Fernando, Ana, Daniel, Rodrigo y Andrés posan para este periódico cerca del Palacio Arzobispal y con la Catedral Primada de fondo. Nos mueve la fe, señalan.

Fernando, Ana, Daniel, Rodrigo y Andrés posan para este periódico cerca del Palacio Arzobispal y con la Catedral Primada de fondo. "Nos mueve la fe", señalan. Foto: Javier Longobardo

Toledo SEMANA SANTA

Los 5 de Toledo Sacro, el azote de "lo cutre" en las cofradías toledanas: "Nos han intentado hacer caer"

EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha pone rostro, en vísperas de la Semana Santa, a los artífices del ácido perfil Toledo Sacro, referente de la información 'morada'.

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Quedamos en el Casco Histórico de Toledo, a una semana del inicio de la Semana Santa. Lo hacemos en la cafetería Malquerida, a un paso de la Catedral y del Palacio Arzobispal. Toledo Sacro desvela sus caras y sus nombres en primicia para EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha. Aunque el proyecto lo sostienen más de 20 personas, el núcleo duro lo integran Ana, Rodrigo, Andrés, Fernando y Daniel.

Ninguno es periodista, pero manejan la información con el rigor del oficio. Tienen entre 30 y 40 años y juntos forman un equipo que actúa como el 'contrapoder' del mundo de las cofradías, el Cabildo y lo convencional en el universo 'capillita'. Son cofrades de toda la vida que hoy desmontan lo preestablecido con fe, cuidado por los detalles y mucha ironía a través de su perfil y su portal web.

La fuerza del grupo es su mezcla, desde la curiosidad por los datos históricos, la agilidad de quien lleva las redes y el conocimiento de un capataz y una portadora de pasos. Entre todos consiguen que nada de lo que pasa en la calle se les escape. Su dedicación es total durante las 16 horas que pasan despiertos. "No pasan ni 15 minutos sin que pite el grupo de WhatsApp", bromean.

Entrevista en la cafetería Malquerida, en la calle Trinidad del Casco Histórico de Toledo.

Entrevista en la cafetería Malquerida, en la calle Trinidad del Casco Histórico de Toledo. Foto: Javier Longobardo

Este mismo miércoles, el grupo ha vuelto a demostrar su capacidad de convocatoria. Han presentado en las Cuatro Calles su propia guía de Semana Santa, El Tenebrario, que en esta edición ha repartido más de 8.000 ejemplares. Se trata del programa no oficial, pero el más funcional de la Semana Santa de Toledo; una apuesta similar a las que triunfan en Sevilla o Córdoba y que ya se ha consolidado como el manual de cabecera de la ciudad.

Es la alternativa real a los documentos institucionales, financiada sin subvenciones y convertida ya en el manual de cabecera para el cofrade de a pie que huye de los errores de la versión oficial; esa que este año llegó a publicar un programa con las fechas de 2025 y que tuvo que ser corregido con tachones.

Toledo Sacro nació con un ánimo meramente divulgativo, pero han levantado un referente de la información "morada" que hoy actúa como contrapeso frente a la Junta de Hermandades, el Cabildo y el Arzobispado. "No nos hemos marcado un ritmo... queríamos divulgar los entresijos, eso que no llega al ciudadano", explica Daniel sobre el espíritu de un proyecto que huye de lo oficialista.

Su momento de mayor popularidad, y también el más crítico, llegó con la festividad del Corpus Christi del año pasado. Publicaron una crónica demoledora titulada '¡Vaya Corpus!', donde denunciaron el caos y el mal gusto de la procesión. Aquel texto sacudió los cimientos del Palacio Arzobispal.

Confiesan que recibieron llamadas de "muy alto nivel" y presiones en nombre de las instituciones. "Fueron a por nosotros a degüello e intentaron hacernos caer", revelan. Pero no se callaron. Mantienen su esencia crítica y, sobre todo, propositiva. "No es simplemente decir 'eso lo hacen mal', es decir 'te digo cómo lo puedes hacer bien'".

Los cinco integrantes de Toledo Sacro en la procesión del Santo Encuentro del año pasado.

Los cinco integrantes de Toledo Sacro en la procesión del Santo Encuentro del año pasado.

Su vínculo está en el barrio del Arrabal, con la hermandad del Santo Encuentro del Sábado de Pasión. Allí demuestran que hay otra forma de hacer las cosas: con ensayos, detalle, minuciosidad y mucho trabajo durante todo el año."Toledo parece el centro del mundo; existe la visión de que lo que se hace aquí se hace bien...", lamentan.

Lo que nació entre copas en 2019 y de forma oficial en 2021, hoy cuenta con un portal web que ha sumado dos millones de visualizaciones en apenas tres meses y un perfil de Instagram con más de 5.000 seguidores.

Al analizar la situación actual, el suspenso a la Semana Santa es rotundo, apuntando directamente a aquellos que "tienen cargos pero no les gusta". "Si quito el título de Interés Turístico Internacional, le pondría un 6. Si lo dejo, un 3. Estamos involucionando en programas, organización y carteles", reflejan.

La comparación con otras ciudades y pueblos duele al orgullo de la ciudad imperial. "Ciudad Real gestiona muchísimo mejor la Semana Santa que nosotros, o pueblos como Daimiel. Lo que pasa es que ellos no tienen nuestro escenario".

Sobre el polémico cartel oficial de este año, que ha levantado ampollas, la crítica es feroz ante lo que consideran un ejemplo de "ser cutre". "Diez personas forman un jurado y no se dan cuenta de que en una imagen al Cristo de la Agonía le falta la cara, las manos y los pies por el mal uso de la IA".

Para ellos, el error radica en la desidia de una Junta de Cofradías que califican como "la peor de todos los tiempos". "Es un uso muy burdo de la inteligencia artificial". El sentir de la calle les avala porque no existe, de forma inaudita, la discrepancia en este asunto. "Jamás en nuestra historia hubo tal consenso. No hay absolutamente nadie a quien le guste el cartel", ironizan.

El diagnóstico de "mal hacer" se extiende al Corpus Christi, la fiesta grande de Toledo. "Muchos toledanos no tienen respeto al Corpus. Si los que tienen que enseñar con el ejemplo no lo tienen, no se puede exigir". Critican que la ciudad se ha instalado en la complacencia del "todo vale" y eso se extiende a todas las celebraciones.

"Da igual si saco un paso con las velas de hace cuatro años o si a un chaval se le ven las canillas bajo el hábito... no hay nadie que le ponga el cascabel al gato", lamenta Andrés.

Incluso sugieren que el arzobispo, Francisco Cerro, desearía más ambición y les apoya. "Él venía de Cáceres... la diferencia de vida cofrade allí es abismal". Dejan entrever que el inmovilismo procede más de las juntas directivas de algunas cofradías que del Arzobispado. Solo salvan a las que "trabajan": el Santo Encuentro, la Esperanza, la Humildad y el Cautivo.

Para Toledo Sacro, esto no es un hobby de momentos puntuales al año, sino que es una cuestión de fe. "La tradición no es un disfraz de una semana; o te lo crees y lo vives todo el año, o esto no tiene sentido", afirma Ana.

Advierten sobre el peligro de las modas y la importancia del compromiso profundo. "Dentro de 15 años esto vuelve a ser 'el tío al que señalan con el dedo' porque sales en la procesión y todo cambia", concluyen.

Andrés y Ana, en un momento de la entrevista.

Andrés y Ana, en un momento de la entrevista. Javier Longobardo

Su compromiso real mantendrá viva la llama de la tradición toledana cuando las cámaras de los móviles de los turistas que inundan la ciudad se apaguen. Bajo el Arco de Palacio, estos cinco críticos de lo cofrade siguen vigilantes ante la llegada de la semana más importante del año; aunque para ellos, en realidad, sea solo una más en su calendario de 365 días.

"Toledo merece recuperar el esplendor que perdió cuando se decidió que la sobriedad era sinónimo de descuido en Semana Santa; antes de la Guerra Civil las procesiones eran más parecidas a las de Sevilla", concluyen.