Carla Serrat, directora general de Biotherm, en una imagen de archivo.

Carla Serrat, directora general de Biotherm, en una imagen de archivo. Biotherm

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Carla Serrat, directora general de Biotherm: "Cada minuto, en el mundo, se vierte un camión de basura en el océano"

La directiva habla con ENCLAVE ODS sobre el proyecto de la marca para limpiar las riberas de los ríos y evitar la llegada de los residuos a los océanos.

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La gran mayoría de la contaminación y la basura que encontramos en el mar no se origina ahí, sino muchos kilómetros tierra adentro. Los residuos que no tratamos adecuadamente en el interior, acaban siendo problema de nuestras costas porque los ríos los llevan hasta ellas.

No obstante, las riberas fluviales ni siquiera son el origen, son solo el punto intermedio y estos desechos vienen de nuestros desagües. Es lo que ocurre con las toallitas higiénicas, un producto que, a pesar de las indicaciones de los paquetes, casi siempre acaban en el retrete, como lamenta Carla Serrat, directora general de Biotherm.

Desde la compañía cosmética son muy conscientes de este problema y por eso crearon hace seis años la iniciativa Limpia ríos, salva océanos. Un proyecto que consiste en la organización de jornadas para recoger residuos de estas riberas fluviales.

"Provenimos del mar y queríamos devolver al agua todo lo que nos ha aportado", apunta Serrat. La iniciativa comenzó en 2020 en el río Jarama en Madrid y poco a poco se fue extendiendo. Ahora organizan estas batidas de limpieza en otros ríos de esta autonomía, como el Manzanares o el Henares.

También han traspasado las fronteras madrileñas y han llegado hasta la Comunidad Valenciana, donde limpian el río Turia y están comenzando el proyecto en Cantabria y Cataluña.

En estos seis años han recogido 44 toneladas de "basuraleza" –como ellos lo llaman—, que equivalen a "tres campos de fútbol llenos hasta los topes", una cantidad enorme, pero que representa solo una gota en el océano. Aun así, eso no les hace rendirse: "Somos el planeta azul y no cuidar del mar significa no cuidar la vida".

Pregunta: Limpia Ríos, Salva Océanos" cumple seis años con una cifra alarmante: el 53% de los residuos retirados son productos higiénicos (más de 140.000 paquetes de toallitas). Como marca que vende, entre otras cosas, bienestar e higiene, ¿sienten una responsabilidad añadida al ver que los hábitos de baño de los ciudadanos terminan asfixiando a los ríos?

Respuesta: Totalmente. Biotherm es una marca que proviene del mar y está en nuestro ADN proteger todas las aguas. Sentimos una responsabilidad enorme y por eso contamos con proyectos como Waterlovers. Un programa para fomentar un futuro más saludable para los océanos y la protección de la biodiversidad acuática.

También por eso creamos Limpia ríos salva océanos. Cada minuto se vierte el equivalente a un camión de basura en el océano. Son datos abrumadores y queríamos ponerle solución.

P: Este 2026 dan el salto de la recogida a la investigación científica con muestreos fijos por metro cuadrado. ¿Significa esto que las campañas de concienciación tradicionales ya no bastan y que ahora necesitan datos duros para señalar las vergüenzas de nuestro consumo?

R: Todavía queda un largo camino, pero los jóvenes vienen con una mentalidad mucho más consciente y más fuerte en cuanto a la protección del ecosistema en general, pero sobre todo del acuático.

Ahora tenemos que seguir impulsándolo. Para eso hacen falta datos. Las cifras hacen fuerza y hay que dárselas a las instituciones para poder actuar desde raíz. En nuestro caso, esa iniciativa para recoger datos no es solo para concienciar, sino para poder actuar desde el origen.

Nuestra idea con esta iniciativa es medir metro a metro la cantidad de toallitas y residuos higiénicos de algunos puntos de los ríos y ver cómo va evolucionando esa contaminación. Asimismo, queremos ver cómo afecta esa basuraleza según las estaciones o con las lluvias fuertes.

Así, podemos saber cuándo es mejor actuar para que se acumule la menor cantidad posible de residuos.

P: El sector cosmético, históricamente, ha dependido del agua, el plástico y los envases. ¿Cómo se defiende a los océanos desde los comités de dirección donde el objetivo principal sigue siendo vender más productos? ¿Dónde está el límite entre el propósito y la cuenta de resultados?

R: Creo que nosotros somos un buen ejemplo. Estamos trabajando para desarrollar fórmulas respetuosas con todo el ecosistema marino, buscando la circularidad de 100% del plástico en nuestros envases y trabajando por proteger la biodiversidad.

El mundo de la belleza no está reñido con el cuidado del mar, como tampoco lo está que las empresas consigan beneficios económicos.

P: Retirar 44 toneladas de residuos en seis años es un gran logro para el proyecto, pero es una gota en el océano si miramos las cifras globales de contaminación. ¿Cómo gestionan la frustración de saber que el ritmo al que limpian los ríos es infinitamente más lento que la aparición de basura?

R: Estamos poniendo todo el empeño en este proyecto, pero no terminamos de llegar. De todas formas, no vamos a parar, no podemos. Somos un granito de arena, pero por algo hay que empezar.

Las cosas están cambiando, pero hay que enseñar más imágenes. Nosotros tenemos la prueba. Todos los años invitamos a los pueblos vecinos de las riberas a conocer sus ríos y, cuando ven el escenario de árboles forrados de toallitas higiénicas, creo que a partir de ese momento cambia sus vidas, no hay que hablar más.

P: En estas recogidas ha participado desde la ciudadanía de a pie hasta S.M. la Reina Doña Sofía. Más allá de la foto institucional, cuando una alta directiva como usted pisa el barro del río Jarama o el Turia, ¿qué es lo que más le escandaliza de lo que encuentra allí?

R: La imagen es aterradora. Creo que, como cada uno tiene su realidad individual de lo que sucede en su casa, pocas veces vemos el impacto masivo de esas pequeñas gotas que van hacia el reciclaje o no. Entonces, de repente, ves escenarios blancos plagados de toallitas con raíces de árboles tapadas.

P: Insisten profundamente en el hecho de que lo la basura del río acaba en el mar. ¿Nos falta en España una cultura de visión globa"? ¿Por qué a un ciudadano de Madrid le cuesta entender que tirar una toallita al váter destruye el mar a cientos de kilómetros?

R: Sí, falta cultura de ello. Algo que repetimos muchísimo desde Biotherm en actividades como la limpieza de basuraleza es que el 80% de la contaminación de los mares viene de tierra adentro. Faltan gráficos que visibilicen ese efecto o esa ruta que hacen las toallitas del baño al río y de ahí a los océanos.

Por no hablar de la cadena alimenticia, porque las toallitas que no se descomponen, se transforman en microplásticos, que se quedan en las aguas y en los fangos. Lo mismo pasa con los bastoncillos, que nos encontramos muchos también en los ríos. Los animales acaban ingiriéndolos y así se va introduciendo el plástico en la red trófica de todo el ecosistema fluvial y marino.

P: El lema de la ONU para este año habla de reimaginar una nueva relación con nuestro océano. Si reimaginamos Biotherm a 10 años vista, ¿llegará el día en que la cosmética no deje absolutamente ninguna huella hídrica o de plástico, o eso es una utopía química?

R: Esa es nuestra ambición. Desde Biotherm estamos mejorando nuestras fórmulas para minimizar todos todos los efectos que puedan tener en el medioambiente acuático y vamos a trabajar fuerte para lograrlo.