Juan Tamariz en su ultima actuación en el Teatro de Rojas de Toledo.

Juan Tamariz en su ultima actuación en el Teatro de Rojas de Toledo. Cedida

Sociedad

Juan Tamariz y su historia de amor con Toledo: desde la perdiz hasta la "resurrección" de El Greco con Anthony Blake

"Su última actuación en un teatro fue en el Rojas de Toledo en 2022", explica Woody Aragón.

Más información: Muere a los 83 años el mago Juan Tamariz, gran símbolo del ilusionismo en España

Publicada
Actualizada

En un "abracadabra", Juan Tamariz se ha despedido a los 83 años dejando un vacío imborrable en el ilusionismo mundial. Desde Toledo su pérdida se siente como quien despide a un amigo de la casa.

Aunque su vida cotidiana transcurrió en Madrid, el maestro de la cartomagia mantuvo una historia de amor con la ciudad imperial durante más de 50 años. Un vínculo que no se puede entender sin dos grandes magos toledanos como Fernando Pelayo y Woody Aragón, que atienden a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

"A Juan le apasionaban las leyendas toledanas, la tradición de la alquimia, la cábala y todo ese pasado medieval que históricamente se conocía fuera como «las artes toledanas»", rememora Pelayo sobre las primeras visitas del conocido mago a Toledo en los años setenta.

De izquierda a derecha los magos toledanos Woody Aragón, Fernando Pelayo y Luis de Toledo junto a Juan Tamariz en Toledo.

De izquierda a derecha los magos toledanos Woody Aragón, Fernando Pelayo y Luis de Toledo junto a Juan Tamariz en Toledo. Cedida

La perdiz toledana y el síndrome de Stendhal

Tamariz era un apasionado de la gastronomía y, cada vez que pisaba la capital regional, no perdonaba en probar la perdiz toledana o las carnes de caza como el venado. Pelayo conserva con especial cariño una anécdota que evidencia esa conexión entre el ilusionista y la ciudad de las tres culturas.

Reunión de magos en el Restaurante El Catavinos de Toledo

Reunión de magos en el Restaurante El Catavinos de Toledo Cedida

"Una vez trajo de visita a un prestigioso mago norteamericano. Paseando por el Casco Histórico, el estadounidense empezó a sentirse mareado. Confesó que estaba sufriendo el síndrome de Stendhal ante tanta belleza. Juan lo contaba siempre con un orgullo enorme".

Ese sentimiento de pertenencia llevó a Tamariz a empeñarse en convertir el municipio toledano en sede del Congreso Nacional de Magia en 1990. De aquella cita nació una de sus obras ilusionistas más recordadas.

El Greco y la "cabina espiritista"

"Se le ocurrió decir que íbamos a resucitar a El Greco. El mentalista Anthony Blake hizo del pintor, organizamos un cortejo fúnebre de noche desde el Teatro de Rojas hasta la plaza del Ayuntamiento donde se obró la supuesta resurrección", señala Fernando Pelayo echando la vista atrás.

Toledo fue también el campo de pruebas secreto para sus creaciones. Junto al añorado Pepe Carroll, Tamariz acudió en secreto al restaurante El Catavinos para probar por primera vez ante el público su famosa "cabina espiritista" antes de llevarla a los grandes platós.

Juan Tamariz y Pepe Carrol en el Restaurante El catavinos de Toledo, realizando por primera vez con público La Cabina Espiritista.

Juan Tamariz y Pepe Carrol en el Restaurante El catavinos de Toledo, realizando por primera vez con público "La Cabina Espiritista". Cedida

Además era habitual verle por el mítico bar Abra Cadabra, el local de magia fundado por Pelayo y Luis de Toledo en la calle Real. Durante toda su trayectoria, Juan Tamariz, como licenciado en Ciencias Físicas, combinó sus conocimientos con su desparpajo y su inconfundible «¡Chan-tatachán!».

Ese bagaje enciclopédico fue el que Tamariz decidió regalar, sin pedir nada a cambio, a las nuevas generaciones. Ahí fue donde la llave de la magia toledana pasó de Fernando Pelayo a un jovencísimo Emilio de Paz Aragón (Woody Aragón).

Juan Tamariz en Casa Aurelio.

Juan Tamariz en Casa Aurelio. Cedida

"Tenía 15 años cuando me colé en el Teatro de Rojas y vi a Tamariz por primera vez", relata Woody. Con 19 recién cumplidos, en un festivo de San Ildefonso, Pelayo se llevó a Woody a Madrid y le presentó formalmente al maestro.

"Ahí descubrí que Juan hacía algo maravilloso: todos los lunes se juntaba con siete u ocho magos jóvenes y pasaba la noche entera enseñándonos magia. Lo hacía por pura generosidad", apunta.

Durante más de 12 años, Woody Aragón realizó una "peregrinación" semanal cada lunes desde Toledo a Madrid para absorber la filosofía de Tamariz, forjando una amistad íntima que se tradujo en veranos compartidos, viajes y proyectos profesionales.

Adoraba la estación de tren

Recuerda una broma cariñosa de Juan. "Siempre decía que todos los magos de Toledo eran calvos y con barba". Cada vez que Tamariz pisaba tierras toledanas intentaba hacerlo desde un tren. "Le fascinaba la estación de Santa Bárbara. Quería llegar solo para pararse a admirar el techo de madera", recuerda Woody.

El destino reservaría para la ciudad imperial el broche de oro a su carrera sobre los escenarios. "La última actuación de Juan Tamariz en un teatro fue en el Teatro de Rojas de Toledo en 2022", subraya.

Tras ingresar en una residencia hace un año, la vida del maestro se apagó este pasado martes. La noticia ha desolado a la comunidad mágica, pero desde la capital de Castilla-La Mancha ya preparan el tributo que merece.

El 20º aniversario del festival Toledo Ilusión, que se celebrará del 30 de octubre al 1 de noviembre, dedicará su edición de forma íntegra a la memoria del genio. "Es pura casualidad que el festival que él impulsó cumpla 20 años justo ahora. Todo el certamen estará dedicado a él", confirma Woody Aragón.