Shamori, de 15 años, se enfrenta a la dura realidad del matrimonio infantil precoz.

Shamori, de 15 años, se enfrenta a la dura realidad del matrimonio infantil precoz. Fahad Ahmed UNICEF Mir Jan Muhammad, Mirpurkhas, Sindh (India)

Historias

5 países donde prevalece (y sigue estando permitido) el matrimonio infantil

Shamori, Barira, Sonjida, Rahaf y Asmaa: todas ellas han estado en riesgo por matrimonios forzados con hombres adultos. 

27 marzo, 2024 02:13

Shamori tiene 15 años y está casada. Ella es uno de los 640 millones de niñas y mujeres que, según las estimaciones más recientes de UNICEF, han vivido o viven en matrimonios infantiles. Es decir, son menores de edad que están esposadas de manera formar o informal con otros menores o con un adulto. 

A menudo, las niñas y las mujeres en estas situaciones se ven afectadas por embarazos forzados, abortos o esterilización femenina (en forma de mutilación genital). UNICEF esboza un perfil: tienen un bajo nivel educativo y están más inclinadas a aceptar los roles de género patriarcales

Aunque no se contempla como un derecho per se, existen numerosas disposiciones en documentos aprobados por los gobiernos del mundo para poner freno esta lacra. La alusión más directa se encuentra en el artículo 16 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que establece que "los esponsales y el matrimonio de niños no surtirán efecto legal alguno y se tomarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para contraer matrimonio…".

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Y además, la necesidad del consentimiento "libre y pleno" para los esposos y esposas está recogida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos: no lo es cuando una de las partes no tiene la madurez suficiente. En el caso de la primera, 189 son los Estados que la han endosado, mientras que la segunda (y de manera indivisible) es la ha adquirido un carácter primordial en el derecho internacional. No obstante, contar con estas normativas internacionales no significa que la práctica del matrimonio infantil haya desaparecido

1. Shamori (India)

Shamori, la joven originaria del pueblo de Mir Jan Muhammad (Mirpurkhas, Sindh, India), perdió hace unos meses a su bebé 15 días después de su nacimiento. En la India, según la última Encuesta Nacional de Salud Familiar, al menos el 7% de todas las mujeres de entre 15 y 19 años comenzaron a tener hijos en 2019-21. 

Estos datos, que distan mucho de los que se pueden encontrar en países occidentales, responden a cuatro factores interrelacionados: el matrimonio precoz, la escolarización, la situación socioeconómica y el acceso a métodos anticonceptivos. La edad legal para contraer matrimonio en la India, regulada por la Ley de Prohibición del Matrimonio Infantil de 2006, es de 18 años para las mujeres (sin excepciones) y de 21 años para los varones.

No obstante, el 25% de las mujeres indias de entre 15 y 29 años se casaron antes de cumplir los 18. Esta cifra es superior en estados como Bengala Occidental (42%), Bihar (40%) y Tripura (39%). Según Girls Not Brides, existen algunos frenos para la aplicación efectiva de esta norma. "Las normas sociales patriarcales (...) y las leyes consuetudinarias basadas en la religión son un obstáculo importante para acabar con el matrimonio infantil en la India", explican desde esta entidad. 

El perfil de las niñas y mujeres que terminan casándose antes de su dieciocho cumpleaños en la India es claro (y coincide con el que esbozaba el programa de la ONU para la infancia): pobres, de zonas rurales y con poca o ninguna educación. De acuerdo con UNICEF, una de cada tres novias infantiles del mundo vive en la India; es, así, el país donde más incidencia tiene el matrimonio infantil. 

2. Barira (Níger)

Barira Mamoudou y su hija Jamilla.

Barira Mamoudou y su hija Jamilla. Frank Dejongh UNICEF Diffa, Níger

Barira es una joven de 18 años de Diffa, una ciudad al sudeste de Níger. Esta joven pudo casarse por amor, después de haber sido víctima de un matrimonio forzado. “Tenía 14 años y estaba en la clase CM2 cuando un día, después de clase, mi padre me dijo que había encontrado un hombre que se quería casar conmigo”, relata la joven a UNICEF.

“Tenía miedo y empecé a llorar. Lo recuerdo muy bien. Pero mi padre me dijo que si no me casaba abandonaría a mi madre y a mis hermanas”. Barira estaba en una situación muy vulnerable. O se casaba o su padre abandonaría a su familia. “Era una niña y no sabía qué hacer, así que accedí”.

Su exmarido, un hombre mayor, la maltrató y abusó de ella. “Fui maltratada y abusada por mi marido, un hombre mayor y me escapé. Cuando estaba en la calle tumbada, llorando, una mujer me ayudó y me acompañó a comisaría”. Así pudo salir de esa situación.

Finalmente, condenaron a prisión a su exmarido y su padre terminó abandonando a su madre. Cuando ocurrió eso, Barira estaba embarazada, pero no lo sabía. Su hija Jamilla nació y en 2021 se casó con un hombre que había conocido en su vecindario.

En Níger, el 76% de las jóvenes se casan antes de los 18 años y el 28% lo hace antes de los 15 años —según datos de 2012, sin que se hayan recogido otras estadísticas desde entonces—. Este país saheliano tiene, presuntamente, la mayor tasa de prevalencia de matrimonio infantil de todo el mundo.

Bajo la legislación nacional, en este país africano, la edad mínima legal del matrimonio son los 15 años para las mujeres y 18 para los hombres. Sin embargo, los menores pueden casarse con el consentimiento de los padres.

Uno de los testigos de la situación del matrimonio infantil en el país fue la directora ejecutiva de Save The Children, Inger Ashing: "Sabemos que la pobreza está vinculada a tasas más elevadas de matrimonio infantil. Sabemos que Níger se enfrenta a múltiples retos, como la crisis alimentaria, la llegada de refugiados de países vecinos y las consecuencias del cambio climático. Pero podemos hacer más enseñando a las niñas otras formas de ganarse la vida y animando a los hombres a apoyarlas", dijo hace un año tras una visita al país africano.  

3. Sonjida (Bangladés)

Sonjida, una joven rohinyá.

Sonjida, una joven rohinyá. UNICEF

Sonjida, una joven rohinyá del campamento de refugiados Hakimpara (Bangladés) tenía 15 años cuando se casó. Su esposo tenía 75 años. “Antes de casarme, no pensaba en el matrimonio”, explica la joven. La pobreza fue la principal razón que la forzó a contraer matrimonio: “Eramos pobres, por esa razón tuve que casarme con este hombre mayor”.

Sojinda se quedó embarazada. “Me preocupo por qué haré cuando se muera. ¿Cómo cuidaré de mi bebé?". En los campamentos de refugiados de los rohinyás, la falta de servicios educativos y de trabajo conduce a que muchas familias decidan casar a sus hijas e hijos. Aunque, generalmente, la comunidad de los rohinyás ve el matrimonio infantil como algo desaconsejable y asociado con un estatus bajo. 

En Bangladés, el 59% de las niñas se casa antes de los 18 años y el 22% lo hace antes de los 15. Es el cuarto país con mayor prevalencia de matrimonios infantiles en niñas, y el segundo país en términos absolutos con 4.382.000 niñas esposadas.

La edad legal mínima para casarse son 18 años para las mujeres y 21 para los hombres. Sin embargo, la Ley de Restricción del Matrimonio Infantil de 2017 incluye un vacío legal por el cual una corte puede permitir “en casos especiales” —para niños y niñas— el matrimonio infantil.

Existe preocupación por que este vacío permita que las mujeres menores de 18 años víctimas de violaciones se casen con los violadores para evitar el estigma y la vergüenza que van asociados con ese delito.

4. Rahaf (Líbano)

Rahaf, una refugiada siria en el Líbano.

Rahaf, una refugiada siria en el Líbano. Diego Ibarra Sánchez UNICEF Bone, Indonesia

Rahaf es una refugiada siria asentada en un refugio temporal en Arsal, Líbano. Fue forzada a casarse a los 13 años. Tras dejar la escuela, se quedó embarazada. Su esposo la abandonó y se llevó a su hijo con él.

Según los datos más recientes, recogidos por UNICEF entre 2015 y 2016, antes de que estallara la crisis que vive el país, el 6% de las niñas libanesas se casan antes de los 18 años. Y las niñas refugiadas en Líbano son particularmente vulnerables a los matrimonios infantiles.

Líbano no tiene ninguna edad legal mínima para el matrimonio ni tampoco dispone de ningún código civil que regule los matrimonios. En su lugar, los tribunales religiosos han dispuesto una edad mínima de 15 años para casarse, basada en 15 leyes sobre estado civil. Por tanto, la edad mínima de matrimonio depende de la adscripción en el registro civil a uno de los 18 grupos religiosos reconocidos. 

5. Asmaa (Yemen)

Asmaa, una joven yemení.

Asmaa, una joven yemení. Motaz Fuad UNICEF Dhamar, Yemen

Asmaa iba a convertirse en otra víctima más del matrimonio infantil. Pero afortunadamente su familia fue disuadida de obligarla a casarse. La joven Asmaa desea que otros padres pudieran apoyar el deseo de sus hijas de finalizar sus estudios y no forzarlas a un matrimonio temprano.

Según un informe de 2019 del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en Yemen hay 4 millones de niñas casadas antes de los 18 años. Dentro de este grupo, 1,4 millones se casaron antes de cumplir los 15 años. Según UNICEF, la tasa de prevalencia del matrimonio infantil ha cambiado significativamente desde que estallara el conflicto en 2014 en el país.

El matrimonio se ha convertido en un mecanismo de protección y de sustento para las familias. No existe edad mínima legal para el matrimonio. Tal como recoge el portal de la oenegé Girls Not Brides, en 2009, el gobierno yemení intentó definir la edad mínima para contraer matrimonio con el fin de proteger a los niños del matrimonio precoz. Fue redactado y aprobado por el Consejo de Ministros.

Sin embargo, debido al golpe de Estado no entró en vigor. El Comité Legislativo de la Sharia del gobierno yemení ha bloqueado los intentos de fijar una edad mínima, alegando que cualquier ley que sería contrario a la ley islámica.