rey Juan Carlos I realizó, primero para traer la democracia a España, y luego actuando como lobby para que las grandes empresas españolas pudieran captar negocios e inversiones.

Rufián ha recordado a Villarejo que, al declarar ante el juez, el cabecilla de la trama Gürtel Francisco Correa confesó que había compartido la cuenta Soleado en Suiza con destacadas personalidades, entre ellas el Rey emérito.

Envenenado en prisión

"Supongo que por eso se está comiendo tantos años [de cárcel]", ha respondido con sorna Villarejo. Cuando Rufián le ha pedido más detalles sobre la cuenta Soleado, el comisario ha ironizado de nuevo: "¿Qué quiere, que cuando salga de aquí me esté esperando un furgón [de Policía] en la puerta?" 

Villarejo ha condimentado su comparecencia en el Congreso de los Diputados con alusiones a los secretos de alcoba de La Zarzuela, a la creación de los GAL (que a su juicio fue una gran idea de Felipe González), insinuaciones sobre la vida privada de jueces, el informe Jano y la Sección Pi encargada de hacer desaparecer a testigos incómodos. Ha conseguido su objetivo: al final nadie parecía interesado en la Operación Kitchen.

Se ha mostrado convencido de que en mayo de 2018 intentaron envenenarle durante su estancia en prisión y ha recalcado que, según la pieza 28 del sumario, dos coroneles del CNI contactaron con un preso, abogado militar, con el que compartía módulo.

"Estoy seguro de que jamás voy a ser condenado", ha proclamado Villarejo, "por un asesinato piden 20 años de cárcel, a mí el fiscal me pide más de 100 años". También ha intentado sacudirse la imagen de conspirador que tiene ante la opinión pública: "Yo no soy el cáncer, soy el aprendiz del ayudante del cirujano que quería extirpar el cáncer".

"Un amo ingrato"

El comisario ha citado una expresión acuñada por los servicios secretos de la URSS, el KGB: "Pueblo de borregos, gobierno de leones. Yo no soy un borrego, voy a intentar defenderme", ha añadido. Y ha rematado con una frase de Napoleón III: "Quien sirve al Estado, sirve a un amo ingrato".

A preguntas del portavoz del PP, Luis Javier Santamaría, Villarejo ha confirmado que pocos meses antes de su detención, en 2017, accedió a reunirse con el exsecretario de Organización del PSOE, Óscar López. El actual director de gabinete de Presidencia quería saber qué información tenía el comisario sobre las saunas del suegro de Pedro Sánchez, Sabiniano Gómez.

Villarejo ha confirmado este extremo, pero no ha querido ir más allá: "Yo respeto todas las tendencias sexuales, la homosexualidad ha sido perseguida por una sociedad eminentemente machista. He visto a más de un juez chantajeado por acudir a barrios como La Palanca de Bilbao donde iban menores", ha dejado caer.

Respecto a las grabaciones que atesoraba de sus reuniones con políticos, periodistas y empresarios, Villarejo ha anunciado: "No voy a reconocer ninguna grabación, porque la mayoría las hizo el CNI y están manipuladas".

Elogia a los GAL

"Hay 30 terabits de información en poder del CNI", ha dicho sobre el material requisado en el registro de su vivienda, "me he ofrecido para desencriptarlas, porque dicen que no pueden hacerlo, pero no me dejan".

A preguntas del portavoz de ERC Gabriel Rubián, Villarejo también se ha referido al terrorismo de Estado en la etapa de Felipe González en los siguientes términos: "No creo que el tema GAL fuera un error porque Francia usaba a ETA para chantajear a España. Francia acabó con las OAS de la misma manera, en España Felipe González fue el único que se atrevió".