Una persona en silla de ruedas durante las inundaciones de mayo en Afganistán.

Una persona en silla de ruedas durante las inundaciones de mayo en Afganistán.

Historias

Las personas con discapacidad, a la cola de los planes de rescate frente a escenarios de clima extremo

La mayoría de los compromisos climáticos ignoran la vulnerabilidad de las personas con discapacidad en momentos de emergencia.

13 junio, 2022 02:09

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Varios pueblos del norte de Italia, cercanos al lago Como, llevan varios días sumidos en una catástrofe. Por sus calles se han formado auténticas avalanchas de barro e inundaciones que han afectado a innumerables viviendas. Sus habitantes ya empiezan a notar los estragos de un cambio climático que es cada vez más voraz.

Pero, ¿qué ocurre cuando estos eventos –que son cada vez más frecuentes– afectan a una población vulnerable a la que las propias administraciones no protegen? Esto es lo que se ha preguntado un estudio publicado por investigadores de la Universidad McGill, en Canadá.

Los autores han analizado si los diferentes países contemplan las necesidades de las personas con discapacidad cuando elaboran sus planes de lucha frente al cambio climático y los resultados han revelado una de las realidades más invisibles de las políticas del clima.  Las administraciones, en lo que tiene que ver con hacer frente al clima extremo, no cuentan con las personas más vulnerables y, en particular, con las personas con discapacidad.

Sébastien Jodoin, profesor de la Universidad McGill en Canadá y coautor del informe, asegura a The Guardian que “el sistema les ha ignorado”, a pesar de que son un grupo de población que es especialmente vulnerable a los impactos del cambio climático.

Como recoge el diario británico, esto no es algo nuevo. Los eventos extremos han existido siempre, y las personas con discapacidad –sobre todo las que tienen limitaciones físicas– han enfrentado enormes problemas. Como, por ejemplo, cuando con el huracán Katrina de 2005, en Estados Unidos, muchos se vieron afectados de manera desproporcionada, porque sus necesidades se pasaban por alto o se ignoraban.

En el momento de una evacuación de emergencia por inundación, la persona en silla de ruedas, por ejemplo, no cuentan con un transporte accesible para ellas. O por ejemplo, aquellos con problemas de audición o de vista, tampoco pudieron acceder a la información necesaria pertinente a su seguridad. 

Estas son algunas de las denuncias que trasladó el Consejo Nacional sobre Discapacidad (NCD, por sus siglas en inglés) al Congreso de los Estados Unidos tras comprobar la discriminación que sufrieron estas personas cuando llegaron los huracanes de Rita y Katrina. A pesar de ello, en episodios similares posteriores, los errores volvieron a cometerse.

Foto de archivo tras el paso del huracán Katrina en Nueva Orleans.

Foto de archivo tras el paso del huracán Katrina en Nueva Orleans. EFE

Su lugar en las promesas climáticas

Ahora, con los compromisos climáticos de los países en las manos, los investigadores han vuelto a comprobar que este colectivo sigue siendo el gran olvidado. Estos documentos, conocidos como NDC (contribuciones determinadas a nivel nacional), cuentan con este requisito. Es decir, “obligan” a los países a contemplar la situación de las personas con discapacidad.

Sin embargo, sólo 35 de los 192 que firmaron el Acuerdo de París contra el cambio climático hacen referencias a este colectivo. Pero, además, sólo 45 hacían referencia a ellos en cualquier política o programa nacional para la adaptación.

España, aunque no incluye a las personas con discapacidad en sus NDC, sí que las incluye en sus planes de adaptación, como Alemania o Corea del Sur. Sin embargo, las principales economías del mundo, como Estados Unidos, China, Japón o Reino Unido, no establecen ninguna mención.

Como recoge la investigación, son los países menos desarrollados los que más mencionan a las personas con discapacidad. De los 45 que las incluían en sus planes de adaptación, sólo 15 eran estados desarrollados.

Naciones Unidas también ha llegado a alertar sobre este asunto. Es un hecho: las personas con discapacidad son uno de los colectivos más expuestos al drama que generan eventos climatológicos extremos como un incendio o una inundación.

Desde la organización señalan que aún existe una falta  de accesibilidad en los sistemas de emergencias ante desastres climáticos, lo que atenta contra los derechos y salud de las personas con discapacidad. También de otro tipo de personas, como por ejemplo los enfermos de esquizofrenia, que tienen una tasa de mortalidad hasta 50 veces mayor que el resto de la población. Por su medicación, son más sensibles a los cambios de temperatura.

Por todos estos motivos, los investigadores del estudio llaman la atención de gobiernos y administraciones. Ante un escenario de cambio climático y de eventos extremos cada vez más intensos y frecuentes, deben prepararse para proteger a los más vulnerables.