Imagen de archivo de un termómetro durante una ola de calor.

Imagen de archivo de un termómetro durante una ola de calor. iStock

Historias

2025 rompió récords de calor: el planeta supera el límite "seguro" de calentamiento global por tercer año consecutivo

El Servicio Cambio Climático de Copernicus confirma que los últimos 11 años han sido los 11 más cálidos desde que hay registros.

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El tercero más cálido. El tercero (consecutivo) en que se ha superado el calentamiento que se considera seguro para la vida humana. 2025, sin duda, ha estado marcado por el número tres. Así, al menos, lo revelan los últimos datos del Servicio de Cambio Climático europeo Copernicus, publicados en la madrugada del 14 de enero.

Los datos recopilados por el programa de la Comisión Europea muestran que 2025 fue 0,01 °C más frío que 2023. Respecto a 2024, el año más cálido jamás registrado, los termómetros cayeron tan solo 0,13 °C.

Así, 2025 se une a otro récord: los últimos 11 años han sido los 11 más cálidos desde que hay registros.

Además, según los cálculos de Copernicus, el promedio de las temperaturas globales de los últimos tres años (2023-2025) ha superado el grado y medio de calentamiento sobre el nivel preindustrial (1850-1900). Es decir, el límite "seguro" para la vida que marca el Acuerdo de París, basándose en evidencia científica, se ha sobrepasado.

El servicio climático europeo asegura que esta es la primera vez que un periodo de tres años consecutivos supera el límite de 1,5 °C.

El periodo entre 2023 y 2025 ha sido "excepcionalmente cálido", según Copernicus, por dos motivos en concreto. Por un lado, pone de relieve la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, producto de las emisiones humanas continuadas y la reducción de la capacidad de absorción de dióxido de carbono de los disipadores naturales, como los bosques o el océano.

Registro histórico de temperaturas globales.

Registro histórico de temperaturas globales. Copernicus

Por otro lado, fenómenos como El Niño provocaron que las temperaturas de la superficie del mar hayan alcanzado niveles "excepcionalmente altos" en todo el océano. Algo que, matiza Copernicus, se ve agravado por el cambio climático.

Además, enumera otros factores adicionales que contribuyen a este hito histórico de que tres años seguidos se erijan como los más cálidos desde que hay registros: los cambios en las cantidades de aerosoles y nubes bajas y las variaciones en la circulación atmosférica.

2025 en datos

El año pasado, la temperatura del aire sobre las zonas terrestres globales fue la segunda más cálida, hasta el punto en que la Antártida registró su temperatura anual más cálida de la historia y el Ártico, la segunda más cálida.

En concreto, el aire en superficie fue 1,47 °C superior al nivel preindustrial, tras los 1,60 °C registrados en 2024, el año más cálido de la historia. Además, la media de la temperatura terrestre superó en varias ocasiones los 1,5 °C de referencia.

Las estimaciones de Copernicus aseguran que el nivel actual de calentamiento global a largo plazo es de alrededor de 1,4 °C por encima del nivel preindustrial. Al ritmo de hoy, se podría superar de manera definitiva los 1,5 °C que marca el Acuerdo de París a finales de esta década. Esto es, alerta la Comisión Europea, "más de una década antes de lo previsto".

Condiciones excepcionales

Así se confirma que "Europa y el mundo se encuentran en la década más cálida jamás registrada", indica Florian Pappenberger, director general del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), que colabora en el análisis de Copernicus.

Y es que, según Copernicus, en 2025, la mitad de la superficie terrestre mundial experimentó más días de lo habitual con un estrés térmico intenso. Es decir, con una temperatura percibida de 32 °C o más. Algo que, tal y como recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la primera causa de muerte relacionada con el clima a nivel mundial.

En zonas secas y con viento, las altas temperaturas contribuyeron, además, a la propagación e intensificación de incendios forestales "excepcionales", que producen carbono, contaminantes atmosféricos tóxicos como partículas en suspensión y ozono, lo que repercute en la salud humana.

Esto se pudo ver en algunas partes de Europa, como España, que experimentaron sus mayores emisiones anuales totales por incendios forestales, además de en América del Norte.

Copernicus afirma también que las "condiciones excepcionales" de 2025 se produjeron en un año marcado por "fenómenos extremos notables" en muchas regiones, entre los que destacan olas de calor récord, tormentas severas en Europa, Asia y Norteamérica, e incendios forestales en España, Canadá y el sur de California.