Lagunas de Ruidera.
Lagunas de Ruidera: un oasis turquesa con zonas de baño, deportes acuáticos y rutas en el corazón de Castilla-La Mancha
El parque natural se extiende a lo largo de 30 kilómetros y marca la frontera entre las provincias de Ciudad Real y Albacete.
Más información: El proyecto del Gobierno de Castilla-La Mancha que supondrá la ampliación de las Lagunas de Ruidera
En el corazón de la llanura manchega ocurre un milagro natural: quince lagunas de aguas turquesas conectadas por cascadas y saltos que conforman la "playa de interior" más espectacular de España.
Las Lagunas de Ruidera son un parque natural protegido de más de 3.700 hectáreas que se extiende a lo largo de 30 kilómetros y marca la frontera entre las provincias de Ciudad Real y Albacete.
Para acceder a este sitio natural de interés nacional desde Madrid o Ciudad Real se llega por la N-IV hasta la localidad de Manzanares y desde aquí por la carretera N-430 pasando por La Solana, Alhambra y Ruidera.
Lagunas de Ruidera.
Los 15 humedales se disponen como peldaños de una escalera con una diferencia de altura de 120 metros entre el primero y el último, un fenómeno solo comparable en Europa a los Lagos de Plitvice en Croacia (Patrimonio de la Humanidad).
Un sistema de canales naturales y pequeños arroyos alimentados por el acuífero 24, uno de los más grandes de España, alimentan estas lagunas. Con sus aguas cristalinas y un entorno rodeado de vegetación, conforman un destino ideal para los amantes del senderismo, el kayak, la fotografía, el turismo ecológico y la observación de aves.
Para entender su funcionamiento, este oasis en mitad de la Mancha se divide en tres sectores:
- Lagunas Altas (Blanca, Concejo y Tomilla): situadas a más de 800 metros de altitud.
- Lagunas Intermedias (de la Tinaja a la Batana): se alimentan de los reboses superficiales.
- Lagunas Bajas (Colgada y del Rey): son las más estables y profundas (hasta 25 metros). Retienen el agua incluso en sequías gracias a sus materiales impermeables, garantizando el baño y la navegación durante gran parte del año.
La Junta de Comunidades ha desarrollado una ruta al completo de Ruidera en el portal oficial www.turismocastillalamancha.es.
En la sección Naturaleza, el usuario encontrará un profundo análisis de los servicios, actividades y características biológicas de este impresionante enclave.
La temporada oficial de baño se establece del 1 de junio al 30 de septiembre. Lagunas como la del Rey, Colgada, Santos Morcillo o la Salvadora cuentan con áreas habilitadas.
Para evitar la saturación, la Junta de Comunidades suele habilitar servicios de transporte público que conectan las zonas de recreo con los municipios de Ruidera y Ossa de Montiel.
Este es un parque natural para "vivirlo", su orografía permite una oferta de ocio líder en el interior de la Península Ibérica:
- Deportes de remo: Las aguas mansas de las lagunas permiten disfrutar del kayak, el paddle surf y el piragüismo. La navegación motorizada está prohibida.
- Fotografía de naturaleza: la belleza de los humedales, las cascadas y la fauna y vegetación local hacen de este lugar un sitio perfecto para los aficionados al carrete.
- Senderismo: Con más de 100 kilómetros de senderos, destacan rutas como la de la Laguna Blanca o el paraje de El Hundimiento.
Una mujer en kayak en las Lagunas de Ruidera.
Las rutas oscilan entre dos y cinco horas, las cortas son de dificultad baja, ideales para familias, mientras que las más largas y complejas pueden tener una dificultad media o incluso alta.
Dos de las sendas más espectaculares son la del Castillo de Peñarroya cuyo recorrido de 21 kilómetros (solo ida) es bastante llano y es ideal para bicicleta y la de la Laguna Blanca que son ocho kilómetros casi en llanura.
Castillo de Peñarroya en las Lagunas de Ruidera.
Algunos de los recorridos son adecuados para personas con movilidad reducida, pero "es importante comprobar el estado de los caminos antes de la visita", resalta el portal de turismo de Castilla-La Mancha.
Más allá de la opción por la que te decantes, es recomendable llevar ropa cómoda, calzado adecuado, protector solar, suficiente agua y también es útil tener un mapa o GPS. A lo largo de las rutas hay zonas de pícnic y aseos para reponer fuerzas y disfrutar del entorno antes de proseguir la marcha.
Sendero en las Lagunas de Ruidera.
Ruidera es un paraíso de la vida silvestre, es más, está declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y se considera Reserva de la Biosfera. En cuanto a aves, destacan los cormoranes, las garzas, el pato colorado y el Porrón común que conviven con juncos, cañas y plantas acuáticas.
Bajo el agua habitan peces autóctonos como el barbo cabecicorto y plantas catalogadas como especie amenazada como la Utricularia. Fuera de las riberas, las encinas y los pinos cubren la mayoría del paisaje que sirven de refugio para mamíferos como el gato montés, el zorro y la nutria.
Aves en una roca en las Lagunas de Ruidera.
Mención especial merece la Cueva de Montesinos, lugar donde Don Quijote vivió uno de sus sueños más célebres y donde podrás observar formaciones kársticas y una valiosa colonia de murciélagos.
La visita no está completa sin saborear la Mancha. Los municipios del entorno —Argamasilla de Alba, Ruidera, Ossa de Montiel, Tomelloso, Villahermosa e Infantes— conservan platos tradicionales como el pisto, la caldereta de cordero y los quesos de oveja.
En definitiva, las Lagunas de Ruidera son un destino donde el viajero puede nadar en aguas turquesas, explorar cuevas o simplemente dejarse llevar por el sonido de las cascadas y arroyos y los aromas de pino, encina y vegetación ribereña.