Línea de tratamiento de fangos en la estación de agua potable del Cerro de los Palos.
Toledo invierte 4 millones para mejorar su red hídrica y garantizar un servicio "más seguro y eficiente"
Este año se ejecutará la canalización del arroyo de Azucaica con un presupuesto de 2,6 millones para evitar riadas.
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La actualización de las infraestructuras hidráulicas es un factor "clave" para garantizar "el bienestar de la sociedad y el desarrollo de las ciudades". Bajo esta premisa, el Ayuntamiento de Toledo y Tagus, empresa perteneciente a Facsa, han impulsado durante el ejercicio 2025 un ambicioso conjunto de actuaciones "estratégicas" en el sistema de abastecimiento, saneamiento y drenaje urbano, con una inversión total que supera los 4 millones de euros.
Desde la dirección de Tagus explican que estos trabajos han permitido reforzar infraestructuras "esenciales" para el funcionamiento diario de la capital, logrando un sistema más "resiliente" frente a los fenómenos climáticos "extremos".
Estas intervenciones no solo optimizan los procesos de tratamiento del agua potable, sino que garantizan un servicio más "seguro y eficiente", adaptado a las necesidades "actuales y futuras" de la ciudad en un contexto de crecimiento urbano y envejecimiento de las redes preexistentes.
Dentro del plan de abastecimiento, destaca la puesta en marcha de una nueva línea de tratamiento de lodos en la ETAP del Cerro de los Palos. Esta mejora técnica permite optimizar el proceso de potabilización y reforzar el comportamiento "ambiental" de la planta al eliminar posibles vertidos al cauce.
Asimismo, se ha actuado en puntos de seguridad "estratégica" como el embalse del Torcón, donde la modernización del desagüe de fondo y los sistemas de control asociados aseguran una gestión más "fiable" del recurso.
Trabajos en el arenero de Azucaica durante la primera fase de las obras.
Uno de los hitos más "importantes" para la seguridad ciudadana ha sido la intervención en el barrio de Azucaica. La actuación en el barranco de Villagómez, calificada como "prioritaria", ha completado su primera fase en 2025 con la construcción de un arenero que mejora el comportamiento del cauce.
Esta solución "histórica" tendrá su continuidad en 2026 con la canalización del arroyo con 2,6 millones de euros, una obra "necesaria" que ampliará la capacidad de evacuación y protegerá de forma "permanente" las viviendas y espacios públicos frente a inundaciones en un barrio muy afectado cuando hay lluvias extremas.
Finalmente, el consistorio y Tagus han reforzado la red de saneamiento con nuevos elementos de control que permiten una gestión más "precisa y transparente". Estos trabajos reflejan el compromiso compartido con una gestión "eficiente y sostenible" del ciclo integral del agua, posicionando a Toledo como una ciudad más "moderna y segura" ante los retos del cambio climático.