Imagen de archivo de la cabalgata de Reyes de Barcelona.

Imagen de archivo de la cabalgata de Reyes de Barcelona. EFE

Historias

Comprar el roscón en la panadería del barrio o utilizar confeti biodegradable: así se celebran los Reyes más 'eco'

Pequeños gestos pueden hacer que los últimos coletazos de la Navidad sean mucho más sostenibles y respetuosos con el planeta y con el tejido social de los municipios.

Más información: Más experiencias y regalos prácticos: estas son las claves de los expertos para comprar 'con cabeza' en Reyes y Rebajas

Raquel Nogueira
Publicada

El día más especial del año está a la vuelta de la esquina. En la tarde del lunes 5 de enero, los niños —y muchos adultos— de toda España saldrán a la calle a recibir a sus majestades los Reyes Magos de Oriente. Esa misma noche, Melchor, Gaspar y Baltasar recorrerán los hogares del país y marcarán, así, el final de las Navidades.

En Reyes, la ilusión infantil de grandes y pequeños suele eclipsar otras preocupaciones, que no por ello desaparecen.

Sin embargo, en un contexto de crisis climática y conciencia social y medioambiental, son muchos los ayuntamientos y las familias que ya han reformulado los festejos del 5 y 6 de enero para reducir su impacto ecológico.

Y es que son muchos los pequeños gestos que pueden transformar estas fiestas en un evento sostenible sin perder por ello la magia o las tradiciones.

Desde ENCLAVE ODS, realizamos un repaso a esas acciones sencillas que contribuyen a que los Reyes Magos emprendan su viaje de vuelta a Oriente con la conciencia limpia y la tranquilidad de ser cada año más eco.

Cuanto más cerca, mejor

La mesa es la base de las celebraciones hogareñas de Reyes. Y ahí empieza, además, la sostenibilidad. Evitar el desperdicio de alimentos es lo primero en lo que se piensa cuando se habla de circularidad. Y es vital, claro está.

Pero un gesto de lo más sostenible es apostar por los productos locales y de kilómetro cero. Esta norma es esencial tanto para la compra de regalos como para la elección del tradicional roscón de Reyes: apostar por los comerciantes del barrio antes que por las grandes superficies o plataformas hace estos días más eco a nivel social y medioambiental.

Vamos, que el consejo de sus majestades los Reyes Magos es claro: vaya a la panadería o pastelería del barrio y así mata dos pájaros de un tiro; evite la bollería industrial y apoye al pequeño comercio.

Además, los productos industriales suelen implicar largas cadenas de transporte refrigerado y un uso intensivo de envases plásticos difíciles de reciclar.

Más 'furoshiki', menos CO₂

Esta filosofía de consumo responsable se extiende a los regalos. Según datos sobre el impacto global de la Navidad, el consumo de energía y la compra de bienes disparan las emisiones de CO₂, que llegan a alcanzar promedios de hasta 96 kg por persona durante estas fechas.

Optar por juguetes fabricados con materiales sostenibles (madera certificada, caucho natural) o regalar experiencias en lugar de objetos físicos ayuda a mitigar la generación de residuos.

Asimismo, la tendencia del furoshiki (técnica japonesa de envolver con tela) o el uso de papel reciclado está ganando terreno frente a los papeles de regalo metalizados o plastificados, que a menudo no son reciclables.

Cabalgatas de 10

Pero Reyes no va sólo de roscones y regalos. El momento más esperado del año es siempre la cabalgata que recorre todas las ciudades y pueblos de nuestro país. Un evento que, por cierto, ha estado históricamente asociado a una generación masiva de residuos.

En ciudades como Sevilla, los servicios de limpieza han llegado a recoger hasta 24.000 kilos de basura tras el paso del cortejo, gran parte compuesta por envoltorios de caramelos y plásticos de un solo uso.

Para combatirlo, diversos municipios están implementando medidas drásticas. Pamplona, por ejemplo, ha introducido envoltorios biodegradables y compostables para sus caramelos. Así se evita que miles de microplásticos acaben en el alcantarillado, a pesar de que supone un coste adicional.

Del mismo modo, se está priorizando la calidad sobre la cantidad: lanzar menos productos pero de mayor valor o utilidad reduce la cantidad de artículos que terminan pisados y desechados en la vía pública.

Otro elemento clásico que no puede faltar en ninguna cabalgata también se está renovando: el uso de confeti biodegradable (fabricado con papel de arroz o materiales solubles) está sustituyendo al tradicional que incluía elementos metalizados o de plástico.

Descarbonizar hasta los camellos

La huella de carbono de la cabalgata no solo viene de los residuos… y en la movilidad está la clave. Sustituir los tradicionales tractores de combustión por vehículos eléctricos o híbridos para tirar de las carrozas es una tendencia en alza.

Gaspar en la cabalgata de Cruz de Humilladero.

Gaspar en la cabalgata de Cruz de Humilladero. Paula Tejada

Esto no sólo elimina las emisiones directas de gases de efecto invernadero, sino que mejora la calidad del aire que respiran los asistentes, especialmente los niños que se encuentran a la altura de los tubos de escape.

En los casos donde la electrificación total no es viable, ciudades como Cartagena han optado por el uso de biodiésel o combustibles procedentes de aceites reciclados. Esto logra reducir hasta un 90% las emisiones respecto al gasóleo convencional.​

Cabalgata para todos

Pero la sostenibilidad no va sólo de medioambiente. La perspectiva social es clave para que los Reyes Magos sean lo más 'verdes' posible.

De ahí que sea tan importante incorporar, por ejemplo, tramos silenciosos en las cabalgatas, como están haciendo ya en Dos Hermanas (Sevilla). En ellos, se apaga la música y se eliminan los ruidos estridentes, lo que permite que personas con hipersensibilidad auditiva o Trastorno del Espectro Autista (TEA) puedan disfrutar de la fiesta.