Desde el servicio de capacitación CECAP nos remiten una carta dirigida a nuestros lectores de alguien que tiene que enfrentarse a la vida con recursos distintos a la mayoría y que está empeñado en superar cualquier reto que se le ponga por delante. Es la emotiva y sincera carta de un luchador que busca mejorar su situación laboral sin que le regalen nada por ser como es. Y es tan humilde que ni siquiera considera necesario dar su nombre. Pero lo damos:Juan Luis Romero.

AHORA SÍ... FORMACIÓN PROFESIONAL

Antes de nada, quería agradecer a EL DIGITAL CLM la oportunidad de poder dirigirme a ti para expresar mi opinión, o contarte una realidad que, quizás es lejana para muchas personas. En esta primera frase, ya hay muchos matices que son tremendamente importantes y que dicen mucho de la sociedad en la que tengo la suerte de vivir.

Lamentablemente esta gran oportunidad que tengo de expresarme no la tienen muchos jóvenes como yo, en distintas partes del mundo. Esta frase, siempre me la repite mi amigo Andrés, acostumbrado a viajar conociendo a muchos chicos como yo, en otros países. Es verdad, soy un afortunado por vivir donde vivo, y aunque hay muchas cosas que todavía necesitan un cambio, el mero hecho de poder expresar mi opinión en un medio como éste, es un avance increíble en el reconocimiento de personas que, aun teniendo algún tipo de discapacidad, nos sentimos parte de nuestra comunidad y capaces de aportar siempre cosas buenas.

Mi nombre no creo que sea lo más importante, soy uno de esos muchos jóvenes que solo desea hacer realidad sus sueños, conseguir sus objetivos, poder afrontar el futuro con seguridad de que puedo compartir y participar en igualdad de condiciones de las distintas oportunidades que pueda ofrecerme mi entorno. Seguro que al leer esto, has pensado “igual que yo”. Efectivamente, seguro que deseamos lo mismo. Pero, aun deseando lo mismo, y teniendo el mismo derecho a conseguirlo, me encuentro con muchas más dificultades a la hora de poder hacer todo lo que te he comentado.

Actualmente tengo 32 años y trabajo en Decathlon dos días en semana; prácticamente lo que cobro lo tengo que gastar en transporte, ya que tengo que coger el autobús desde El Viso de San Juan, al no tener la posibilidad de sacarme el carnet de conducir. Te puedes imaginar que, evidentemente tengo que buscarme la vida para poder conseguir una mayor estabilidad laboral. Estoy algo cansado de pensar que me contratan por el hecho de tener una discapacidad, eso no va conmigo, y puedo decir que con casi nadie de los que vivimos esta realidad. Queremos que se nos reconozca nuestra valía, nuestra capacidad, nuestro compromiso y esfuerzo con el trabajo. En definitiva, que se nos contrate por las mismas razones que te pueden contratar a ti.

Como te decía antes, quiero avanzar y conseguir un empleo que me pueda servir para tener una estabilidad. Es necesario que pueda formarme y aprender un oficio, pero, amigo o amiga, es prácticamente imposible poder hacerlo. Apenas hay ofertas de formación que se ajusten a mis necesidades, y tampoco puedo acceder a las que hay, por que, según el sistema, no cumplo con los requisitos. No te comento nada nuevo, este problema lo tenemos desde hace mucho tiempo, y si te soy sincero empiezo a pensar que a nadie le importa. En el colegio ya me fue imposible titular, tuve lo que llaman una adaptación curricular. Tampoco conseguí lo que se conoce como “Competencias Clave”, es un contenido muy complicado para mí y tampoco tuve muchos apoyos para poder conseguirlo. Finalmente terminé mi formación reglada, ya que se me hizo muy complicada la educación secundaria. Al final, sin titulación ni competencias clave, me encuentro en edad de trabajar, sin poder entrar a ningún curso de formación, ya que justamente estos requisitos son esenciales.

Sin embargo, una de las cosas que nos caracteriza a jóvenes como yo es que no nos rendimos fácilmente y siempre buscamos el cómo avanzar. Se ha creado EDIS, la Escuela de Desarrollo e Innovación Social, que empieza a ofrecer formación profesional a jóvenes, que, como yo, no tienen las mismas oportunidades para acceder a cursos de calidad. Creo que puede ser una gran oportunidad para que este problema, finalmente, pueda tener solución. Sé que todos van a apoyar esta iniciativa, el gobierno, entidades sociales, compañeros, profesionales. Lo creo sinceramente porque pienso que es una buena idea.

En estos momentos, he comenzado a hacer un curso en el que me apoyan en el aula, tengo tutorías personalizadas, cuento con un grupo de personas que me ayudan en el día a día en todo lo necesario, y puedo combinar la teoría con la práctica, donde también tengo un profesional que me ayuda en el puesto de trabajo. Es lo que llaman formación profesional dual. Un año de formación, que sin duda voy a aprovechar. Además, he descubierto la formación E-learning, y me he enganchado total. Quizás creías que era impensable que pudiera hacer algo así, pues tengo que decir que ha sido todo un descubrimiento positivo.

Me despido con el deseo de que, finalmente, jóvenes como yo podamos formarnos profesionalmente. Ojalá en un futuro podamos elegir nuestros estudios de formación profesional, siguiendo un camino lógico en la edad adecuada, sin tener que dar “bandazos” como me pasó a mí. Estoy seguro que lo conseguiremos, por que, como he dicho antes, tengo la suerte de vivir en una región, en una sociedad, que lucha por la inclusión de todos y todas.

Por último, decirte que, efectivamente este artículo no lo he escrito yo. Tuve la suerte de contar con un buen amigo, que me apoyó para poder expresar mis ideas, ya que no se escribir. Esto también demuestra que, con un apoyo sincero y fiel, puedo enfrentarme a cualquier reto. Gracias por creer en nosotros.

Juan Luis Romero