Subdelegación del Gobierno en Cuenca.

Subdelegación del Gobierno en Cuenca.

Sucesos

La mochila encontrada junto a la Subdelegación en Cuenca contenía ropa y una botella vacía: "No había explosivos"

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha ha confirmado que fue una "falsa alarma" y que la Policía revisa el objeto sin sospecha grave.

Más información: Susto en Cuenca al aparecer una mochila sospechosa junto a la Subdelegación del Gobierno: "Ha sido una falsa alarma"

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La Policía Nacional activó en la tarde del lunes el protocolo antiterrorista tras localizar una mochila abandonada en las inmediaciones de la Subdelegación del Gobierno en Cuenca. El suceso, que generó momentos de tensión en pleno centro de la ciudad, quedó finalmente en una "falsa alarma" como ya publicó este medio.

Según ha explicado el comisario jefe provincial de la Policía Nacional en Cuenca, Francisco Sánchez, los agentes recibieron un aviso sobre la presencia de una mochila concretamente en la valla situada entre las calles Juan Correcher Y Hermanos Valdés, en pleno centro de la ciudad.

Se trataba de una "mochila-maleta que, en principio, no tenía por qué estar ahí", lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.

La actuación policial se produjo, además, en un contexto de especial vigilancia, ya que España se encuentra actualmente en nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista, en una escala que alcanza hasta el nivel 5.

Seguridad ciudadana

Este hecho fue determinante a la hora de aplicar todas las medidas preventivas previstas para garantizar la seguridad ciudadana. Siguiendo el procedimiento habitual, la Policía acordonó la zona en torno a la mochila y evacuó a las personas que se encontraban en los edificios cercanos.

Paralelamente, se dio aviso a los especialistas en desactivación de explosivos (TEDAX), que son los encargados de inspeccionar este tipo de objetos sospechosos mediante técnicas específicas y equipos de alta precisión.

Los TEDAX, desplazados desde Madrid, examinaron la mochila y comprobaron que en su interior no había ningún tipo de material explosivo. De este modo, se descartó cualquier riesgo para la población y se confirmó que se trataba de una falsa alarma.

Fuentes de la Delegación del Gobierno han confirmado a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha que no existe por el momento ninguna sospecha grave en torno a este suceso.

Asimismo, han señalado que los agentes continúan revisando el contenido de la mochila y analizando las circunstancias en las que apareció, mientras se mantienen abiertas varias hipótesis sobre su origen.

En cuanto al contenido, Sánchez ha indicado que en el interior de la mochila había una botella de plástico vacía y "algo de ropa". En este sentido, ha apuntado que "posiblemente la sacaron de los contenedores que hay enfrente para llevársela y luego vieron que no y la dejaron ahí tirada".

Falsa alarma

Así lo ha reafirmado el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabeido, quien ha confirmado que la mochila sospechosa localizada junto a la Subdelegación del Gobierno en Cuenca fue, “afortunadamente, una falsa alarma”, sin que existiera riesgo para la población.

Según ha explicado, el objeto fue detectado en una pared y, ante la posibilidad de que pudiera entrañar peligro, se activaron todos los protocolos de seguridad con la intervención de Policía, Guardia Civil, bomberos y especialistas TEDAX desplazados desde Madrid.

El delegado ha detallado que en su interior había "algunos objetos que no tenían ninguna importancia", principalmente vestuario, y ha indicado que no se encontró documentación relevante.

Asimismo, ha agradecido la actuación de los efectivos desplegados y ha llamado a evitar alarmismos: "No hay que crear falsas alarmas porque tampoco existen".

Por su parte, la Policía Judicial y la Brigada de Información mantienen abierta una investigación para esclarecer quién pudo dejar la mochila en ese lugar.

Entre las hipótesis que se barajan se encuentra tanto un posible descuido como el abandono deliberado tras recogerla de los contenedores cercanos, sin que por ahora haya indicios de intencionalidad delictiva.

Según ha insistido el comisario, el principal problema de este incidente no era el contenido de la mochila, sino el lugar en el que fue encontrada, junto a un edificio institucional y en un contexto de alerta elevada.

Con todo, Sánchez ha reiterado que en este tipo de casos es necesario actuar con la máxima cautela y siguiendo los procedimientos establecidos, especialmente en el actual nivel de alerta, para garantizar la seguridad.