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Toledo EL PAÍS PONE EL FOCO SOBRE EL EMPRESARIO DE LA REGIÓN INVESTIGADO

La Guardia Civil cree que el incendio de Seseña fue provocado por una venganza familiar

20 junio, 2017 11:20

Hay indicios para pensar que el incendio del cementerio de neumáticos de la localidad toledana de Seseña se produjo "por despecho o venganza", según un informe de la Guardia Civil al que ha tenido acceso El País.

Los informes del Seprona incorporados al sumario del caso señalan a un empresario de Tomelloso (Ciudad Real), Javier M.P., por querer perjudicar a su cuñado y a su hermana con aquel incendio. La principal prueba contra él es su teléfono móvil, que lo sitúa en el lugar del suceso horas antes de que se detectasen las primeras llamas. Fue detenido a finales de mayo y, aunque el juez lo dejó en libertad, permanece imputado tras declarar.

La Guardia Civil sospecha que Javier M.P. no quería que la empresa de su familiar, el marido de su hermana, se beneficiara del tratamiento futuro de las ruedas de Seseña que la Administración estaba planificando, según se concluye de ese documento policial fechado el 16 de mayo e incluido en el sumario del caso, al que ha tenido acceso El País.

Meses antes de iniciarse el fuego, el empresario investigado decidió montar también un negocio de depósito de neumáticos en otro municipio castellano-manchego, Argamasilla de Alba (Ciudad Real), con la empresa de su cuñado y de su hermana. Según el relato del citado medio, este negocio no salió bien y dejó a Javier M.P. en una "situación económica muy precaria". Ese depósito de neumáticos que emprendieron juntos tiene "varios expedientes sancionadores en marcha", está "precintado" y mantiene "deudas y denuncias", enumeran los investigadores del Seprona. "Ha arruinado la empresa", reconoció el imputado ante el juez el pasado 26 de mayo, dos días después de ser detenido por la Guardia Civil. 

Pero, ¿por qué vengarse con el incendio del almacén de Seseña que no pertenecía a su cuñado? Tras años de dejadez de las Administraciones, que motivó incluso advertencias por parte de la Comisión Europea, se estaba buscando una solución definitiva para este enorme depósito incontrolado de neumáticos. La empresa pública Emgrisa, dependiente del Gobierno central, estaba preparando un proyecto para la recuperación de las ruedas. Tres días antes del incendio, Emgrisa había enviado a las Administraciones una planificación y presupuesto de las actuaciones, que la Junta de Castilla-La Mancha estaba intentando que se financiara con fondos europeos Feder.

El proyecto de recuperación, básicamente, consistía en "la obtención de un gasoil, producto de la pirólisis" de los neumáticos, según la Guardia Civil. "Las empresas de este sector que son capaces de generar un gasoil", indican los investigadores, "son muy escasas". Una de ellas era, precisamente, la del cuñado del empresario. Los agentes sostienen por ello que puede "deducirse que una de las empresas con bastantes posibilidades para la adjudicación de dicho proyecto podría ser" la del familiar del imputado.

Los agentes recalcan que el acusado conocía esa situación y que su cuñado "podía resultar económicamente muy favorecido si era adjudicatario del proyecto de Emgrisa". Y por "despecho o venganza", resalta el Seprona, Javier M. P. decidió supuestamente arruinarle el negocio causando un desastre medioambiental.

El empresario lo niega


Tras negarse a declarar ante los guardias civiles que le detuvieron, Javier M. P. compareció como imputado ante el titular del Juzgado de Instrucción 7 de Valdemoro el pasado 26 de mayo. Durante su declaración, a la que ha tenido acceso El País, el empresario reconoció la mala relación personal con su cuñado por culpa de un negocio frustrado de almacenaje de ruedas. Incluso, llegó a asegurar que el único que se ha podido beneficiar del incendió de Seseña fue su cuñado, aunque admitió no tener pruebas para asegurar que su familiar lo provocase.

Javier M.P. negó tajantemente haber visitado "nunca" el depósito de neumáticos, aunque sí admitió haber estado habitualmente en las cercanías porque solía parar en una gasolinera "que está a unos ocho o nueve kilómetros". Una estación de servicio en la que paró el día que se inició el incendio "para dormir" después de haber tenido una comida en Madrid que terminó a media tarde. También apunta que estuvo estacionado en la misma "hora y pico" y que creía recordar que hizo una llamada desde la gasolinera a su mujer, debido a que la Guardia Civil siguiese su rastro telefónico y lo calificase en sus informes como "compatible" con que la persona que llevaba ese terminal "estuviera en las inmediaciones del cementerio de neumáticos" durante las horas en el que se sospecha que se inició el incendio.

Insistió que no había participado ni colaborado en el incendio. "En ningún caso prendería fuego a nada", afirmó en otro momento de su declaración.