Un pollo moribundo con un ala herida en la granja de Lincolnshire, en Reino Unido.

Un pollo moribundo con un ala herida en la granja de Lincolnshire, en Reino Unido. Equalia

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Una ONG denuncia maltrato animal en una granja avícola vinculada a Lidl: pollos “aplastados y atropellados”

Equalia publica un nuevo reportaje de investigación junto a Open Cages tras infliltrarse en una macrogranja en Lincolnshire, en el Reino Unido. 

19 junio, 2023 20:30

Un nuevo reportaje de investigación de las oenegés Equalia y Open Cages, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, revela presuntos casos de maltrato animal en una granja vinculada a la cadena de supermercados alemana Lidl en el condado de Lincolnshire, en Reino Unido, que alberga casi 400.000 pollos y que dispone del certificado de bienestar animal Red Tractor —un sello similar al Welfair español—. 

El vídeo y las imágenes, que se muestran en este periódico en exclusiva, fueron grabadas por el profesor de Filosofía de la Universidad de Lancaster Tom Herok, que se infiltró durante cinco meses el año pasado en la industria avícola del Reino Unido para investigar el bienestar de los ‘pollos franken’ de rápido crecimiento. 

En ellas, se muestran cómo los pollos son aplastados y atropellados hasta la muerte, y cómo los cuerpos se amontonan dentro de las instalaciones. Además, en el reportaje, los trabajadores de la macrogranja afirman que atropellar pollos es una “práctica habitual” y “parte de su trabajo”. En el vídeo, incluso llegan a mostrarse a animales con las patas rotas o con los órganos internos fuera del cuerpo. 

Se trata del quinto reportaje que realizan Equalia tras las investigaciones llevadas a cabo en otros cuatro países europeos: España, Alemania, Italia y Austria. Y, en todos ellos, denuncia la oenegé, las imágenes muestran el mismo patrón de maltrato animal.

“Tras la publicación de cinco reportajes de investigación, podemos afirmar que Lidl ya se enfrenta a una crisis reputacional con alcance mundial por sus bajos estándares de bienestar animal en la cría de pollo”, afirma Julia Elizalde, mánager de campañas de Equalia. 

En todas ellas, además, se crían pollos de crecimiento rápido, en los que la hibridación ha permitido que los animales alcancen un peso de 2,2 kilogramos en 35 semanas, lo que implica un crecimiento cuatro veces más rápido que a mediados del siglo XX, afirman desde la oenegé. El efecto secundario de este proceso son deformidades, problemas respiratorios y paros cardíacos. 

Cuerpos de pollos fallecidos en la macrogranja de Lincolnshire, Reino Unido.

Cuerpos de pollos fallecidos en la macrogranja de Lincolnshire, Reino Unido. Equalia

Por ello, desde Equalia han presentado una denuncia por un “potencial incumplimiento de la ley de bienestar animal, la normativa sobre el bienestar de los animales de granja y la normativa sobre el bienestar de los animales durante el transporte”. “En este reportaje de Reino Unido se observan malas prácticas del personal que pueden constituir hechos delictivos”, añade Elizalde. 

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El caso español 

La investigación en España destapó escenas de maltrato animal en dos granjas: una en el municipio sevillano de Villamanrique de la Condesa y otra en la localidad tarraconense de Roquetas. Ambas, afirman desde Equalia, son suministradoras de varios supermercados de nuestro país y cuentan con el sello Welfair, que en teoría garantiza el bienestar animal. 

Un pollo moribundo en la granja de Lincolnshire, en el Reino Unido.

Un pollo moribundo en la granja de Lincolnshire, en el Reino Unido. Equalia

En el caso del primero, la oenegé afirma que ya ha iniciado un proceso judicial por “presuntos delitos de maltrato animal y contra la salud pública”, así como contra la empresa integradora de transporte de pollo SADA. Aunque, señalan, están a la espera de una nueva fecha para la comparecencia judicial en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción No1 de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) del representante legal de SADA, que se suspendió hace unos días “por motivos desconocidos”. 

No obstante, desde el grupo aseguran que se trata de una afirmación falsa y declaran no haber recibido ningún tipo de denuncia ni haber sido citada a ningún juzgado. 

Por lo pronto, la publicación del reportaje en noviembre permitió que el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA), la entidad que gestiona el certificado independiente Welfair en bienestar animal, condenara de forma pública e inmediata los hechos. 

"A medida que la demanda en bienestar animal aumenta, es esencial favorecer la transparencia más allá de los certificados ya existentes para asegurar que se comparte la información adecuada con los actores sociales, incluidas las personas consumidoras, en las prácticas de bienestar animal”, aseguró Elizalde en noviembre a EL ESPAÑOL

El mapa de los países donde se han destapado escándalos de maltrato.

El mapa de los países donde se han destapado escándalos de maltrato. Equalia

Más compromiso 

Frente a este tipo de problemas, las organizaciones de protección animal insisten en la necesidad de implementar nuevas medidas para establecer un mayor control en las granjas. Entre las diferentes iniciativas está el Compromiso Europeo del Pollo, una iniciativa conjunta de 36 organizaciones de bienestar nacionales y extranjeras, que por el momento han suscrito la mitad de los grandes supermercados de España y más de 350 empresas alimentarias europeas

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Este compromiso tiene por objetivo mejorar los niveles de bienestar animal y seguridad alimentaria a través de diferentes medidas concretas desarrolladas por un equipo científico experto en bienestar animal de la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA, por sus siglas en inglés). Una medida sería, por ejemplo, el uso de razas de crecimiento más lento y natural. 

“Cientos de empresas ya se han comprometido a eliminar las peores crueldades que sufren los pollos, incluida Lidl Francia, a través de su adhesión al Compromiso Europeo del Pollo. Lamentablemente, en la mayoría de países, Lidl se ha quedado atrás y continúa ajeno ante la indignación de sus clientes”, denuncia Elizalde.