Aula de la Escuela Infantil 'Ana María Matute' de Toledo.

Aula de la Escuela Infantil 'Ana María Matute' de Toledo. E. E.

Toledo EDUCACIÓN

La adjudicataria de las escuelas infantiles de Toledo renuncia: el Ayuntamiento "garantiza" la continuidad del servicio

La empresa rechaza asumir una gestión provisional de pocos meses y el equipo de Gobierno asegura que el curso empezará el 8 de septiembre.

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La empresa que gestiona el servicio de escuelas infantiles municipales de Toledo ha enviado una carta a las familias de los niños matriculados para informarles de su negativa a continuar al frente de las mismas a partir de septiembre. "Hemos comunicado formalmente al Ayuntamiento que no podemos asumir una gestión parcial del curso".

Según ha detallado La Casita de Chocolate SL, "tenemos la responsabilidad de no asumir una fórmula" de carácter temporal y algunos meses de duración "que consideramos organizativamente inadecuada y que no nos permitiría garantizar durante todo el curso las condiciones, el proyecto y la calidad de servicio que siempre hemos ofrecido".

La mercantil que ha ofrecido este servicio educativo durante los últimos 15 cursos en la capital regional asegura que su rechazo no responde a una "falta de voluntad" y relaciona su hipotética continuidad con la apuesta por unas condiciones más estables.

"Estamos dispuestos a continuar durante el curso completo, siempre que exista un marco jurídico y económico viable que permita trabajar con estabilidad, responsabilidad y garantías", han subrayado en su misiva.

Sin embargo, la "disposición" de La Casita de Chocolate "a seguir gestionando las tres escuelas" siempre que la duración mínima alcance un curso choca, según explican fuentes municipales a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, con la situación que la propia compañía ha desencadenado al paralizar —en un primer momento— el proceso de licitación y oponerse —posteriormente— a la vía del contrato temporal.

La propia empresa ha descartado en su comunicado "la fórmula planteada (...) por el Ayuntamiento [que] consiste en una gestión temporal, con una duración máxima aproximada de seis meses o hasta que pueda resolverse el procedimiento de contratación actualmente pendiente".

No obstante, desde el Ayuntamiento de Toledo han insistido en que el "servicio está garantizado", al tiempo que han mostrado su sorpresa por la actitud de quien ha sido gestor de las escuelas infantiles en los últimos años.

Desde el Consistorio acusan al titular de la adjudicataria de "transmitir inseguridad a las familias y los profesores cuando ha sido él quien ha paralizado la licitación", un concurso abierto el pasado mes de abril. Ahora "también parece que se opone a la modalidad temporal".

En las próximas horas, el Ayuntamiento ofrecerá "una respuesta oficial" que tratará de responder a la incertidumbre de las familias ante el inicio del curso escolar, una fecha de la que apenas distan cuatro semanas. Entretanto, el Ejecutivo que preside Carlos Velázquez advierte contra cualquier forma de "presión" y se opone al uso de los progenitorios y de los docentes como "chivos expiatorios".

La intención de la Administración local es que el curso se inicie, como estaba previsto, el 8 de septiembre.

Posibles soluciones

El equipo de Gobierno considera muy probable que alguna de las otras iniciativas que concurrió al proceso recurrido opte por presentarse a la solución de carácter temporal.

La misma idea han manifestado desde la Casita de Chocolate, que ha argumentado en su escrito que "al no aceptar nuestra empresa esa modalidad temporal, se ofrecerá la gestión provisional a otra de las empresas que participaron en el procedimiento de contratación".

Desde esta compañía han recordado que "fuimos quienes pusimos en marcha estos centros, quienes formamos sus equipos y quienes hemos acompañado desde entonces a miles de niños y familias en una de las etapas más importantes de sus vidas. Por eso esta decisión no ha sido fácil".

En cualquier caso, la hasta ahora concesionaria ha mostrado su intención de seguir "colaborando para que la transición que finalmente decida el Ayuntamiento se realice de la forma más ordenada posible y afecte lo mínimo a los niños, a las familias y a las trabajadoras".