El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, planta un árbol en Las Peñuelas junto a unos estudiantes.

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, planta un árbol en Las Peñuelas junto a unos estudiantes. Fundación Moeve

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Andalucía convierte la cicatriz del incendio de Doñana de 2017 en un laboratorio vivo de restauración ecológica

La colaboración entre administraciones públicas, fundaciones y organizaciones ambientales ha logrado reforestar 1,1 millones de ejemplares.

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En Andalucía han convertido la cicatriz del gran incendio de Doñana en un laboratorio vivo de restauración ecológica y acción climática compartida. Lo han hecho con la plantación de más de un millón de árboles desde 2022 y el impulso a la recuperación de centenares de hectáreas degradadas en el espacio natural.

El fuego arrasó más de 10.000 hectáreas en el paraje de Las Peñuelas en el verano de 2017, dentro del Espacio Natural de Doñana. La imagen se convirtió en una de las más devastadoras de la historia ambiental andaluza reciente.

Aquel episodio se convirtió en símbolo de la vulnerabilidad de los ecosistemas mediterráneos frente a olas de calor, sequías prolongadas e incendios extremos asociados al cambio climático. Nueve años después, el mismo escenario es el marco elegido para hacer balance del esfuerzo de restauración que suma administraciones públicas, fundaciones y organizaciones ambientales.

​En Moguer, dentro de este proyecto de recuperación, se han reforestado ya 1,1 millones de ejemplares que han contribuido a recomponer el paisaje y la funcionalidad ecológica del espacio.

La iniciativa se enmarca en el programa 'Doñana Renace', coordinado por la fundación ambiental Plant for the Planet, y es uno de los mayores ejercicios recientes de reforestación en un enclave de alto valor ecológico en España.

De todos los ejemplares plantados por el Gobierno andaluz, 630.000 proceden de un convenio con esta fundación y alrededor de 100.000 de otros acuerdos.

La Fundación Moeve es uno de los actores clave de esta restauración. Desde 2022, la fundación ha contribuido con la plantación de 152.300 árboles, de los cuales 85.000 corresponden solo a la campaña de este año, garantizando continuidad y escala al proyecto.

​Gracias a los fondos que canaliza a través de sus distintas vías de financiación, la entidad prevé cerrar la presente campaña habiendo contribuido a la restauración de 454 hectáreas de alto valor ecológico.

Un escenario simbólico

Este martes, el paraje de Las Peñuelas ha sido el escenario de un acto en el que han participado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, un grupo de estudiantes de 1º y 2º de ESO y representantes de Fundación Moeve en el que se ha hecho balance de la recuperación del territorio dañado en 2017.

La elección no es casual: es el mismo lugar donde se instaló la unidad técnica avanzada de Infoca para coordinar la lucha contra el incendio. Hoy, es un mosaico de nuevos árboles que simbolizan la capacidad de renacer del bosque mediterráneo.

Moreno subrayó la necesidad de concienciar y actuar para proteger el patrimonio ambiental andaluz frente a fenómenos cada vez más extremos. El presidente ha recordado que, en materia ambiental, "se destruye muy rápido, pero se construye muy lentamente", y ha reivindicado la iniciativa de reforestación como ejemplo de trabajo conjunto entre administración, entidades sociales y juventud.

​Juventud y corresponsabilidad climática

Uno de los protagonistas del acto fue la juventud como palanca del cambio climático y guardianes de los ecosistemas. La presencia del alumnado se leyó como un ejercicio de educación en corresponsabilidad climática, clave para consolidar las transformaciones que propone la Agenda 2030.

Involucrar a los jóvenes en labores de restauración no solo tiene un impacto inmediato sobre el entorno, sino que refuerza una cultura de cuidado y defensa del territorio que trasciende generaciones.

​Esa dimensión educativa encaja también con la visión de Fundación Moeve, que entiende la biodiversidad como uno de sus ejes prioritarios porque "no existe bienestar social sin ecosistemas sanos", ha dicho su directora, Teresa Mañueco.

Biodiversidad, resiliencia y ODS

El renacer del bosque en Doñana es, para Moeve, una demostración de la resiliencia de la naturaleza cuando se la acompaña con recursos, ciencia y tiempo. "Cuando se la cuida y se la respalda, la naturaleza renace y es muy agradecida", ha destacado Mañueco

La plantación de cientos de miles de árboles en un entorno degradado no solo contribuye a la captura de carbono y a la regulación hidrológica, sino que reconstruye hábitats de los que dependen multitud de especies.

En un espacio tan emblemático como Doñana, la restauración de Las Peñuelas tiene un valor añadido: muestra que las metas de conservación y restauración de los ODS pueden aterrizarse en proyectos concretos, medibles y con impacto visible sobre el territorio.

La combinación de financiación privada, liderazgo institucional y participación social en 'Doñana Renace' ilustra el tipo de alianzas que reclama la Agenda 2030 para acelerar la transición hacia modelos de desarrollo compatibles con los límites del planeta.