Momento de la vista este martes en la Audiencia de Toledo. De los tres acusados, solo una compareció físicamente; el segundo declaró por videoconferencia y el tercero permanece en paradero desconocido.
Así actuaron las "mulas" que estafaron 31.555 euros al colegio Infantes de Toledo: se declaran culpables y sortean la cárcel
La Fiscalía explica que el sistema imita al tráfico de drogas: personas que prestan su cuenta para mover dinero robado sin llegar a la "mafia" que organiza la trama.
Más información: A juicio por saquear 31.555 euros de la cuenta del colegio Infantes de Toledo para invertir en criptomonedas
El banquillo de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo ha servido este martes para retratar un método delictivo que emula al narcotráfico: las "mulas bancarias". El proceso judicial ha sentado a dos de los tres responsables de actuar como el último eslabón para saquear 31.555 euros de las cuentas del colegio concertado Infantes de Toledo capital, un dinero que terminó convertido en criptomonedas para borrar su rastro.
El juicio se ha resuelto mediante un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía y las defensas. Los acusados, M. C. M. y F. A. T. L., han aceptado penas de nueve y seis meses de prisión respectivamente tras reconocer su culpabilidad en la estafa informática perpetrada en 2020.
Al carecer de antecedentes y ser la condena inferior a los dos años, ambos han evitado el ingreso en la cárcel, condicionado a no volver a delinquir en los próximos 24 meses.
La Fiscalía ha comparado la estructura de estas redes con la del tráfico de sustancias. "Se coge a quien lleva la mercancía, pero casi nunca a la gran mafia", argumentó el fiscal tras la vista.
En este engranaje, el "mulero" es la pieza que se expone porque presta su cuenta corriente para recibir el dinero robado, a una persona o una entidad, a cambio de una pequeña comisión. Mientras ellos dan la cara, los cerebros de la trama suelen operar de forma anónima "desde el extranjero".
Los hechos se remontan a finales de 2020, cuando los estafadores obtuvieron las claves bancarias del histórico colegio ubicado en la avenida de Europa, en la capital regional.
Según indica el fiscal, la captación de estos colaboradores suele ejecutarse mediante técnicas de phishing o llamadas fraudulentas. Una vez con el control de las claves, estas tres personas realizaron tres transferencias desde las cuentas del centro educativo por importes de 13.970, 13.599 y 3.985 euros.
Para "limpiar" el rastro de los fondos, los ahora condenados siguieron instrucciones distintas. M. C. M. compró criptomonedas de forma masiva, llegando a validar su identidad con selfies ante las plataformas de intercambio. Por su parte, F. A. T. L., que compareció por videoconferencia desde Vizcaya, se encargó de realizar sucesivos reintegros en efectivo en diversos cajeros. Un tercer implicado permanece en paradero desconocido y no ha podido ser juzgado en Toledo.
De blanqueo a estafa
Aunque inicialmente se pedían dos años de cárcel por blanqueo de capitales, la calificación se redujo finalmente a estafa informática. El fiscal aclaró que el Tribunal Supremo reserva el delito de blanqueo "para grandes fortunas y estructuras de mayor enjundia", no para quienes simplemente prestan su cuenta bancaria personal.
La sentencia incluye la atenuante de dilaciones indebidas, dado que el juicio ha llegado cinco años después de que comenzara la investigación en marzo de 2021.
En cuanto al impacto económico, el colegio de Infantes ya recuperó los fondos debido a que su entidad financiera se los reintegró.
Por ahora, el banco no ha solicitado el dinero en este proceso, aunque la sentencia mantiene la reserva de acciones para reclamarlo por la vía civil en el futuro, tras el reconocimiento de los hechos en vía penal. El caso se cierra así con culpables, pero que sortean la cárcel.