Imagen de dos pasajeros esperando su vuelo en un aeropuerto.

Imagen de dos pasajeros esperando su vuelo en un aeropuerto. Europa Press

Toledo

El aeropuerto de Toledo no despega: el Gobierno mantiene congelado el proyecto siete años después

El Ejecutivo asegura que la propuesta de los promotores de Air City Madrid Sur, construido sobre el actual aeródromo de Casarrubios del Monte, continúa en "fase de análisis e informe por parte de los organismos competentes".

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Han pasado siete años y el proyecto de ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte para convertirlo en un aeropuerto que complemente la actividad del Adolfo Suárez-Madrid Barajas no despega.

Así lo ha reconocido el Gobierno en una respuesta al senador de la Agrupación Herreña Independiente (AHI), Aniceto Javier Armas, en la que el parlamentario canario pedía la opinión del Ejecutivo sobre esta iniciativa y preguntaba de manera directa por si pondría alguna "pega" a su desarrollo.

"Tras la solicitud presentada por el promotor, dicha propuesta se encuentra actualmente en fase de análisis e informe por parte de los organismos competentes", ha contestado el Gobierno.

Esta lacónica respuesta es la prueba palmaria de que el proyecto se mantiene en el limbo. Air City, la promotora de este aeropuerto bautizado como Madrid Sur, presentó en 2019 al Ministerio de Transportes la petición para declarar el proyecto de Interés General. Los cálculos eran que si llegaba el OK ministerial se pusiese en marcha toda la maquinaria con la redacción del Plan Director.

Sin embargo, siete años y una pandemia después -en un primer momento el retraso se justificó por el parón general que causó el covid-19- la situación continúa igual, con el ministerio sin mover ficha. Por un lado, no deniega abiertamente la construcción del nuevo aeropuerto pero por otra tampoco desencalla la tramitación de un proyecto que más allá de los trámites burocráticos también exigiría una inversión privada que superaría los 158 millones de euros solo en su fase inicial.

En su pregunta, el senador canario introduce otras dos cuestiones muy ligadas al futuro de este aeropuerto que de salir adelante sería construido sobre terrenos compartidos por la provincia de Toledo y la Comunidad de Madrid.

La primera es el futuro del Aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, un aeródromo de uso civil-militar situada a apenas 8 kilómetros del centro de la capital y que en 2025 acogió 2.312 pasajeros.

Armas cuestiona si los nuevos desarrollos urbanísticos planteados en el barrio donde se sitúa, Campamento, podrían verse comprometidos en su seguridad por la presencia del aeródromo y si el Gobierno se plantearía su cierre para dedicar estos terrenos a la construcción de nuevas viviendas.

"¿Existe la intención de Aena de cerrar el aeropuerto de Cuatro Vientos y trasladar las casi setenta mil operaciones a otro aeropuerto como podría ser Casarrubios en una colaboración público-privada?", preguntaba Armas de manera concreta.

A este respecto, el Ejecutivo ha contestado que "Aena no contempla" su cierre porque "sus infraestructuras e instalaciones permiten atender la demanda existente de vuelos de aviación general y formativos, además de dar servicio a aeronaves institucionales (Policía, DGT, etc)."

Ampliación de Barajas

La segunda cuestión que también afecta directamente al futuro de Madrid Sur y a la que se refiere el Gobierno es el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), instrumento a través del cual Aena maneja la capacidad de las infraestructuras aeroportuarias de su red.

En este sentido, el Ejecutivo recuerda que el DORA 2027-2031 contempla un "importante volumen de inversión" durante este periodo de 9.991 millones de euros, entre las que se encuentran "actuaciones de importante calado en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas orientadas a reforzar su capacidad operativa".

Entre ellas, cita la ampliación de las terminales T4 y T4S y la construcción de un nuevo procesador terminal "con el objetivo de dar respuesta a la evolución prevista del tráfico aéreo y a los nuevos retos del sector durante los próximos años".

Y es que, uno de los principales argumentos que esgrimen desde Air City Madrid Sur para defender su proyecto es el alivio que supondría su construcción para el Adolfo Suárez Madrid-Barajas, una infraestructura que ahora mismo entienden que se ha quedado pequeña.

Por ello, entienden que un segundo aeropuerto sería el complemento perfecto para descongestionar Barajas tanto en términos de carga como de pasajeros, ya que facilitaría la llegada de muchas más aerolíneas, sobre todo de bajo coste, que ahora no pueden operar por falta de espacio.

Sea como fuere, el tiempo pasa y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sigue deshojando la margarita sobre el futuro de una infraestructura aeroportuaria que, según sus promotores, en su décimo año de funcionamiento podría generar 5.600 puestos de trabajo directos, 13.300 indirectos y 31.500 catalíticos en todo su área de influencia, tanto en la Comunidad de Madrid como en la provincia de Toledo.